domingo, 27 de noviembre de 2011

Los tiranos no aman a los niños, los usan

Recopio una prohibición completamente innecesaria de informar sobre el asesinato de un adolescente de la que me informa LC*:
Caracas. El Consejo de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes dictó una medida de protección en la que se prohibe al diario Últimas Noticias, así como a otros medios escritos y televisivos, hacer mención, en lo sucesivo, sobre el caso de un menor ultimado en un sector del suroeste capitalino. 
“Se ordena al diario Últimas Noticias retirar de manera inmediata de su página Web los artículos periodísticos donde se hace referencia de forma directa al caso del adolescente...” 
“Se prohibe al diario Últimas Noticias realizar publicaciones donde se identifiquen de forma directa o indirecta a los adolescentes ...” 
“Se prohibe a todos los medios de comunicación digitales, escritos y televisivos, públicos y privados, realizar comentarios que permitan identificar de forma directa o indirecta a los adolescentes ...” 
“Se prohibe a todos los medios de comunicación digitales, escritos o televisivos, públicos y privados el acercamiento al domicilio, instituto educativo o cualquier otro sitio donde se encuentren los adolescentes ...” 
Últimas Noticias se acoge a la medida de protección dictada y, en consecuencia ordenó el retiro de todas las publicaciones en su página Web y se abstendrá de publicar los trabajos que tenía preparados.

Asimismo, según lo dictado en la medida, se prohíbe a la versión digital de este diario difundir los comentarios realizados por sus usuarios en relación al caso. Ofrecemos disculpas a nuestros fieles lectores. – ÚN
Es una prohibición innecesaria porque el sentido común ya debería llevar a los a no identificar a los menores incursos en esos sucesos y tratarlos con más cuidado. Pero ya se sabe, cuando el sentido común sale por la ventana, la ley entra por la puerta. Y las leyes que se refieren al periodismo suelen adolecer de matices y colores, pues en parte las motiva la rabia y el dolor que ocasionan esas faltas de sentido común. Esa indignación legítima es también la que ponen como excusa los tiranos para apretar a los medios y evitar que les pongan en evidencia, como ocurre en este caso con el altísimo grado de inseguridad de Caracas. Es un clásico.

Otros que se aprovechan son quienes sólo quieren ganar audiencia. Explotan la visceralidad de muchas personas con menos formación, que apenas pueden defenderse de las manipulaciones de esos desaprensivos. Se atreven con todo, incluso a chapucear en público con la pena de muerte, como explica el propio LC* en este comentario.

Lo mejor es esmerarse. En la peor, mejor quedarse corto. Si no salimos todos perdiendo. Sólo ganan los dictadores y los desaprensivos.