Lo que más me gusta es que lo celebran muy sobriamente. Otros con mucho menos se dan hoy mismo una bacanal de nuevo rico. Arriba, el primer número de la cosa. Acá abajo, una de las que más me gustan: The Guardian en estado puro. Jonathan Aitken, un famoso (por familia, por profesión, por historia…) diputado conservador tumbado debido a las investigaciones del diario. La portada tiene cosa porque este fue el caso que encumbró al actual director. Felicidades, The Guardian.
The Guardian 190th anniversary – in pictures
jueves, 5 de mayo de 2011
miércoles, 4 de mayo de 2011
No basta con llamarse populares
La salida de los dos nuevos populares de Buenos Aires me tocó afuera de Buenos Aires... Prometo un post más jugoso dentro de un par de días. Ahora les paso las portadas de los cuatro, bajadas de Kiosko.net.
¿Ha mejorado la oferta de prensa popular en Buenos Aires? Solo puedo decir, por ahora, que se ha duplicado la prensa un poco más barata que la prensa de calidad. Crónica cuesta 2,75 mientras los otros están a 2,50 por imposición de los canillitas. En los días normales Página 12 y Clarín se venden a 3,25; La Nación a 3,30; El Cronista a 3,80 y Tiempo Argentino a 4 (un dólar). Hoy Clarín tiene 76 páginas y Diario Popular 48 (a 0,042 la página de Clarín y 0,052 la de Popular).
Estos populares, casi calcados, tienen la misma agenda informativa que sus colegas un poco más caros. Solo Libre se diferencia un pocos de sus hermanos con la exclusiva del porro de Sofía Gala (lo dan como si fuera un notición increíble). De paso recuerdo que dijeron que el nombre y el logo eran un homenaje a Libèration a quien intentarían parecerse y que sería un diario joven y no un popular de sangre y el sexo. Por ahora la copia del logo es lo único que tiene de parecido con el diario de Sartre.
El único que figura en el IVC es Diario Popular, el tercer diario de la Argentina, con 91.257 ejemplares en marzo pasado. Sus dos principales fotos de portada de hoy son las mismas de Clarín.
Crónica responde al sindicalismo afín al gobierno y se le nota. Libre es de Editorial Perfil y Muy del Grupo Clarín, críticos del gobierno o prensa independiente (como les guste).
No es popular el diario que se llama popular sino el que tiene agenda, precio y circulación populares.
¿Ha mejorado la oferta de prensa popular en Buenos Aires? Solo puedo decir, por ahora, que se ha duplicado la prensa un poco más barata que la prensa de calidad. Crónica cuesta 2,75 mientras los otros están a 2,50 por imposición de los canillitas. En los días normales Página 12 y Clarín se venden a 3,25; La Nación a 3,30; El Cronista a 3,80 y Tiempo Argentino a 4 (un dólar). Hoy Clarín tiene 76 páginas y Diario Popular 48 (a 0,042 la página de Clarín y 0,052 la de Popular).
Estos populares, casi calcados, tienen la misma agenda informativa que sus colegas un poco más caros. Solo Libre se diferencia un pocos de sus hermanos con la exclusiva del porro de Sofía Gala (lo dan como si fuera un notición increíble). De paso recuerdo que dijeron que el nombre y el logo eran un homenaje a Libèration a quien intentarían parecerse y que sería un diario joven y no un popular de sangre y el sexo. Por ahora la copia del logo es lo único que tiene de parecido con el diario de Sartre.
El único que figura en el IVC es Diario Popular, el tercer diario de la Argentina, con 91.257 ejemplares en marzo pasado. Sus dos principales fotos de portada de hoy son las mismas de Clarín.
Crónica responde al sindicalismo afín al gobierno y se le nota. Libre es de Editorial Perfil y Muy del Grupo Clarín, críticos del gobierno o prensa independiente (como les guste).
No es popular el diario que se llama popular sino el que tiene agenda, precio y circulación populares.
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martes, 3 de mayo de 2011
El rediseño guardianesco del Basler Zeitung
Es viejo pero me ha gustado tanto este trabajo tan cuadrado y tan contraintuitivo con lo que hoy se lleva… Y como nadie se fija, se merece una reseña. El 1 de diciembre de 2010, apareció el rediseño del Basler Zeitung (BaZ), diario de Basilea y el Noroeste de Suiza.
