sábado, 10 de noviembre de 2012

La Voz de Su Amo

Esta semana se han suicidado dos personas minutos antes de que les desahuciaran por impago de sus hipotecas al banco. No eran vagos y maleantes. Eran gente alcanzada por la crisis durísima, personas que no podían ya defenderse. Acá la ley establece que los bancos insten al juez a que ordene y ejecute el desahucio. Los jueces se las ven y se las desean para evitar este trámite, que les hace aparecer como unos meros verdugos de la banca.

Todo cuelga de una legislación de principios del siglo pasado, ya denunciada como inhumana por la Unión Europea. La prisión por deudas se abolió hace décadas. Pero quedan aún estos agujeros negros legales que quizá son peores.

Los medios, que, en general, se habían ocupado de la cosa poco o con reticencia son ahora todo gritos. Los políticos, pobres, que andan retrasando una decisión sobre estos casos al menos desde 2007, cuando se presentó en el Congreso español una iniciativa al respecto, son todo prisas.

El Presidente del Gobierno dijo ayer que el lunes revisaría las leyes, a ver qué se puede hacer. La PPP (Prensa Proveedora del Poder) se alineó ayer con sus favoritos gubernamentales y abrió su primera con la consigna. Ni se molestan en cambiar los titulares ni les avergüenza seguir haciendo propaganda del Gobierno sobre las muertes de los desahuciados:




La peor, creo, es la de ABC, que aprovecha la tragedia de esa señora –una de las personas que se quitó la vida– para enseñarla y tapar así con esa imagen el asunto. La llama, además, "víctima de la desesperación". ¿Qué provocó la desesperación, exactamente? ¿Un horóscopo poco venturoso? Esa primera es una vergüenza amarilla.

En realidad el Gobierno no ha paralizado nada. Ya veremos qué hacen. De momento, el mejor titular del día al respecto es este, de un diario pequeño de Huesca, que se limita a informar de los hechos y deja a los turiferarios en evidencia:


Lástima de subtítulo/bajada. La ex edil no "iba a ser desalojada", como si fuera una okupa, una squatter, sino desahuciada en aplicación de una ley desastrosa.

El Mundo, también del grupo de la PPP, pero con algo más de estilo, sirve algo mejor a su rey (y habla del "misterioso suicidio", como si la cosa no tuviera que ver):


…y otros se dejan engañar por la maquinaria de intoxicación gubernamental, no han sabido comprobar la cosa o editar bien el titular. Un ejemplo:


El Gobierno no tenía ningún plan. Mal puede "acelerarlo". La bajada con la frase del Presidente del Gobierno es bien elocuente al respecto: "Espero que el lunes podamos hablar…". De todos modos, La Voz publica hoy una de las mejores historias del día, de la semana. Esta: "Vive en un coche abandonado en Xinzo y un juez lo condena a arresto domiciliario".

El Periódico, que lleva una campaña de firmas para reformar la ley (disclaimer: servidor firmó) desde hace unos cuantos días y sigue el caso desde hace tiempo, pone las cosas más en claro:


Algunos bancos han reaccionado, sea paralizando los desahucios, sea informando de que no son el Lobo Feroz. A ver el lunes qué pasa.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Esa señora, tristemente suicidada, metía 4.000 euros en casa todos los meses. Pidió un préstamo que su marido no conocía. Digamos que me parece bastante extraño el asunto. Los periodistas deberíamos preocuparnos mucho más por el qué, el cuándo, el cómo, el dónde. El por qué, es mucho más complejo como para que al día siguiente todos lo conozcamos...