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viernes, 12 de julio de 2019

Jeff Jarvis puede ser un farsante


Buena entrevista de Jordi Pérez Colomé a Jeff Jarvis en El País

La macana es ser el Cleveland Plain Dealer...
Nos engañamos si creemos que (los muros de pago) son la salvación. Siempre esperamos al próximo mesías: tabletas, publicidad programática, muros de pago. Acabo de ver un estudio del Instituto Reuters de Oxford y han encontrado que la mitad de los pagos de suscripciones digitales van a tres marcas: New York Times, Washington Post y Wall Street Journal. Así que si eres el Cleveland Plain Dealer, va a ser un reto salir adelante: no tienes la misma audiencia ni alcance, la misma conversión lector-suscriptor, no puedes cobrar lo mismo, vas a perder más suscriptores porque no eres tan valioso. Los muros no te salvarán.
Pero lo bueno está aquí:
Tenemos un rol diferente. Ya no es solo producir contenido. Hay que pensar qué hacer con la sociedad. Mi consejo es ser valientes y probar nuevas ideas locas.
Necesitamos ampliar la definición de comunidad. Cuando les pregunto a mis alumnos de periodismo social en Nueva York de qué comunidades son miembros, empiezan con obviedades: vivo en Queens, soy estudiante. Entonces alguien en la clase dice: 'Tengo problemas de salud mental'. Boom, cambia la discusión. Hay otro que lo dice y, de repente, hay una conexión. Es una pequeña comunidad. Tenemos que ampliar el concepto de comunidad más allá de lo obvio de la geografía y la demografía. Una comunidad no son los millennials, sino propietarios de gatos o los padres jóvenes. No hay muchas noticias nuevas sobre la caca de bebé o los pañales, pero por qué no podemos ofrecerles un mapa de tu ciudad accesible para carritos.

domingo, 27 de enero de 2019

El periodismo es la conversación de la república


Port estar totalmente en contra de este artículo (en castellano) de Farhad Manjoo en The New York Times, Jeff Jarvis publicó este otro en Medium.

Jarvis cita al gran James W. Carey sus tesis (ya sabe: Communication as Culture). Se lo pongo así:

La república es una organización de iguales, y la conversación también. 

Cuando murió Carey no existía Twitter, pero para Jarvis,Twitter es la conversación republicana de Carey.

jueves, 2 de agosto de 2018

Es la marca


Tiene casi dos años pero no por eso es menos buena esta nota de Jeff Jarvis sobre la marca del periodismo (encontré el link en un DM viejo de Lisandro Varela). Eso es lo que hacemos en los medios: poner nuestra marca en el ganado.

lunes, 9 de mayo de 2016

Building trust and value with the public


The New York Times contrató a Jason Rubin (el señor de arriba) como Vicepresidente y Jefe de Marca (Head of Brand), un cargo nuevo creado para él mismo. La vida de Rubin está vinculada esencialmente a los videojuegos. Pero lea mejor a Jeff Jarvis que acaba de inspirarse en este peculiar fichaje del NYTimes para decir cosas como estas:
What the hell does “brand” mean? There’s hardly a more overused and — to journalists — uncomfortable word these days, as they are told to build their “personal brands” on what we dub social media. At the core, the brand is still the expression of trust and value that the public — the public we serve — has in us. That says to me that an editor should be its proprietor. 
...
We are talking a lot these days about another word that grates some journalists: “product.” I say that making new products and services that are more relevant to the people we serve and enable us to build relationships of greater value with them is at the core of a new and necessary strategy for news. So bring on the product-development chiefs.
But what is product, really? It’s editorial. It’s making what we give to the public. It’s advocating for and serving the public. It’s building trust and value with the public.
Resalto es la preposición with porque me parece que es el dato más importante de toda la nota y confieso que fue Lisandro Varela quien me mandó el link.

domingo, 15 de marzo de 2015

Esto no ha hecho más que empezar


Son dos notas de esas que economizan el viaje y esta vez el personaje es Jeff Jarvis invitado por El País de Madrid a debatir junto con Juan Luis Cebrián en su Escuela de Talento (¡qué oxímoron!). Esta es la nota del debate y esta la entrevista de Patricia Fernández de Lis. No están mal.

Rescato cuatro cosas:
No estoy en contra de cobrar por el contenido periodístico, pero si es único. Pero esta idea de que todo nuestro contenido es único, que nadie lo tiene... me temo que eso se ha acabado.
La sociedad necesita información creíble, fiable, y va a seguir necesitándola.
Si cuando llegue el momento de la desaparición del papel no somos rentables, moriremos.
Creemos que el cambio va rápido pero estoy empezando a pensar que no, que estamos solo al principio del gran cambio.

lunes, 4 de agosto de 2014

Información no es periodismo (2)

Me pasa MRA este intercambio de tuits entre Jeff Jarvis y Jay Rosen...