Ellos lo explican así [Ya: la traducción es mejorable]:
Me ha venido a la cabeza la frase "Los diarios deben parecerse a los diarios", creo que es de Roger Black. Tenía un libro con ese título pero no lo encuentro (%&$#!!!). También el excelente trabajo de David Hillman con The Guardian (1988) para Pentagram. Y uno de los rediseños ochenteros de The Independent, donde se dejaban 10 ó 12 picas de blanco a la derecha de la foto para hacerla más visible. Bueh. La gente que sabe más, como Cuatro Tipos, encajabaja o Quinta Tinta podrán comentar mejor todo eso. Si se animan.
La web fue diseñada en su día por Information Architects, nada menos.
Antes
Después
Ellos lo explican así [Ya: la traducción es mejorable]:
"Hemos limpiado el diseño, reduciendo la gama de colores y el número de encabezamientos. El objetivo es aparecer como contrapunto al desbordamiento cromático de la televisión y de Internet. Un periódico se lee, no se mira. Seremos más felices si [este diseño logra] dejar la sensación de cierta paz en la lectura.
¿Qué ha cambiado? Llama la atención la apertura de las páginas con esas promociones de la parte superior de la página, que hemos estrechado para limitarnos a dar algunas pistas importantes. Del mismo modo, hemos dejado más espacio en estas importantes páginas para las informaciones principales.
Por último, hemos querido resolver el conflicto entre textos largos e información concisa. Desearíamos hacer hincapié en la intención de BaZ de atender ambos formatos: informar en profundidad y también informar corto y sencillo.En este carrusel se aprecian los cambios. El orden es ahora/antes [Clic > Amplía a toda pantalla]:
Un cambio menor, debatido y acordado con la mayoría del equipo editorial es la nueva rotulación de la sección regional con el nombre "Basilea". El subtítulo aclara lo que pretendemos: cubrir toda la región desde la ciudad de Basilea y su área metropolitana y diferenciar la información de las regiones de Aargau, Solothurn y países vecinos.
La web fue diseñada en su día por Information Architects, nada menos.
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lunes, 2 de mayo de 2011
El diseño de Libre
Les paso unas cuantas de las 40 páginas del número 1 de Libre (corresponden a la primera edición, sin bin Laden). Este ejemplar está impreso en Resistencia, el de Buenos Aires tiene color en todas las páginas (gracias MRA). Agenda más popular que Crónica y Diario Popular, pero todavía le falta... Y no explican lo que habían prometido: la copia del logo de Libération.
Hasta ahora, cuando son las nueve de la noche en Posadas, no apareció Muy en la ciudad. Libre, en cambio, llegó con el resto de los diarios de Buenos Aires.
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17 diarios en Buenos Aires
Salieron Libre y Muy, los nuevos populares del Grupo Clarín y Editorial Perfil que se venden a 2,50 pesos. Son los diarios 16 y 17 que se editan hoy en Buenos Aires: ¿Cuál falta y cuál sobra?
Sigue la lista por orden cronológico en la que he incluido a Perfil como diario a pesar de salir solo los sábados y domingos y he respetado su fecha de fundación en 1998. En el caso de Tiempo Argentino no respeto la fecha de fundación original -la de Raúl H. Burzaco- porque el actual solo tiene del anterior el nombre. En 2008 Jorge Lanata y un grupo de empresarios lanzaron Crítica con el eslogan El último diario de papel. Dos años después habían cerrado. Después de un par de comentarios aclaro que no incluyo a Miradas al Sur ni a Diario Z por ser semanarios con forma de diario y no ser de interés general (está claro que es discutible, sobre todo por la presencia de Perfil).
1869 -01- La Prensa
1870 -02- La Nación
1876 -03- Buenos Aires Herald
1905 -04- La Razón
1908 -05- El Cronista
1945 -06- Clarín
1963 -07- Crónica
1974 -08- Diario Popular
1976 -09- Ámbito Financiero
1987 -10- Página 12
1996 -11- Olé
1997 -12- BAE
1998 -13- Perfil (segunda época 2005)
2008 -14- El Argentino
2010 -15- Tiempo Argentino
2011 -16- Muy
2011 -17- Libre
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La boda real británica (4): ¿no estaremos haciendo el ridículo?
