lunes, 22 de abril de 2013

Time pifia su portada sobre Boston. The New Yorker, no


Debe evitarse la publicación fotos de niños en contextos de violencia, explotación, etcétera. Es un principio elemental, de mero sentido común. Por eso mismo la deontología –la ética profesional– periodística lo tiene formalizado de mil maneras diferentes:
Código Deontológico Europeo de la Profesión Periodística:
Artículo 6. […] En particular, el periodista deberá abstenerse de entrevistar, fotografiar o grabar a los menores de edad sobre temas relacionados con actividades delictivas o enmarcables en el ámbito de la privacidad. […] 
Código Deontológico de la Federación Internacional de Periodistas
Artículo 13. Observar especial cuidado en el empleo de imágenes que, por su crueldad, puedan dañar la sensibilidad del público. Se evitará, especialmente, la utilización morbosa y fuera de contexto de estas imágenes, sin que ello justifique la ocultación de los elementos esenciales de los hechos noticiosos, como guerras, atentados, accidentes u otros semejantes.
Etcétera. Es verdad que las imágenes de tanto impacto son muchas veces el único modo de informar y de llamar la atención sobre esas situaciones degradantes para la dignidad humana. Por eso el código de la FIJ está escrito de modo poco terminante. Ya sabe que los principios éticos deben aplicarse de forma prudencial, esto es, caso por caso. Pues bien, en este caso no era necesario usar la imagen del chaval. Había decenas de alternativas. Por ejemplo, la de The New Yorker, que es pija (¿Qué esperaba? Ellos son así.) pero genial:


Sólo la vagancia, el amarillismo, la incompetencia, la manía de ser original o todo eso a la vez explican la decisión de poner a ese nene en la portada/tapa de Time. Maduren, chicos. No hagan como Newsweek. Aunque, ahora que lo pienso, ustedes son multirreincidentes últimamente.

[Por favor, no fastidien con que Esta Casa se aprovecha de la foto lo mismo que el semanario. Es mentira y el argumento está ya muy sudado. Gracias].


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