Para completarlo voy al link que cita Rosen y confieso que gracias a ese post del blog The Local News Lab descubro el de Jonathan Stray (en Twitter). Lea:
A few years ago, Jonathan Stray argued that “journalism has no theory of change.” He wrote, “I’ve taken to asking editors, ‘what do you want your work to change in society?’ The answer is generally along the lines of, ‘we aren’t here to change things. We are only here to publish information.’” But Stray doesn’t accept that answer, arguing, “Journalism without effect does not deserve the special place in democracy that it tries to claim.”
Hace algunos posts agradecía a internet haber diferenciado la información del periodismo: una dice lo que pasa en el mundo y el otro cambia lo que pasa en el mundo. Y hace un ratito nada más explicaba en una reunión que periodismo es información con intención. Ahora empiezo a leer a Stray...

viernes, 10 de febrero de 2012

Pague. Todo son ventajas

Uno querría aclarar su caso hoy y aquí, porque hace meses que menudean las broncas y malos gestos por mi militancia en favor del pago por contenidos.

"No entiendo su obsesión por el pago en Internet", se quejaba de mí a un amigo común un ejecutivo del área digital de un grupo mediático latinoamericano. El reclamo, de buena onda, venía a propósito de la entrada sobre Mediapart, aquel digital francés que hace buen periodismo, es de pago y gana dinero. Ese caso, entre otros, ha hecho mucho daño entre los fieles del denominado "Consenso sobre el Futuro del Periodismo". Estos defienden básicamente que toda la información debe ser abierta y de balde; que los medios deben configurar su modelo de negocio y organización sobre estos principios o someterse a la irrelevancia, al fracaso, a la muerte.


Pues bien, la semana pasada, uno de los gurús del dichoso Consenso, Clay Shirky, otro profe, como casi todos ellos, reconoció que la estrategia de pago del Times de Nueva York funciona. Incluso dijo que no estaba bien llamarle muro de pago y que una metáfora más adecuada sería membrana semipermeable. Ya. A mí también me parece que no engaña a nadie cambiando el nombre de las cosas. Otro de los grandes popes de la cosa, Jeff Jarvis, propone un pago inverso. Pago. Bien. Debemos ser comprensivos con los guerreros de la revolución GAL (Gratis, Abierto y Libre). Ellos sienten que están salvando al mundo de la maldad del periodismo. Una misión solemne y ritual que consume sus vidas. Claro, si ahora resulta que el pago funciona… ¡Es un drama! ¡Su teoría decía que eso no podía ser! Compréndalo. Para ellos esas declaraciones son una conmoción (¿Y Ahora Qué Hacemos?). Es como si el Papa se hace mahometano. ¿Qué cara se nos quedaría a los católicos? Exacto, cara de mejillón.

Para añadir humillación a la injuria, resulta que los beneméritos fundadores de Megaupload, esos libertadores de la cultura popular, no lo hacían por la revolución GAL. Sólo querían hacerse millonarios y ligar. Qué cabrones. Cada vez que se levantan las alfombras del todo gratis en la vida real… aparece un Kim Dotcom. Por si fuera poco, se va confirmando que ¡la gente estamos dispuestos a pagar (pdf)! Cada vez que la gente decide por su cuenta lo hace en favor del pago. Fíjese lo que explica a la NPR un tal Robert, lector del NYT residente en… San Francisco. Al principio estaba cabreado como una mona por la membrana semipermeable, pero con el uso…
“…so I finally decided to pay, and I get the Sunday Times, the printed newspaper, and I pay for the digital content, and I’m happy to do so because when you think about it, I mean, most people, at least if you’re over a certain age, you used to pay for newspapers all the time. You just took it for granted. And certainly for the quality of the New York Times, I think it’s well worth it.”
La gente sabe más de lo que parece. ¿No ha visto la cantidad de apps que se bajan a sus teléfonos y tabletas? Ay, qué dolor. Si es que en la gente no se puede confiar. Lenin lo sabía bien: se quitó a la gente de enmedio y logró levantar un negocio 'familiar' que aguantó casi cuatro generaciones.

Luego está The Guardian, bandera del GAL. Como los ingresos digitales no llegan como estaba profetizado y el mucho desarrollo social, el glamour binario y la economía del enlace apenas generan facturación… recortan costes como un neoliberal enloquecido: varios suplementos y su gente han sido eliminados, etcétera. Bien, no solo recortan costes: todo lo que lanzan nuevo es de pago. Claro. Hasta The Guardian tiene derecho a darse cuenta de que son los ingresos, estúpido. El pago, el pago.

Soy partidario del pago por los contenidos porque quiero que el periodismo hecho por periodistas sobreviva al presente cambio de época tecnológico y social; porque no quiero que mi profesión se degrade más; porque quiero que el periodismo sea una ocupación de la cual se pueda vivir; porque no quiero que despidan a más periodistas.

Nada de todo eso tiene ninguna probabilidad de salir adelante si no hay pago por el producto del trabajo de los periodistas. La gente del GAL nunca habla de ingresos. Algunos incluso aseguran que la ciudadanía sola es capaz de informarse adecuadamente por la vía "de actos aleatorios de periodismo" y que esto ahorrará a la sociedad las manipulaciones originadas en la mala voluntad, incompetencia o pereza de los periodistas.

Válgame Dios. Es que también soy partidario del pago por contenidos porque la gente sólo pagamos por aquello que vale la pena. El pago es, por lo tanto, garantía de que lo menos valioso no durará. De que cuantos más paguemos más baratos serán los "contenidos". ¿Lo ve? Con el pago todo son ventajas.

