martes, 23 de marzo de 2010

El Times de Rup Mur

Muy ingenioso, mucho. Para que se rían todos, labour, en inglés, también hace referencia a los esfuerzos del parto (labour pains, dolores de parto, p.e). Sólo faltaba lo de Sam Cam por Samantha Cameron, al estilo más tabloide posible. Jejeje, qué risa. Además es una noticia que cambiará el curso de la sociedad británica por siempre jamás. A ver si otro día hay narices de titular con Rup Mur.
Los otros dos que llevan esta decisiva noticia en la portada/tapa tampoco han podido evitar las bromitas. Hay que imaginarse las reuniones donde se decidieron estos titulares. Un ambiente tipo Versalles, supongo. Qué horror. El único educado es The Independent, aunque le ha salido una cosa azucarada onda Hola!

El más deleznable de todos es el Daily Mail. El título ya es mundial. Y peor cómo retuerce el subtítulo para meter con calzador el recuerdo del hijo de siete años que perdieron los Cameron hace trece meses. Qué simpáticos explotando el dolor ajeno para lucrarse. Ya con ese asunto, la mayor parte de la prensa británica mostró falta de elegancia y enorme torpeza. Pero los editores del Mail deben estar muy embrutecidos: su portada/tapa era una imagen de los Cameron llorando en el cementerio, hasta donde les persiguieron para asegurarse de que le sacaban a la situación todas las tripas.
Vamos por la pendiente en Paper Papers 26/2/09

lunes, 22 de marzo de 2010

Firme junto al poder

Al ver los diarios de hoy me encuentro con este contratítulo como para aplazar a cualquier alumno de primer año. Suelo decir que cuando un periodista dice que no pasó nada hay que devolverlo a su casa: es que no es periodista. Imagínense mi desconcierto cuando veo un diario con esa confesión como título principal: hay que echarlos a todos. Hasta pensé que se refería al superclásico Boca-River, suspendido ayer a los diez minutos de comenzar por el diluvio en la Bombonera.

Es la portada más asombrosa que me ha tocado ver en los últimos tiempos y se refiere a la pueblada violenta de ayer en Baradero (provincia de Buenos Aires) que hoy está por todos lados: La Nación. Clarín. Crítica. Página 12. Baradero Hoy. Las crónicas son muy parecidas, las tapas del resto de los diarios, también:


Cualquier analista político sabe que Crónica (el gobierno) pretende minimizar la pueblada. Ni Página 12 lo hace, pero ya veremos mañana cómo reacciona a la furia del poder. La tapa de Crónica no es más que una señal de que la pueblada les duele mucho: una mecha que se prenda hoy en la Argentina puede hacer volar el polvorín de la política.

Lo que no se puede creer es que minimicen la noticia echándole la culpa a las víctimas de los abusos del poder. Y pensar que el lema de Crónica es Firme junto al pueblo.

Curioso: Página 12 destaca en su bajada que los vecinos de Baradero cayeron sobre la casa del padre del funcionario responsable.

Le Monde, a por todas

Le Monde ha presentado hoy el nuevo modelo editorial que desarrollará en torno a su marca como medio global (¿suena?). A la espera de ver el nuevo sitio y las nuevas páginas de papel, aquí hay una buena crónica de la cosa.

Los cambios más potentes afectan al sitio web y a la comercialización de los contenidos del diario en Quadruple Play:
Des pages de journalistes vont venir enrichir le site internet dans lesquelles on retrouvera les articles d'un même auteur, ses liens et son blog. "La zone en accès libre sera renforcée avec jusqu'à une vingtaine d'articles de la rédaction du quotidien", a souligné le pdg du Monde Interactif Philippe Jannet.

Une nouvelle application payante va également être proposée pour l'iPhone. Avant l'arrivée, le mois prochain, du Monde sur l'iPad. Avec 1,5 million d'applications téléchargées, Le Monde est présent sur la moitié des iPhone de France, s'est félicité Jannet.

Côté commercial, le groupe va proposer la première offre "quadruple play" englobant l'abonnement au quotidien et à ses suppléments, l'édition abonnés du monde.fr, l'application sur iPhone et l'application du journal sur iPad, a détaillé David Guiraud, vice-président du directoire du groupe et directeur général du Monde.

