sábado, 14 de julio de 2012

Perdón, perdón… pero el que se muere es uno

Estos días han aparecido estos anuncios/avisos en los diarios españoles:


Son los dos máximos responsables de Novagalicia Banca, entidad fruto de la fusión de varias cajas de ahorros que, como tantas otras, gestionaron con enorme incompetencia, compadreo con el poder y desprecio a sus clientes y a su dinero. Llegaron a vender participaciones preferentes –un producto financiero engañoso y un tanto complejo– a impositores analfabetos, que firmaron con su huella digital. De momento, este banco ha necesitado 3.500 millones de euros de la gente (Tuyos & Míos) para tenerse en pie. Si quiere toda la historia, está aquí. Cuidado: los señores de las fotos no tienen mucha responsabilidad. Cargan con el marronazo de los gestores anteriores.

En fin, que al ver la página he pensado dos cosas. Una, el título de la entrada, una frase clásica de mi amigo LB*. Otra, que me encantaría ver de vez en cuando a los ejecutivos de los medios y a sus periodistas haciendo lo mismo. Sobran los motivos en tantos medios de tantos países.
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