La prueba del paywall del NYT, en PaperPapers, 17/03/11
La prueba del paywall del NYT (2), en PaperPapers, 18/03/11
La prueba del paywall del NYT (3), en PaperPapers, 19/03/11
El pago, garantía de credibilidad, en PaperPapers, 27/09/10

domingo, 19 de septiembre de 2010

Futurólogos del periodismo

Videogalería de El País sobre el periodismo del futuro.

Véalos a Jeff Jarvis, Alan Rusbridger, Jim Vandehei, Rosental Calmon Alves y Arianna Huffington. Algunas de estas entrevistas tienen varios meses y ya se las mostramos en Paper Papers. Buena idea de El País de mostrarlas juntas.

El periodismo del futuro es el de siempre. Lo dicen todos ellos de un modo u otro. Esta vez me gusta lo que dice Jeff Jarvis, pero puedo cambiar de opinión.

Eso de periodismo digital en esta casa no nos gusta mucho.

Lo encontré gracias a un tweet de José Crettaz.

domingo, 11 de julio de 2010

Ajustarse y sobrevivir

Me quedo con este párrafo de Arianna Huffington:
Estoy suscrita a siete periódicos, no creo que vayan a desaparecer: los mejores se ajustarán y sobrevivirán.
Sobrevivir es un verbo precario, pero lo acepto. La entrevista de Joseba Elola, que publica hoy El País de Madrid, empieza una nueva serie que promete vernos cara a cara y en castellano con Jeff Jarvis, Bill Keller y Jim Vandehei.

Claro, léalo antes en Paper Papers. Aquí o aquí o donde quiera.

Habrá menos diarios, pero mejores. Con más periodistas y menos data entries. No hay que preguntarle nada al pulpo Paul para aventurar que no van a ser de los actuales los dueños de esos periódicos en un futuro no muy lejano.

domingo, 30 de mayo de 2010

Cómo hundir el periodismo: con impuestos

Es lo que propone el último borrador [pdf] de Potential Policy Recommendations To Support The Reinvention of Journalism, que discute la Comisión Federal de Comercio (FTC) de los Estados Unidos de América. O sea, que la gente paguemos los desaguisados ocasionados por la cortedad de miras de los gestores –y de parte de los profesionales– del periodismo. Genial.

El pretexto es el de siempre: salvar el periodismo, base del diálogo ciudadano que está en la raíz de la democracia, etc.

Esa milonga no se la creen ya ni los propios ciudadanos, que hace rato hemos decidido que si queremos hablar entre nosotros preferimos otros lugares menos inhóspitos que la prensa. Ellos dicen: la conversación no es de tanta calidad. Ya. Por ahora y depende de dónde se meta Vd. a conversar. Y además, es más nuestra. Aprenderemos, a pesar de ellos y de los gurús que nos dicen qué tenemos que hacer un día sí y otro también.

Del papel de la FTC da buena cuenta Jeff Jarvis, otro que tampoco propone nada viable pero es un excelente crítico (además hay que aguantarle otra vez lo de AP como Gran Satán y todo eso). No lo tenía difícil: según los sabios de la FTC, la reinvención del periodismo consiste en conceder más subsidios, exenciones y tasas a las empresas impresoras de diarios.

O sea, que Tú & Yo sigamos pagando una fiesta de la que los invitados se apresuran a marcharse.

Asombroso. Ni reconocen errores ni aprenden de ellos. Ni siquiera piden subirse al coche escoba de esta revolución que hace años está en marcha.

En España, la Asociación de Editores de Diarios Españoles propone sin ninguna vergüenza lo mismo que la FTC aún discute. Podrían hacer cien, mil cosas útiles –tienen toda la potencia– y… no. Se dedican a atrincherarse en su pasado reclamando más y más privilegios, lejos de donde están ya los ciudadanos y sus intereses. Y en plena crisis y ajuste. Vaya rostro.

Todo este tipo de soluciones son pan para hoy y hambre para mañana. Primero porque perpetúan un modelo de negocio zombie, evitan el desarrollo de empresas y productos de futuro y lastran el progreso de la sociedad (Tú & Yo). Es como si en 1900 los estados hubieran decidido subsidiar a los fabricantes de carruajes. ¿No es mejor que el dinero de todos se emplee mejor?

Segundo, cuando los gestores del periodismo piden que otros (Tú & Yo, Google, las redes sociales...) les resolvamos el chandrío, renuncian a ejercer aquello para lo que les pagan: gestionar, managear y salir del atolladero ellos. Eso en un negocio donde más de la mitad de los costes son fijos —dicho en cristiano: sólo tienes que encargarte de menos de la mitad de los líos que tienen otras compañías. Oigan: si no quieren trabajar, no roben. Si no saben, váyanse. Es un mínimo exigible de decencia.

Los medios informativos clásicos –la prensa, vamos– han desperdiciado buena parte de la legitimidad que tenían como representación de la ciudadanía. Por sus propios errores. Si no han sido capaces de estar a la altura de su misión y de las necesidades de la gente, al menos tengan la vergüenza de no meter mano a nuestro bolsillo. No nos hagan pagar sus desaguisados.