Ocho mil profesionales trabajaron en la cobertura de la boda del príncipe William con Kate Middleton. El casorio ha sido un sector económico en sí mismo durante semanas.
Boda, lo que se llama boda, duró unos veinte minutos. Pero el carnaval previo ha sido de aúpa. Al estilo de los diarios deportivos españoles o los populares brasileros, buena parte de la prensa inglesa ha vendido y aún vende toda clase de bibelots relacionados con el acontecimiento: vasos, cubiertos, toallas, comida, estampas, puntos de lectura, llaveros… El festival kitsch también ha sido y es digital: el 34% de los usuarios británicos de móviles inteligentes ha comprado aplicaciones relacionadas con la cosa, lo cual sale a dos por usuario a un euro de media. En EE.UU, Trendrr ha contado esta semana más de 5.000 tuits por hora referentes a la cosa. Bing ha indexado cada día siete millones de informaciones sobre W&K.
Brutal.
“Por qué?”, se pregunta con mourinhesca inquietud Emily Bell, Directora del Tow Center for Digital Journalism de la Universidad de Columbia. “Es una demostración patente de la ineptitud de muchos directivos de los medios”, tuiteó. Tiene razón. Según Pew Research, un 64% de los norteamericanos piensa que la cobertura del fenómeno es exagerada. En otros países encontraríamos resultados parecidos.
¡Ah! Y los británicos… ¿qué piensan? ¿Es que no se puede hacer de todo? ¿Tenemos que ser aburridos y hablar sólo de Libia o de la astucia de Goldman Sachs o de los cinco millones de muertos en el Congo, en una guerra que nadie entiende? Etc. Claro. También sé que la gente decimos al encuestador una cosa ("¡Sí, quiero más cultura, cortos y documentales en televisión!") y hacemos otra (Punto Pelota, Crackòvia, Al Rojo Vivo, Bailando por un sueño, Showmatch…).
Ya. Está todo bien, pero mi pregunta es esta: ¿si un tercio de todo este inmenso esfuerzo de los medios dedicado a la boda de dos personas se orientara a cubrir y explicar las revueltas árabes o la corrupción última la crisis financiera o… la gente no respetaría más a los medios y los medios haríamos menos el ridículo?
[El báner de Foreign Policy aparece por gentileza de ASS*. Gracias]
[Versión digital, expanded, linked y en español de mi columna semanal en el diario Ara. Pide registro: uno es firma premium, nada menos]
Boda, lo que se llama boda, duró unos veinte minutos. Pero el carnaval previo ha sido de aúpa. Al estilo de los diarios deportivos españoles o los populares brasileros, buena parte de la prensa inglesa ha vendido y aún vende toda clase de bibelots relacionados con el acontecimiento: vasos, cubiertos, toallas, comida, estampas, puntos de lectura, llaveros… El festival kitsch también ha sido y es digital: el 34% de los usuarios británicos de móviles inteligentes ha comprado aplicaciones relacionadas con la cosa, lo cual sale a dos por usuario a un euro de media. En EE.UU, Trendrr ha contado esta semana más de 5.000 tuits por hora referentes a la cosa. Bing ha indexado cada día siete millones de informaciones sobre W&K.
Brutal.
“Por qué?”, se pregunta con mourinhesca inquietud Emily Bell, Directora del Tow Center for Digital Journalism de la Universidad de Columbia. “Es una demostración patente de la ineptitud de muchos directivos de los medios”, tuiteó. Tiene razón. Según Pew Research, un 64% de los norteamericanos piensa que la cobertura del fenómeno es exagerada. En otros países encontraríamos resultados parecidos.
¡Ah! Y los británicos… ¿qué piensan? ¿Es que no se puede hacer de todo? ¿Tenemos que ser aburridos y hablar sólo de Libia o de la astucia de Goldman Sachs o de los cinco millones de muertos en el Congo, en una guerra que nadie entiende? Etc. Claro. También sé que la gente decimos al encuestador una cosa ("¡Sí, quiero más cultura, cortos y documentales en televisión!") y hacemos otra (Punto Pelota, Crackòvia, Al Rojo Vivo, Bailando por un sueño, Showmatch…).
