domingo, 20 de febrero de 2011

Realidad aumentada

Este es el hecho que ocupa las portadas/tapas de los principales diarios catalanes hoy: el partido del actual alcalde/intendente de Barcelona confirmó ayer a esa persona como candidato a esa magistratura en las próximas elecciones municipales de abril:



¿Cómo? ¿No le parece tan noticia? Vea que los anteriores quince días ese señor hubo de disputarle aquella condición a una aspirante que caía más simpática a quienes no son militantes de ese partido, entre ellos a todos los medios, que mal han disimulado su querencia. El interés de los medios era tan grande que han querido vestirlo bien y han llamado "primarias" a unas meras elecciones internas. Es una confusión, lo mismo que no es "tregua" el tiempo en que un grupo terrorista deja de atentar.

Cada día durante un mes, todos los diarios (webs, radios, teles…) han dedicado al menos una página a hablar de esta prodigiosa aventura política… que ha dejado las cosas como estaban. Cada día, cada día, cada día. Cada día: "Fulano dice…" y "Menganita promete…" o viceversa. Cada día un ejercicio de contorsionismo informativo para sacar petróleo de ese pozo seco: desvelar minucias diversas en los discursos de los rivales, identificar diferencias inexistentes, registrar sutiles variaciones de pareceres. Él: "mejor más vigilancia"; ella: "mejor más control". Y así.

Un mes con esta matraca. ¡Un mes!

Y no sabe lo peor. Vea. Podían participar en esas votaciones internas 12.042 personas, de las cuales 8.167 son "simpatizantes" y 3.875 "militantes". No me haga mucho caso, pero creo que la diferencia básica es que los primeros no pagan nada y los segundos deberían pagar.

Bien. Por lo que uno ha podido leer, a la suma de simpatizantes y militantes se llama "las bases". Pues votó el 34,99% de "las bases", es decir 4.214 personas. El 63% de ellas son "militantes" y el resto "simpatizantes".

Es decir, que toooooda esa cobertura diaria tenía un interés directo para el 0,74% de los 1.621.537 barceloneses [pdf]; para el 0,16 de todos los catalanes. En realidad, los finalmente afectados, los que acabaron  votando en las internas, son el 0,25% de los barceloneses o el 0,05% de los catalanes. No me lo diga: ya sé que hago demagogia argumentando con estos números. Un poquito.

Al grano. ¿Todavía le parece poca noticia? ¿Le parece una payasada mediática con los periodistas actuando como clowns ridículos, dándose importancia en el mismo escenario que los políticos? Perdone, pero usted no se entera, no lo pilla, no lo entiende. Ahora se da cuenta de por qué los diarios tienen ese prestigio colosal como prescriptores de lo importante y usted no. Y uno que quería hacerle un análisis de los tres titulares de portada/tapa onda la interpretación y no los hechos son el titular… Pues se queda castigado sin análisis.

¿Que usted puede optar por no comprar el diario? Pues usted se lo pierde, cretino. Habráse visto.
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