lunes, 12 de noviembre de 2007

¡Por qué no te callas!







Muchos periodistas insisten en poner nombres y no títulos a sus notas: el lugar de decir lo que pasó, lo bautizan. Por eso peleo por los verbos -verbos fuertes, precisos- en los títulos. Un verbo convierte a un nombre en una oración completa y un buen verbo da siempre un buen título.

El pasado sábado en la cumbre de Jefes de Estado iberoamericanos el rey de España interpeló a Hugo Chávez mientras éste interrumpía cargoso a José Luis Rodríguez Zapatero que en ese momento tenía la palabra. La noticia fue portada en casi todos los diarios de América y de España y todavía hoy siguen las repercusiones. La mayoría publicó la frase textual del rey, algunos entre signos de exclamación y otros de interrogación (no fue una pregunta sino un reto del rey a Chávez, por agotar la paciencia de los asistentes en un momento en el que no le correspondía hablar). Luego del sofocón, el rey, enojado, se fue de la reunión.

¿Pero qué fue lo que pasó?:

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