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viernes, 20 de julio de 2018

No solo el periodismo toma partido

Estamos llegando a una época en que las empresas van a tener que jugarse, como siempre lo han tenido que hacer los periódicos o las empresas periodísticas. No lo dice la nota, que se ocupa de echarle la culpa a Trump, pero es lógico porque todas –pero sobre todo las más grandes y de servicios– se han convertido en fuentes sin mediación del periodismo. Lea esta nota en El País (Madrid) de hoy.

lunes, 19 de junio de 2017

El periodismo necesita una empresa


Copio el artículo de John Müller que con el título de este post se publicó hoy en los medios gráficos (y sus portales) de Vocento. El link es de Las Provincias de Valencia que es el único que puedo abrir (siempre hay una brecha en los muros de pago).
Un editor para el que trabajé hace muchos años tenía un cartel en su despacho que decía: «La libertad de imprenta es para los que tienen una». Entonces pensé que era una muestra de cinismo, pero con el tiempo he llegado a la conclusión de que era un recordatorio de que no hay periodismo sin empresa. 
Es cierto que muchos se ilusionaron con lo que se llamó 'periodismo ciudadano' o con la refrescante irrupción de los blogueros, pero a la larga nada de esto ha sustituido la necesidad de estructurar empresas para sostener la difusión de informaciones, sea a través de diarios digitales o impresos, radios o televisiones, smartphones o tabletas. Ni siquiera la poderosa irrupción de internet ha cambiado el hecho de que el periodismo sólo se puede ejercer con verdaderas garantías en el marco de una empresa. 
Y hablo de empresa en un sentido similar al de Ronald Coase, no me interesa tanto la búsqueda del lucro, siempre esquivo, como la compleja sumatoria de procesos, relaciones y transacciones que supone para cumplir su misión. De hecho, hay medios que se asientan en fundaciones sin fines de lucro, pero organizados como empresas. 
Las nuevas tecnologías de la comunicación extendieron hasta tal punto los límites de la libertad de expresión que la confundieron con el periodismo profesional. Pero no hay bloguero en el mundo que pueda desarrollar en solitario una investigación que desafíe al poder como sucedió con el Watergate, con el 'caso Ibercorp' o con los 'papeles de Panamá'. Y no lo hay porque en el periodismo, aunque haya un firmante, un director o un columnista, siempre hay detrás un trabajo colectivo amparado en una marca. 
Hoy nos encontramos con que algunas de esas empresas no tienen un futuro porque no han sabido adaptarse. Y muchas no han sabido porque han buscado la innovación en el sitio equivocado. Por ejemplo, en las redacciones. Es verdad que las redacciones son un lugar muy apasionante, pero no estoy seguro de que sea el más innovador. 
Si repasamos los inicios de internet descubriremos que, en la mayoría de los medios de comunicación, el primer sitio al que llegó un módem y en el que hubo un correo electrónico fue en la sección de Documentación. Lo lógico es que ese departamento generara las innovaciones. Pero no ocurrió porque todo el mundo sabe que, salvo excepciones, en la prensa española a Documentación se le llama 'galeras' y ahí están muchas de las personas que el director no quiere ver en la redacción. (Sólo conozco un caso en el que Documentación generó una innovación, pero como carecían del prestigio de otros departamentos, los gestores dejaron de apoyarla y la idea -que nunca sabremos si era buena o mala-, murió). 
Imaginemos que ese primer módem se hubiera instalado en otro lugar. En Publicidad y Marketing, por ejemplo. Quizá habrían sido capaces de generar un negocio en torno a los anuncios clasificados como Craiglist o de inventarse un Tripadvisor o un Booking. Y en Distribución y Logística ¿no habría surgido un Über o un Amazon? ¿Y a los de Atención al Cliente no se les hubiera ocurrido un Twitter? 
A veces, como en las viejas bibliotecas, es imprescindible buscar en el lugar adecuado.

sábado, 11 de mayo de 2013

Cómo saber si su medio está preparado para sobrevivir

Averigüe cómo encaja su medio (sobre todo "la marca" de su medio) en esta gráfica. Pruebe a ver en qué lado se ubicaría, lado AOL o lado Netflix:


Si no se aclara del todo o necesita algunas pistas, lea aquí, aquí y aquí. Le quedan apenas unas semanas de tiempo.

sábado, 9 de febrero de 2013

Los editores usan al Estado francés para chantajear a Google

Hollande, derecha, presidente de un estado real, y Schmidt, presidente de otro virtual

¿Por que firma el presidente de Francia, François Hollande, con el de Google, Eric Schmidt, el acuerdo por el que el buscador se compromete a aportar 60 millones de euros a un fondo destinado a facilitar “la transición digital de la prensa”? ¿Por qué no firma el presidente de los editores de diarios franceses? ¿Es Google en un "Estado virtual", como lo denomina DG* en Clarín?

Firma Hollande –responde JA*– "porque la contrapartida de esos 60Meur de inversión es que no haya por ley una tasa Google. Y eso sólo lo puede firmar él, no los editores".

Deplorabilísimo.

Sencillamente, que firme Hollande le parece a uno una prueba clara de un chantaje mafioso disfrazado de acuerdo.

¿El gobierno de Francia deja de fabricar un hecho impositivo así nomás? Un impuesto –un gravamen sobre una actividad– se aprueba hace porque el Estado, que tiene el monopolio fiscal, quiere financiar algún servicio para la sociedad con la recaudación sobre el hecho gravado. ¿Qué ha ocurrido con Google entonces? ¿Han descubierto que no era necesario gravar al buscador porque los recursos para financiar lo que fuera vendrán de otra parte? ¿O la amenaza del "impuesto Google" era una simple medida de fuerza de un estado títere de los editores para sacarle los cuartos al buscador? ¿Estaban los editores usando el Estado para sus propios intereses y no para los de los ciudadanos? El presunto "daño" que hacía Google ¿se lo hacía a todos los consumidores y eso justificaba la intervención del Estado? ¿O es el acuerdo entre los editores y Google el que hace daño a los consumidores?