Jay Rosen (¡Otro Prensáfobo!) recomienda salvar el periodismo así: subsidiando la banda ancha para todos y sosteniendo la neutralidad de la red. No sé. Las palabras subsidio, subvención y ayudas públicas me ponen nervioso, me inquietan. Me gustan más capital riesgo, iniciativa y emprendedor, por ejemplo.

Uno, que se suma a lo de Rosen con cuidadín, ya presentó en su día esta modesta proposición. Pero le parece mucho más importante hacer lo que sea necesario para que el sistema educativo ponga a las personas de 16 años en condiciones de comprender lo que leen, expresarse de forma inteligible y precisa y tomar decisiones/emitir juicios razonables acerca de lo que leen y escuchan – o al menos conjeturar algo. Si además eso se hace mientras aprenden historia y matemáticas, perfecto. Todo lo demás que se lo expliquen sus papás y mamás, que para eso son sus papás y sus mamás.

De todo esto –la escuela como factoría de ciudadanos– la prensa apenas se ha preocupado en los últimos 50 años, entretenidos como estaban en amasar dinero fácil con sus monopolios informativos y publicitarios de hecho. Y ni ahora parecen muy dispuestos a ocuparse, entretenidos como están en reclamar privilegios y tocar Tu bolsa y Mi bolsa. Pues nada. Que se banquen.

[Y atención políticos, que detrás de la crisis de los medios como instrumento representativo viene la suya de ustedes y la de las instituciones de-toda-la-vida. Se les va a acabar su cuentito también. Resulta que la ciudadanía puede darse una democracia que no necesite elecciones cada cuatro o cinco años –pueden ser cada día– o una cámara con 350 diputados –podemos serlo todos. No sé cómo será pero ese debate, ese lío, esa movida… se viene. Apúrense, no sea que se les caiga encima. Espero, claro, que no rompamos nada de lo viejo hasta asegurarnos mejor lo nuevo –o sea, lo contrario de lo que estamos haciendo con los diarios.]

Una propuesta para la AEDE en Paper Papers 26/3/10
Qué cara más dura en Paper Papers 4/3/10
WAN-IFRA-AEPA-ADIRA-etc. en Paper Papers 25/6/09
A por uvas en Paper Papers 11/6/10

viernes, 9 de abril de 2010

El iPad no era todo rosas

Justo hoy lo conversaba con un par de ingenieros de sistemas en un diario sudamericano: no puede ser que el iPad no tenga ninguna conexión USB. Ahora me empieza a preocupar que el talibán de Jeff Jarvis haya dicho lo mismo.

Quiere decir que las películas que se ven en el iPad, además de costar dinero, vienen con todas las amenazas de guillotina y silla eléctrica a los que hacen lo que hacemos todos, más trailers de películas horribles y anuncios larguísimos de Listerine... Y que hay que comprar los libros y la música que te retirarán cuando el autor se enoje con Steve Jobs... Y que el iPad es otro Gutenberg artifact...

viernes, 27 de noviembre de 2009

Con un par

Jeff Jarvis lo dice sin cortarse. Más polite lo sostenemos en esta casa desde el comienzo: sangre y fuego. Y en mi oficina se oye casi todos los días, pero no por RM sino por otros a los que le faltan. Es el secreto de la industria, pero la mayoría no se entera.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Pornografía de la tragedia en Twitter

La soldado Tearah Moore fue periodista ciudadana durante el tiroteo en Fort Hood. Usaron sus tuits numerosos blogueros y MSM (ya saben, mainstream media, los medios tradicionales). Como la base fue cerrada –lo exige el procedimiento– era la única alternativa al portavoz oficial, un teniente general, que por su mera oficialidad era para los periodistas tan enemigo como el francotirador. Así somos –y no sin razones.

¿Otra revolución en 140 caracteres como la de Irán o Moldavia? Nyet. Paul Carr explica que lo que envió la aguerrida reportera soldada?) es puro bullshit, mierda.

Difundió mentiras y rumores, como que el presunto asesino había muerto. Publicó fotos que violaban la privacidad de los muertos y heridos con comentarios inapropiados. Etc. Casi todo el catálogo de infracciones profesionales que los periodistas no toleraríamos en otro colega. Pero se ve que si eres periodista ciudadano quedas exento de ejercer profesionalmente, te ríen las gracias y te nombran héroe 3.0. Bravo.

Concluye Carr: la señora Moore no ofreció ni un solo hecho nuevo ni ayudó a salvar una sola vida. Digo: y además no aprendió nada, pues debe creer que hizo bien porque es lo que mola hoy: tuitearlo todo, todo, todo. Todos lo hacen.

Y sobre la famosa revolución twitter de Irán, una verdad como un castillo: a bit of entirely virtual cyber-posturing by foreigners didn’t lead to real change in Iran.

Los periodistas ciudadanos no pueden trabajar con la verdad como un periodista, agrega. Verdad: tienen que encontrar su lugar, que no es el nuestro.

Y va más allá: estamos anteponiendo nuestro ego a nuestra humanidad. Las redes sociales son más veces "¡mira dónde estoy!" que "¡miren lo que está pasando!"

