martes, 30 de agosto de 2011

No nos vamos a entender


-¿Vamos a tener que pedirle permiso al Gobierno o a la Presidenta para publicar una denuncia opositora? preguntó Mariano Obarrio, de La Nación, al ministro del interior Florencio Randazzo en una rueda de prensa en la que el ministro se despachó a gusto contra los periodistas y los periódicos antes de permitir las preguntas.

-No tienen que pedirle permiso a nadie. Tienen que tratar de informar la verdad con absoluta objetividad le contestó el ministro.

Aquí la información en Clarín y aquí en La Nación.

Siempre es gracioso que un ministro dé clases de periodismo. Pero mucho más gracioso es que diga lo de la absoluta objetividad. Es como decirle a un cirujano que arregle las válvulas del corazón de un paciente operando su hígado.

Mientras Randazzo o el resto de los funcionarios del gobierno argentino entiendan por oficio del periodismo la absoluta objetividad, estamos fregados. No nos vamos a entender. NUNCA.

Para colmo, con la excusa de la objetividad quieren -Randazzo y casi todos los políticos que conozco- obligarnos a repetir lo que ellos dicen: en buen romance, absoluta objetividad significa que todos dicen lo mismo.

A ver... si no son objetivos los de Clarín y La Nación (que por suerte no lo son) ¿quiere decir que sí lo son los periodistas y medios afines al gobierno?
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