Le prix de cette offre fixé à 19,90 € par mois pour les trois premiers mois passera ensuite à 29,90 € pour "accéder à l'ensemble des contenus du Monde sur tous les supports existants", a-t-il précisé.
Interesantísimo el asunto del valor y de los contenidos de la suscripción. Porque la madre del cordero, en este caso, no es tanto la calidad, sino el pricing de las diversas variantes de abonos. Si fijar precios es casi siempre es la parte más complicada de la comercialización… no vean cómo está la cosa en este sector.

Le Figaro lanzó hace unas semanas sus nuevas fórmulas de suscripción: el abono a todos los contenidos papel+web cuesta… también 29,90 €. Sin acceso web… 26 €. Y presenta amplias posibilidades de personalizar la suscripción. Libé, el primero que renovó sus tarifas, asegura que ya tiene 270.000 abonados. La oferta completa de contenidos en todas las plataformas cuesta 12,90€ al mes.

Vergüenza del periodista

El pasado jueves, José Luis Barbería escribía una muy apreciable pieza titulada Elogio del periodista. Dice ahí:
[…] el mundo no se hizo una idea precisa de la catástrofe de Haití hasta que los enviados especiales pusieron allí sus pies. Sólo entonces llegamos a tomarle la medida a la tragedia, a aspirar el olor dulzón de la cadaverina, a sentir las manos de los niños perdidos que se aferraban a las de los periodistas. Un sentimiento de orgullo profesional recorrió las redacciones de medio mundo cuando los "nuestros" llegaron a Haití y empezaron a cumplir con el oficio: describir lo que hay, averiguar lo que pasa, palpar el sufrimiento, remover conciencias y responsabilidades, desatar la ola solidaria. "Eh, compañeros, mirad: no estamos acabados, todavía podemos hacer bien las cosas", vino a ser ese mensaje. Orgullo, sí, porque el periodismo anda con la moral alicaída.
Paparruchas. Desde el pasado 15 de marzo, Haití no aparece en la portada de ni uno sólo de los siete primeros diarios españoles. En el de José Luis Barbería no hay –desde esa misma fecha hasta hoy– ni una sola pieza sobre Haití que cumpla con el oficio. Ya no busqué más atrás, ni en otros diarios españoles, por puro desánimo. Y de Chile… ni te digo.

Pero hoy sí que sí. Hoy, de nuevo, se escribe de Haití. ¡Ah! ¡Mi corazón se remonta! ¡Vuelven los nuestros! Haití regresa a los diarios. Los periodistas volvemos "a describir lo que hay, averiguar lo que pasa, palpar el sufrimiento, remover conciencias y responsabilidades, desatar la ola solidaria". Etc. La crónica que devuelve la esperanza al mundo arranca así:
Cuando la mayor parte de los medios de comunicación internacionales ya la han olvidado, la ministra de Defensa [española], Carme Chacón, tiene previsto conocer hoy de primera mano la tragedia de Haití, devastada el pasado 12 de enero por un terremoto que dejó más de 220.000 muertos y 1,3 millones de damnificados.
Claro. En realidad, más que Haití, los haitianos y su sufrimiento, quien regresa a los diarios es la ministra, tan valiente.

Qué quieren que les diga. ¿Que un sentimiento de vergüenza profesional ha recorrido las redacciones de medio mundo?

Mi moral está muy alicaída, ya ven. A ver si me recupero con The New York Times del sábado pasado. Ellos no se han olvidado de Haití y cumplen con el oficio:


La muerte de Haití en las portadas en Paper Papers 30/1/10

¡Obaaaaaaaaama! ¡Obaaaaaaaaama!

