domingo, 30 de junio de 2013

La intransigencia selectiva de los censores


El viernes el diario Muy de Buenos Aires (Grupo Clarín) publicó esta tapa. No es gran cosa y no se ve mucho. Está la zapatilla de Ángeles Rawson, una chica de 16 años encontrada muerta en un basural y alguien ve una pierna. Después de verlas dicen los que se horrorizan que adentro del diario hay más fotos, pero no las vi ni las pienso mostrar. Esas imágenes pueden inútiles, irrelevantes, no agregar más que morbo y todo eso, pero Muy agotó su tirada el viernes con esta realidad congelada, que es la única verdad certificada que se ha publicado hasta hoy sobre el caso.

No tardaron mucho las condenas a esta publicación. Esta es la de Fopea, el Foro de Periodismo Argentino. Esta la de Agepeba, la Agencia periodística de Buenos Aires (de la Facultad de Periodismo y Comunicación de la Universidad Nacional de La Plata / ultrakirchnerista). Hay muchas más, pero no los voy a aburrir. Solo agrego que casi no hubo periodista que no se rasgara las vestiduras por esa publicación.

Si quieren yo también las repudio, me rasgo las vestiduras y prometo que jamás leeré el diario Muy en represalia por esta publicación. Pero perdonen que les diga que no entiendo por qué se ponen así por una foto y no se quejan nunca de las inmensas mentiras que publican muchos periodistas y medios argentinos todos los días. Tampoco ninguno se horrorizó por la pornografía, por revistas que publican imágenes fotoshopeadas, por los anuncios de prostitución pagados por los tratantes de personas, por programas que uno detrás de otro denigran y discriminan a las personas, por la promoción del juego, por el embrutecimiento consciente de los argentinos, por el lenguaje soez de casi todos los periodistas de gran rating...

Estos que se quejan... ¿Han visto alguna vez la prensa popular -popular de verdad- del mundo? ¿Saben lo que es la verdadera prensa popular? ¿Van a ser ellos los que decidan qué es lo que tiene que publicar un diario popular? ¿Si hubiera un diario verdaderamente popular -uno de sangre y sexo- van a horrorizarse con todas las portadas, difundir comunicados y censurar la conducta de sus periodistas? ¿Publicar unas fotos para vender ejemplares es un delito? ¿No intentamos vender más ejemplares también los otros diarios? ¿No se usan en los medios trucos, juegos, timba, anabólicos y otros ganchos para vender más?

Insisto que no estoy justificando las fotos de Muy. Quizá están mal, pero no los juzgo y defiendo a muerte la libertad del diario para publicarlas como el derecho a criticar lo que publican. Tampoco me animo a decir lo que tienen que publicar y lo que no.

Solo quiero agregar que así nunca habrá verdaderos diarios populares en la Argentina. Creía que no los había por razones económicas y por la voracidad del sindicato de canillitas. Pero ahora me sorprende conocer que tampoco hay populares por la intransigencia selectiva de los censores.
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