No me extraña que el Washpost se haya puesto tan serio con sus criterios sobre el uso de redes sociales de sus periodistas.

Carr deja este video, onda Señor de las Moscas, crudo, pelín apocalíptico, acerca de qué podemos esperar del periodismo cuidadano desatado. Véalo. Ayuda a serenar la exaltación 3.0



Los Torquemadas digitales en Paper Papers 29/9/09
Duelo de gurús: escucha el debate entre Paul Carr y Jeff Jarvis en WNYC 10/11/09

miércoles, 19 de agosto de 2009

Fantasías sobre Twitter y el ciclo noticioso

Samuel Degremont se pregunta si el sensacionalismo es lo único que le queda al periodismo para enfrentar "el éxito de Twitter": Are sensational topics the only way for journalism to face Twitter’s success? ¡Y encima se ha inspirado en un post de Jeff Jarvis! Acabáramos:
According to Jarvis, the journalists who covered the Iranian crisis created or kept on using a new kind of journalism called “social journalism” or “collaborative journalism”. Since very few of them were in Iran, they had to use the information available on social or any other kind of networks. Then, they no longer had to tell what was going on but to put things into context and perspective, to (try) to check out and to explain a piece of information created collectively by Web users.
Las inquietudes de M. Degremont han llegado hasta Ross Dawson, que concluye con entusiasmo imprudente:
[…] Twitter has had one of biggest impacts on the news cycle, firstly by often being the first media to break news […]
Vaya. Oigan: Twitter no tiene ningún éxito como institución periodística. Ni una sola exclusiva proviene de Twitter. Ni los tuiteros levantan noticias –a veces ofrecen fragmentos con que construirlas– ni hacen información. Eso sí, comparten noticias que otros –normalmente los periodistas de los mainstream media (MSM)– han levantado, reporteado y editado.

1. Josh Catone ejemplifica aquí cómo funciona esta dinámica. Similar a los informativos matinales de las radios, que suelen ser refritos o relecturas de lo que la prensa publicó.

2. El análisis de Pear Analytics –será mejor o peor pero es el último y casi único– indica que sólo el 8,7% de los tweets contiene alguna "información de valor" y que sólo el 3,6% son noticias.

3. Huberman, Romero y Wu, en su excelente investigación, concluyen:
Many people, including scholars, advertisers and political activists, see online social networks as an opportunity to study the propagation of ideas, the formation of social bonds and viral marketing, among others. This view should be tempered by our findings that a link between any two people does not necessarily imply an interaction between them. As we showed in the case of Twitter, most of the links declared within Twitter were meaningless from an interaction point of view.
Por no mencionar otro material posteado en Esta Casa aquí, aquí, aquí, aquí y aquí.

Sobre el concepto "information created collectively by Web users" –otra fantasía– les remito al concepto de inteligencia colectiva que GP ha abordado por tierra, mar y aire en Esta Casa. Y a la definición lapidaria de periodismo de David Simon posteada hace tres días.

O sea, que de éxito de Twitter nada y de noticias mucho menos. Ni often, ni first, ni media, ni break ni news. Twitter puede ser un gran community builder y una herramienta fabulosa para compartir todo lo que pueda expresarse en menos de 141 caracteres, o sea: muchas, muchísimas cosas; pero no periodismo. No pasa nada. Twitter tampoco es un buen progenitor: usted no tuvo a su/s hijo/s y/o hija/s enviando un tweet de 140 caracteres a su esposa/marido ¿no? Bien, es otra de las limitaciones de Twitter. Sopórtenlo deportivamente.

Dawson habla con más prudencia en la segunda parte de la frase antes citada y establece mejor la posición de Twitter en el ecosistema de los medios:
[…] Twitter has had one of biggest impacts on the news cycle, […] in offering a discussion forum around mainstream media coverage, and amplifying stories that have appeared in traditional formats.
Pero lo de M. Degremont… es una petición de principio tras otra. Es verdad que la mayoría de esas noticias compartidas en Twitter son sensacionales. Tipo Muere Michael Jackson y así. Pero eso no le permite concluir que los MSM deben ser aún más sensacionalistas. ¿Qué pasa, que cuanto más sensacionalistas sean menos se tuitearán sus contenidos? ¿No será al revés, alma de cántaro?

A uno, además, el sentido común le dice que es más fácil tuitear Jacko Died Today! Buaaaaaaa! que la última sobre la reforma de la cobertura sanitaria en los EEUU, asunto mucho más decisivo pero aburrido. Entonces ¿son frívolos los medios o quienes tuitean su selección frívola de noticias?

Todo lo demás es cháchara, exageración y culto. Snob hype.

[Gracias a JL*: uno de sus tweets prendió la mecha de este post. Pero la culpa es mía, no suya].

sábado, 18 de julio de 2009

Vaya humos

Jarvis comprueba que su libro (¡Mi Tessssoro!) no está en las librerías del aeropuerto de Minneapolis y se calienta. Es lógico. Lo que quizá no lo sea es que ventile su enfado por Twitter como una diva decimonónica ofendida:
Truly pissed. My book is not in 2 Minneapolis airport bookstore. What do publishers do?—Now I'm really fuming. How can a publisher expect a book to sell if it's not in the f*ck*ng store? What value do they add?
—In the computer age, there's no excuse for anything to be out of stock at any store.
Jeff ¿has pensado que quizá el libro no se vende porque no añade valor y los libreros no lo reponen? ¿O es que la Economía Del Enlace anula la libertad de mercado? A veces ocurre, no hagas tanto ruido.