Ya. Está todo bien, pero mi pregunta es esta: ¿si un tercio de todo este inmenso esfuerzo de los medios dedicado a la boda de dos personas se orientara a cubrir y explicar las revueltas árabes o la corrupción última la crisis financiera o… la gente no respetaría más a los medios y los medios haríamos menos el ridículo?
[El báner de Foreign Policy aparece por gentileza de ASS*. Gracias]
[Versión digital, expanded, linked y en español de mi columna semanal en el diario Ara. Pide registro: uno es firma premium, nada menos]
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domingo, 1 de mayo de 2011
La boda real británica (3): Greatest Hits
Más o menos, son las tipologías de portadas/tapas de ayer. La foto ganadora es la del beso con la niña tapándose los oídos. Sensacional. Muchíííísimos diarios la han cortado y cortado mal, eliminando a la nena (o nenas, pues hay otra a la derecha) o ampliándola de modo que no se ve a las crías. [Clic sobre el carrusel > amplía]
Lo que más asombra es el contraesfuerzo que hacen algunos directores para ser los más cursis y relamidos (y oígame bien: ¡lo consiguen!). Con esa pretendida ingenuidad se dirigen a sus lectores como esos adultos que hablan a los niños igual que los comanches el inglés en los viejos westerns. Qué empacho. Y qué machistas.
["Daar ís nog sprokies" equivale a "érase una vez" en afrikaans. Si es que hay que explicarlo todo…]
Los hay que necesitan dar tono intelectual, filosófico y macroeconómico a la cosa. El evento les parece mundano, banal y anacrónico (que lo es) y para justificar la portada/tapa necesitan una coartada mejor que el falso argumento "es noticia: 2.000 millones lo vieron por la tele". Ayer se pusieron de acuerdo en que con esta boda la Casa de Windsor se renueva, salva la institucionalidad o se hace global. Etc. ¡Ah! ¡Eso ya es noticia de primera! Un momento, un momento. ¿Alguien se cree esos globos? ¿De qué sirve la Casa de Windsor al Reino Unido? O sea ¿qué importa a los británicos si diventa globale o recupera el brillo (¿qué es "recuperar el brillo", por cierto?).
Un consejo para ellos: vean la portada/tapa del venezolano Últimas Noticias, que habla a su gente con su mismo lenguaje sin ninguna vergüenza. Honestidad y coherencia. Bien.
Oportunismo fallido el de Diário de S. Paulo con esa otra boda real de William (Rodrigues). Fatal. Y esa portada/tapa con Philippa, la hermana de K, es terrible. ¿Quién se calentó con la cuñada en la reunión y/o incluso antes de la misma? Agradeceré cualquier otra explicación sensata. El titular "La princesa mediática" es una petición de principio obvia.
La parte freak es brutal. Grande la del australiano Northern Territory, que lleva a confusión título-foto: "Desaparece un testigo clave", dice el título grande inmediatamente debajo de la foto de W&K. ¿En qué clase de testigo piensa Vd.? Eso. El resto se comentan solas. Lástima no tener paciencia para traducir la de Metro de Moscú.
Kiss Me, Kate es uno de los mejores musicales de Cole Porter. Topicazo. Han cantado o versionado So in love, su número principal, Plácido Domingo, Kiri Te Kanawa, Julie Andrews, Frank Sinatra, Chick Corea… Una versión preciosa es la de Patricia Barber en Nightclub. De paso: escuche el resto del álbum. Le sentará la mar de bien.
Acá abajo dejo dos sensacionales, decididas tras deliberar con El Gran Carlos: la doble del especial de The Times (venía dentro del diario con esa foto fe-no-me-nal) y la del Bild con la corona sobre la i de la cabecera:
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Edición
El Periódico: marramiau por la normalización de La Vanguardia
El Periódico de Catalunya ha publicado su número 5.000 en lengua catalana. Esto es: el diario, que arrancó el 26 de octubre de 1978, se edita en castellano y catalán desde hace catorce años. Enhorabuena. Fue una iniciativa pionera de Antonio Asensio que normalizó el diario. Todos los elogios que se le dediquen son pocos. Más sabiendo que este diario atendió, sobre todo, a los otros catalanes –los que llegaron de España en las oleadas migratorias de los años 60 y 70 y sus hijos y nietos. Chapeau.
