martes, 24 de julio de 2007

El pacto y la traición de Sacha

Sacha es un restaurante de Madrid, cercano de la plaza de Cuzco y difícil de encontrar (parece que tiene unas tortillas estupendas). Queda en la calle Hurtado de Mendoza, pero se entra por Juan Ramón Jiménez y por el jardín posterior al edificio. Cuenta Jesús de Polanco que allí almorzó con Juan Luis Cebrián al día siguiente de una agria discusión con José Ortega Spottorno de la que Cebrián fue testigo. Polanco no fija la fecha, pero aclara que discutieron en el edificio de la calle Núñez de Balboa, antes de la salida del diario, cuando intentaban establecer criterios para la redacción: disentían en el perfil de los periodistas y sobre cómo controlar su trabajo.


Mientras almorzaban en Sacha, Polanco y Cebrián pactaron un frente común entre la empresa y los contenidos (entre accionistas y periodistas, o entre editor y publisher) que cumplieron a rajatabla. Se comprometieron a resolver siempre las diferencias tratando por encima de todo que el periódico estuviera bien hecho, con una solvencia económica que garantizara su independencia. Esa es la base del éxito de El País. "Sin aquel espíritu, sellado en aquel momento, no hubiéramos hecho nada, o en todo caso hubiéramos hecho cualquier otra cosa, y a eso ninguno de los dos estábamos dispuestos".

No lo dice Jesús de Polanco, pero en Sacha también pactó con Juan Luis Cebrián la traición a José Ortega Spottorno, el verdadero fundador de El País.

El periódico de la transición, en Paper Papers, 23/7/07

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