[PD: Mal gusto también: No disrespect to Cronkite, but I am glad to be past the age of the oracle anchor.

viernes, 17 de julio de 2009

La Periodismofobia

Dice e insiste Jeff Jarvis citando un tweet de Dave Winer:
la gente importante en las noticias son las fuentes y los testigos
El sobreetendido es que no son los periodistas. Menuda novedad. Pero a él eso le sirve para construir una pieza cuyo asunto es éste:
[…] La prensa se ha convertido en la maldición del periodismo, no sólo porque ahora supone una carga de costes tremenda, sino porque nos condujo a todos estos mitos: que nosotros, los periodistas, poseemos las noticias; que somos necesarios para hacerlas: que podemos empaquetar el mundo cada día en una caja y ponerle un lacito; que lo que hacemos es perfecto (con raras, creo, excepciones); que el mundo debería de acudir a nosotros para estar informado; que nos merecemos ser pagados por este servicio; que el mundo nos necesita.
¿Qué periodista cree esos mitos hoy? Algún estúpido –nunca faltan. Pero quien considera representativo a un estúpido pone en berlina su propia capacidad de juicio.

Es pura y dura Periodismofobia. Médiaparanoïa lo llama Laurent Joffrin. Eso es lo que promueven con ahínco Jeff Jarvis, Dave Winer, Jay Rosen y cía. Los colegas reales y verdaderos –que también escarnecen al establishment mediático, ven errores y soberbias, ponen el dedo en las llagas de la profesión…– no son periodismófobos. Están demasiado ocupados construyendo el periodismo del futuro. Mientras, los antecitados no tienen más ocupación que inflar sus blogs atacando molinos de viento (como el narcisismo periodístico, por ejemplo) o fabricando conceptos y definiciones vacías, sin demostrar, sin argumento ni razón (¡Economía De La Abundancia! ¡Crowdsourcing! Etc.).

Siembran sospechas sobre todo el periodismo y todos los periodistas –sobre todo de los diarios–, a quienes sólo conceden existencia para humillarlos, molestarlos o descalificarlos. Ni respeto por la historia tienen. Gritan tanto que no oyen lo que otros tienen que decir. Hablan sólo entre ellos: ya no están en este mundo.

Qué saña. Cuesta pensar bien. Si dijera que expulsan su rencor y su resentimiento porque fracasaron como reporteros o editores y cobijaron su frustración en universidades de segunda fila donde han incubado estrafalarias teorías… Todo eso sería una enormidad y un error. No se puede. Y sin embargo así obran ellos: juzgan intenciones y conciencias, expiden licencias de periodismo bueno y periodismo malo, sueltan teóricas inaplicables... Nos perdonan la vida.

Al grano. Lo importante no son sólo las fuentes y los testigos. Eso es sólo el principio. A eso hay que agregar la capacidad de depurar esas fuentes y esos testigos, valorar el relieve de su información y construir un relato veraz y adecuado: al público, al medio, al momento.

Necesitamos profesionales con esas capacidades. Gente formada para eso. No sirve cualquiera, por muy ciudadano que sea.

Decir lo que dicen Jarvis, Winer, Rosen y cía es una sinvergonzonería intelectual del mismo calibre que juzgar idénticos al curandero de la tribu que el cirujano del hospital; el albañil del pueblo que el arquitecto municipal; un robot que cuida niños o el cariño de su madre. ¿Usted a quien está dispuesto a pagar, al curandero o al médico? ¿A su vecino que le cuenta en su blog cómo fue el consejo escolar o al profesional que lo pone en contexto? Ajá.

¿Internet amplía el número de fuentes y testigos que pueden ofrecer directamente su versión? Claro. ¿Devuelve a los ciudadanos buena parte de su capacidad de intervenir en el debate público, de ser parte de la cadena de valor periodística? Claro. Y muchas cosas más y lo que te rondaré morena. Todo eso no destruye el periodismo, lo mejora.

Lo que no cambia es la necesidad de tener profesionales dedicados a buscar y levantar las noticias, definidas á la Northcliffe: lo que alguien hace en alguna parte que no quiere que sea publicado. Todo lo demás es propaganda.

¿Elimina Internet a esos que no quieren que la gente sepa? Claro que no. Sería tan absurdo como suprimir a la policía porque existe un sistema más rápido y seguro para identificar, denunciar y prender a los criminales que puede ser manejado por cualquiera. O pensar: se acabó la tiranía de los jueces –o bien: los jueces son la maldición de la justicia– y ya no los necesitamos pues unos algoritmos emparejan pruebas a favor y en contra, definen el delito y deciden la pena. Es de 1984, vamos.

¿Hay que decir estas cosas tan… elementales? Uno malicia que por detrás de ese vinagre de los gurús hay algún trauma del pasado que les ciega… En fin. Dejémoslo estar. No tengo derecho.