Otro tanto hará La Vanguardia, fundada el 1 de febrero de 1881, con la salida de su versión en lengua catalana el próximo 3 de mayo. Ya era hora. Llevan casi dos meses celebrando actos promocionales de la cosa por toda Catalunya, una movida brillante en la que se han implicado buena parte de sus primeros espadas. Es verdad que se ha hecho pesado leer todos-los-santos-días las reseñas de esos actos –cuyo contenido es descriptible– siempre con los mismos titulares: La Vanguardia en catalán entusiasma en Sant Cugat; Tarragona da la bienvenida a La Vanguardia en catalán; La Vanguardia en catalán llena el Ateneu de Igualada… y así hasta 33. Casi se convierte en chiste el hecho de que La Vanguardia sea un diario normal a partir del 3 de mayo.
La Vanguardia en catalán no robará muchos lectores a El Periódico, pero… estos se han querido reivindicar y, con motivo del dichoso número 5.000 han organizado deprisa y corriendo una exposición de portadas en el Institut d'Estudis Catalans, la academia de las ciencias y las letras de este país.
Me he acordado de lo que dice un amigo mío, en broma, cuando nos peleamos en la tertulia: "Venga, daos un abrazo". El de La Vanguardia y El Periódico a ver quién es más catalán es un pique un poco tontorrón. Como casi todos los piques.
Claro. Ahora me echará en cara que no hable de las subvenciones públicas que han recibido y reciben y recibirán uno y otro para editar esas versiones, etc. Agradezco su preocupación por mi bolsillo, pero no se me amontone: esos subsidios los pago muy pero que muy a gusto. Sólo me fastidia que no me lo digan claramente o que me lo disimulen. Y me aguanto. Seguro que usted también puede.
Felicidades a ambos diarios. Que les vaya bien, que dure.
[PR* firma hoy esta entrevista a Javier de Godó, Conde de Godó, Editor de La Vanguardia (Editor es como llaman al propietario del diario en España). En fin. El periodismo de cabecera tiene esas cosas.]
Otro tanto hará La Vanguardia, fundada el 1 de febrero de 1881, con la salida de su versión en lengua catalana el próximo 3 de mayo. Ya era hora. Llevan casi dos meses celebrando actos promocionales de la cosa por toda Catalunya, una movida brillante en la que se han implicado buena parte de sus primeros espadas. Es verdad que se ha hecho pesado leer todos-los-santos-días las reseñas de esos actos –cuyo contenido es descriptible– siempre con los mismos titulares: La Vanguardia en catalán entusiasma en Sant Cugat; Tarragona da la bienvenida a La Vanguardia en catalán; La Vanguardia en catalán llena el Ateneu de Igualada… y así hasta 33. Casi se convierte en chiste el hecho de que La Vanguardia sea un diario normal a partir del 3 de mayo.
La Vanguardia en catalán no robará muchos lectores a El Periódico, pero… estos se han querido reivindicar y, con motivo del dichoso número 5.000 han organizado deprisa y corriendo una exposición de portadas en el Institut d'Estudis Catalans, la academia de las ciencias y las letras de este país.
Me he acordado de lo que dice un amigo mío, en broma, cuando nos peleamos en la tertulia: "Venga, daos un abrazo". El de La Vanguardia y El Periódico a ver quién es más catalán es un pique un poco tontorrón. Como casi todos los piques.
Claro. Ahora me echará en cara que no hable de las subvenciones públicas que han recibido y reciben y recibirán uno y otro para editar esas versiones, etc. Agradezco su preocupación por mi bolsillo, pero no se me amontone: esos subsidios los pago muy pero que muy a gusto. Sólo me fastidia que no me lo digan claramente o que me lo disimulen. Y me aguanto. Seguro que usted también puede.
Felicidades a ambos diarios. Que les vaya bien, que dure.
[PR* firma hoy esta entrevista a Javier de Godó, Conde de Godó, Editor de La Vanguardia (Editor es como llaman al propietario del diario en España). En fin. El periodismo de cabecera tiene esas cosas.]
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