Creo que los fuegos artificiales van a durar toda la semana. O más. Qué fastidio de hooligans. Jonathan Chait es una firma estimable. Pero es forofo y seguramente por eso no es la mejor opción para enterarse bien de lo que Obama ha logrado –que es muchísimo. Pero este arranque es demasiado:
Let me offer a ludicrously premature opinion: Barack Obama has sealed his reputation as a president of great historical import. We don't know what will follow in his presidency, and it's quite possible that some future event--a war, a scandal--will define his presidency. But we do know that he has put his imprint on the structure of American government in a way that no Democratic president since Lyndon Johnson has. […]
Historians will see this health care bill as a masterfully crafted piece of legislation.
Claro, el personal del otro bando está que trina:
As National Review’s editors explain (and see also the strong Wall Street Journal editorial this morning), this legislation “will increase taxes, increase premiums, and increase debt, while decreasing economic growth, job growth, and the quality of health care.” So it will –if it is allowed to go into effect.

Luckily, key parts of Obamacare--especially the subsidies--don’t go into effect until 2014. So what Republicans have to do is to make the 2010 and the 2012 elections referenda on Obamacare, win those elections, and then repeal Obamacare.
Esperaremos a que regrese el periodismo. Igual ni regresa.

Lo histórico ya es una vulgaridad


Es todo siempre tan histórico que ya nada es histórico. ¿Qué dirán cuándo pase por el Senado o el Presidente la firme y entre en vigor? Además: piensen diez minutos más y tendrán mejores portadas/tapas, al menos que no digan lo que todos ya sabíamos. Alguno parece que se esforzó un poco menos todavía:

sábado, 20 de marzo de 2010

You Tube de la Policía Nacional: Not Available

La Policía Nacional Española ha cortado por lo sano. Cuando se busca el vídeo de los bomberos confundidos con terroristas pulsando en el enlace que figura en este post aparece esto:

Y si se pulsa en en enlace del Canal YouTube de la Policía Nacional española aparece esto:

Con esta contundencia debían haber actuado antes de colgarlo. No han pedido ni disculpas.

No nos quedaremos en el paro, periodistas

Al menos es lo que dice Lee Rainie, Director del Pew Internet & American Life Project:
There is every reason to think that high quality, ethically sound journalism will be alive and well after our grandchildren are dead… citizens understand the importance of it.

News organizations are trying to adapt to the new realities that will allow them to provide it, and there will always be a portion of the population who deeply cares about public life and civic life and the way that public institutions perform. And there will be ways for them to tell their stories and learn about what’s going on in their communities.


Es decir, que hay futuro para algunos. Esperemos que sean los mejores.

Usted ya lo leyó en Paper Papers

Valieron la pena el post, los comentarios y la trifulca del pasado 17 de enero. Entonces decía que la tapa de Página 12 de ese día era un ataque estilo SA de Hitler a una jueza por la única razón de ser hija. Así de sencillo y así de injusto. En ese momento dije que daba asco y preveía la operación que preparaba el poder en contra de una jueza solo por fallar en contra de una decisión de la presidenta de la nación.

NADIE puede ser JAMÁS juzgado por los hechos de sus parientes a quienes ni siquiera elige. Pues en la Argentina de hoy se hace, y lo hace sobre todo el poder. Y se ha impuesto el adjetivo musoliniano para calificarlo. Alude a los camisas negras que lo mismo apedreaban un local de un judío de Roma que le rompían la cara a un enemigo del régimen por pensar distinto.

En represalia a la jueza María José Sarmiento y como una intimidación al resto de los jueces o funcionarios, ayer el gobierno mostró que no dejará de usar ningún recurso para conseguir sus propósitos, aunque sean injustos y hasta ilegales. Aquí la nota en Página 12, pero basta con ver la tapa [<-] de hoy en la que no aparece el imputado sino su hija y con título musoliniano. Consiguieron que un juez de Misiones dictara la detención del padre de la jueza. El coronel Sarmiento -que hoy tiene 85 años y mal de Parkinson- fue ministro de gobierno en los años de la última dictadura en la provincia de Misiones: está imputado en una megacausa junto con otros muchos militares que cumplieron funciones en esos tiempos en el nordeste de la Argentina. El juicio lleva ya varios años y se sustancia de modo ejemplar (por lo menos hasta ayer).

Aquí en Clarín y aquí en La Nación. Pero está hace dos meses en Paper Papers.

Y para el recuerdo y la colección de lugares comunes, clones y endogamia, van las portadas de Crítica de hoy y de Página 12 del 17 de enero.