Periodismófobos. Uno prefiere chanzas inteligentes y estimulantes como las de Chesterton:
Periodismo consiste en informar de que ha muerto Lord Thomson a millones de lectores que no sabían que Lord Thomson estuviera vivo.
Los problemas son muy otros, estimados periodismófobos. Y a falta de Chesterton y como no podemos contar con ustedes para resolverlos… por lo menos no metan tanto ruido. No lloren, hagan el favor.

sábado, 27 de junio de 2009

El Gran Jack Shafer

En este enlace les dejo una excelente lectura (Blog Overkill) para el fin de semana. Es una cosa vieja, de enero de 2005. Cuenta el Buen Jack [<] lo ocurrido en el encuentro Blogging, Journalism, and Credibility en la Escuela de Gobierno Kennedy, en Harvard. Estaban allí [casi] todas las luminarias de la teoría digital —Jarvis, Rosen, Winer— que se las tuvieron muy tiesas con veteranos periodistas: Jim Kennedy (AP), Jill Abramson (NYT) y Rick Kaplan (MSNBC TV). La cosa se calentó y el moderador tuvo que llamar la atención a Jeff Jarvis por destratar a Jill Abramson.

Ya saben: nacieron para tener razón.

No les engaño. Lean lo de Shafer. Aprenderán, sonreirán, se mosquearán –no necesariamente en este orden– y acabarán pensando conmigo que muerto Marcial, Shafer es El Más Grande.

Viene a cuento de los recientes éxtasis iraníes de la Cofradía de Twitter y del Santo Suspiro Digital. Shafer da cuenta de ellos ayer: “Mi entusiasmo por Twitter tiene un límite. [La cantidad de mensajes procedentes de Teherán] han sido más ruido que señales para comprender la revuelta iraní”. Y explica cómo Internet ha ayudado al gobierno Iraní a silenciar a los activistas. Tampoco deberían perdérselo.

jueves, 25 de junio de 2009

Epístola de Sulzberger Jr a los Corintios

El baranda del NYT inicia hoy la costumbre de escribir regularmente una carta a sus ejecutivos para explicarse y explicarles. La epístola de hoy aborda las complicaciones sin fin de sostener el Boston Globe contra todo y todos: sindicatos, periodistas, empleados, ejecutivos, el Estado, Jeff Jarvis y hasta los lectores, que lo abandonan. También firma la carta Janet [Robinson], Presidenta y CEO de NYT Co. Es on the record, así que no quebramos aquí ningún secreto ni empeñamos la plata de la familia. El mérito es de ZS*, del Nieman Lab, y de J* que avisa, oportuno.

Arranca la carta con una simpática pulla a Nuestro Hirschorn (¡El de The Atlantic! ¡Ese Mismo!). Es aquel que medio pronosticó en enero pasado que el NYT podía dejar de imprimirse este mayo y armó un notable barullo (Léalo antes… ¡Y Además En Español!).

Dicen Arthur+Janet: El mes de mayo llegó y se fue y todavía seguimos imprimiendo The New York Times, a pesar del pronóstico de un escritor. El resto se lo traducen ustedes solos, que ya son mayores.

Digo: Arthur Sulzberger podría vigilar un poco más su casa y dejar de meterse con los demás: politico.com descubrió copiando del Huffington Post a… ¡Maureen Dowd! (¡Wilbur, Las Sales!). Uno espera que la próxima carta lo aclare todo.

Léalo sin falta en Paper Papers 7/1/09
Léalo sin falta también en Paper Papers 8/1/09
Más madera en Paper Papers 10/1/09

domingo, 12 de abril de 2009

Eso es, Jeff

Cuando escribe con la cabeza y no con el estómago ¡es un genio! Jarvis replica a un quejica Farhi:
La idea es que los portales ganaron poder al disponer de las noticias de AP, aunque así la información se convirtió en un producto corriente […]. Si AP no hubiese [cedido sus noticias a los portales] lo habría hecho Reuters.

[Así es]. Pero Reuters ha cambiado hacia un modelo de sindicación a la inversa, y ofrece titulares a los portales a cambio de hiperenlaces [hacia la propia Reuters] que rentabiliza compartiendo ingresos. AP, atada de manos por sus propietarios, dueños de periódicos, no puede hacerlo. Los periódicos deberían copiar el ejemplo de Reuters y dar los titulares a cambio de enlaces que después pueden rentabilizar.

AP daña efectivamente a los periódicos […] al cortar los hiperenlaces a los artículos originales. Así es como funciona la economía de los enlaces.
…que es exactamente lo que hace Google. Aunque no es ese el problema de Google. Su problema o, mejor dicho, el problema de los diarios con Google está explicado en el post anterior.

Cierto, los diarios han perdido pricing power sobre su producto al entregarlo gratis en la red. No es grave. Lo grave es que han perdido el poder de fijar el precio de su calidad editorial y creen que deben recuperarlo modificando las leyes de copyright. Joey Baker:
[…] intentar hacer dinero controlando la cantidad de información está condenado a fracasar. Dicho de otro modo: controlar la escasez de algo que no es escaso no puede funcionar.
Walter Abbott tiene un potente comentario al respecto:
Los diarios debían haberlo visto venir hace muchos años… pero decidieron pasar de todo. [De nuevo, Shirky]
Y sin embargo, el intento de Google de hacerse con el monopolio de la distribución será tan perjudicial como la inepcia de las empresas de medios durante las dos últimas décadas.

