domingo, 27 de mayo de 2007

Un diario sirve para hacer olas

"Un diario que no hace olas no está cumpliendo su función". Es una vieja máxima del periodismo norteamericano que aparece en el prólogo de Mario Diament del libro Las palabras son acciones de Fernando Ruiz. Lo acabo de ver en la contratapa de Perfil de hoy. En la columna de Jorge Fontevecchia sobre El gran Jacobo a raíz de que la Fundación Konex decidió darle el premio de honor a Timerman casi diez años después de su muerte (la cita como puesta por Diament en boca de don Jacobo).

Fontevecchia ubica a Timerman en una categoría que llama director/dictador. Además de Al Neuharth, fundador del USA Today, creo que debería incluirse a muchísimos directores de diarios de una época de oro. Uno de ellos es don Félix Laiño, que dirigió muchos años La Razón de Buenos Aires, cuando era vespertino, de pago y pasaba los 500.000 ejemplares en dos ediciones (La Razón de hoy es de Clarín, es gratuito y no llega a los 100.000 ejemplares de promedio mensual de lunes a sábados; no aparece los domingos).

Tengo otras anécdotas de don Jacobo Timerman. Todas son coherentes con la máxima de las olas. Fontevecchia cree que es cosa de otra época y que ya no se puede ser director/dictador en un periódico. Me consta que es muy difícil y que a Timerman no hubiera resistido el estilo actual de consenso y de predominio de la propia opinión por sobre todo: el yoyamismo actual conspira contra ese estilo de gobierno en las redacciones. Sería un calvario, pero para Timerman, no para los periodistas. Hoy, para dar una indicación a un periodista hay que pedir permiso a sus abogados (debería ser el tema del próximo post). Pero eso no debe ser una excusa para que los diarios dejen de hacer olas.

Informar es producir hechos, en Paper Papers, 12/10/06
Publicar un comentario en la entrada