Jarvis via 233grados, cuyas traducciones son manifiestamente mejorables :)

El Luca Brasi de Vito Schmidt en Paper Papers 09/4/09
No, si ya lo decíamos en Paper Papers 08/4/09
American Gangster o El Padrino en Paper Papers 08/4/09

jueves, 9 de abril de 2009

El Luca Brasi de Vito Schmidt

Las soluciones de Jarvis a lo nuestro de ayer:
  1. Un nuevo estàndar de metadatos incrustado en cada pieza periodística original, como un DNI [o CI] que manifieste el perfil de la pieza a los agregadores de noticias (como Google News) y les permita dar a aquélla la precedencia que estimen oportuna.
  2. Cerrar Associated Press. Toma contenido de otros, lo reescribe, anonimiza y homogeneiza. Mata el periodismo original. Es el enemigo público número uno. En la Economía del Enlace, como los agregadores y Google le quitan el negocio, la agencia se defiende esgrimiendo el copyright con mala fe.
  3. Un Nuevo Mercado donde los creadores de contenido informativo original (notemment los diarios) compartan enlaces y valor [el énfasis es de uno].
De acuerdo con el estándar de metadatos. Esta Casa lo propuso ya. Y de acuerdo con el nuevo mercado.

El problema es que JJ* no habla de un mercado. Si así fuera se le ocurriría que ese nuevo set de metadatos no es solo para identificar contenidos o compartirlos sino también, y sobre todo para cobrarlos. Con el/los criterio/s que se acuerde/n: clics, impresiones, freemium, uso, tarifa plana…

También defendería la competencia. Pero bueno, él se gana la vida predicando Google, así que eso de la competencia…

En ese Nuevo Mercado ¿cómo se pagan los costes de las credible brands que suministrarán el mejor contenido?

Porque ¿sabes? si los generadores de contenido cobran podrán seguir generándolo. Si no cobran, morirán y, con ellos, los contenidos. ¿O debe sobreentender uno que da lo mismo porque el periodismo ciudadano [¡La Democracia Digital Abierta, Transparente, Gratuita! etc.] relevará al Viejo Periodismo? Ya puedes esperar sentado.

La publicidad no basta. Google lo ha comprobado con YouTube.

Los contenidos no vienen del aire. Y mucho menos los originales, los valiosos, los que están en la entraña de la democracia. Es decir, el producto llamado contenidos, si es valioso, se cambia por un precio. Mayor el precio cuanto más valioso el producto. Y así es posible retribuir a sus generadores, etc. Es bonito este sistema ¿verdad JJ*? Se llama economía libre de mercado.

¿Paga Google el precio de la Economía del Enlace? No, Google cobra un servicio basado contenidos que otros generan. Y como es el único que lo presta se comporta como un monopolio al estilo Microsoft. ¿Sabemos cuál es el precio de lo que en realidad hace Google? No. Que pongan precio a su servicio –el periodismo hace rato que sabemos cuánto cuesta– y luego hablamos. Como con cualquier otro intermediario o proveedor en un mercado, ahora sí, abierto y transparente.

¿La Economía del Enlace se construye sobre la credibilidad, la calidad? Por lo que puede verse hasta ahora, no. Pero ¿hay quien sabe de calidad de contenidos? Sí. El propio Padrino Eric Schmidt lo reconoció anteayer ante la NAA, los diarios de EEUU:
P: Usted ha pedido un "salto de calidad" porque hay un montón de basura en Internet…
ES: Bueno, se lo digo con precisión: es un auténtico estercolero.
P: Pues las marcas presentes en esta sala son, en su mayoría, creíbles…
ES: …Yo diría que son creíbles el 100%.
Si son 100% creíbles no es gratis. Y eso debe retribuirse. Eso es el mercado. Lo otro es el estercolero o Mi Amiga Nathalie.

Este es, amigos y amigas, el problema de tantísimos profes y consultores: no saben lo que vale la vida y se intoxican con la teoría que más lucecitas tiene. Ahora es el Todo Gratis, el Periodismo Ciudadano, etc. Claro, como su sueldo se lo paga una fundación, el Estado o una familia manirrota… ellos pueden vivir en el Planeta Yupi, donde no existe la palabra costes ni sus paralelas (salarios, tecnología, inversiones, créditos…).

La vida real siempre fue una molestia para los que aspiran a gobernar el mejor mundo. Desde Platón a Pol Pot –y que me perdone el griego, que no asesinó a nadie.

Sobre lo de "matar" a AP: Luca Brasi duerme con los peces.

Sé que es duro, Jeff. Siempre acabamos en lo mismo, en el bricks and mortar y jorobando la Revolución Pendiente. No sé. Tal vez todo eso sea posible en otra vida. Modestamente, te diré que sí, que hay otra vida (¡Mucho Mejor Que Ésta, Ya Verás!). Pero, mira, de momento procura aguantar las angustias de la presente como un hombre y pensar más antes de escribir. Se sufre, pero se aprende.