¿Qué pasará cuando 60 millones de euros les parezcan poco a los editores? ¿Volverán a hacer llamar llamar a Eric Schmidt al Palacio del Elíseo para que el Presidente de la República le haga una oferta que no pueda rechazar y obligarle a que se retrate por 80 millones, cien millones…? ¿Cuándo termina esto, si termina?

Este acuerdo es un apaño lamentable, del que son tan culpables Google –ceporros y aprovechados– como, sobre todo, los editores, que no han sabido innovar y ahora gravan al que lo hace.

Qué pena.

En un debate sobre la cosa, JAC* recordó esta frase de Thomas Sowell: "La política es el arte de conseguir que tus intereses egoístas parezcan intereses nacionales".

Este es el caso. Schmidt debe estar entrenado a estos tratos mafiosos, pues llegó a París, Francia, procedente de Pyongyang, Corea del Norte.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Todo el mundo va a la suya —menos yo, que voy a la mía

En la web apareció con publicidad contextual adecuada
Llama mucho la atención el poco periodismo empleado en las dos páginas ("A nuestros lectores") que Prisa, matriz de la editora del diario El País de Madrid, dedica a explicar el despido de 129 periodistas –perdón, quiero decir "el doloroso ajuste de plantilla"– a través de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE).

En las páginas en cuestión, la empresa señala dos chivos expiatorios.

Uno, "la crisis y [el] radical cambio en el sector". Claro.

Dos, "la estructura de costes", simpático eufemismo que apunta, sobre todo, a los periodistas y sus costes salariales. Los ametralla sin compasión: "en este año –dice– el periódico ingresará 200 millones de euros menos que en 2007, mientras el coste de la plantilla, y el número de personas empleadas, ha permanecido estable".

El texto omite cualquier referencia al desempeño de los gestores. Es enternecedor. Al parecer, "la crisis" es un astral traicionero que no se puede gestionar y la "estructura de costes" es un concepto emboscado que ha aparecido de repente entre las líneas de la cuenta de resultados.

Con "la plantilla" ¿no se referirá por casualidad a los mismos periodistas cuyo trabajo permitía a Prisa un estratosférico margen de beneficios del 28% en 2007? Hágase una idea comparándolo con el margen en el sector distribución (supermercados, etc.), que está en un 2%, si llega.

¿Acaso fue "la plantilla" la que planeó y ejecutó en 2007 la innecesaria OPA de Prisa sobre su filial de tv Sogecable, de la que ya tenía la mayoría? Para llevarla a cabo asumió un crédito de 1.950 millones de € que es el origen de sus problemas. En años siguientes, la deuda se encaramó a 5.000 millones.

Esa operación, que resultó desastrosa, la cocinaron los mismos que redactaron las páginas en cuestión, en el tono paternalista, frío y cruel típico de los editoriales del diario. Es un caso que ya se estudia en las escuelas de negocios.

Tampoco fue "la plantilla" responsable de que entre 2008 y 2010 el grupo tuviera que enajenar activos por valor de más de 2.300 millones de euros para mantenerse vivo sobre la cuerda floja. Finalmente se comieron el filet mignon: el 65% de la matriz fue vendido a Liberty Holdings, un fondo de inversión norteamericano. Gracias a todos esos achiques, la deuda asciende ahora a 3.350 millones. Qué bien.

Nada de esto aparece en las páginas en cuestión.

La ejemplar gestión llega a todos los rincones de la empresa. Le cuento un ejemplo de hace pocas semanas. La dirección de Medios Impresos de Prisa rechazó una orden de compra de publicidad del gobierno de la Generalitat de Catalunya sobre las elecciones del 25-N. Hablamos de unos 70.000 euros. El motivo fue el desacuerdo en los plazos de pago, de 150 días. Es verdad: son vergonzosos. Pero si los costes de publicar el diario serán los mismos en 30, 60 o 150 días –porque igual tiene que salir– ¿a qué viene rechazar ese ingreso aunque su cobro se demore más del doble de lo normal?

En descargo de esos ejecutivos de Prisa debe saber que Unidad Editorial (El Mundo, Expansión) y Vocento (ABC) también rechazaron esa venta. No quiero ni pensar que hay motivos ideológicos (las elecciones son un plebiscito entre partidarios y contrarios a la secesión de Catalunya y esos diarios, incluído El País, son contrarios a muerte). Sería raro, porque las radios de esos grupos los aceptaron, incluida la SER, de Prisa. Claro. Nadie rechaza hoy ni un anuncio/aviso. ¡Si las bonificaciones sobre el precio de tarifa son de hasta el 70%! A causa, en efecto, de "la crisis del sector".

Las páginas en cuestión se desviven para explicar lo mal que lo pasan los accionistas, pobres. Lo mismo ocurre con los ejecutivos, singularmente con el Presidente. Sobre todo esto MT* ya lo dejó todo dicho en esta columna, publicada en el mismo diario. Léala, por favor.

La cifra de despedidos es grande. Un tercio de la redacción. Los que se quedan y están dentro del convenio colectivo tampoco tiran cohetes. Sus sueldos se han reducido un 23% en dos años. Algunos insensibles han dicho que ganaban muy bien: 88.000 euros anuales era el coste empresa medio (del director al último reportero) de un periodista del diario. Ya. Ese mismo coste para los 47 jefes de la redacción –que negocian fuera del convenio– es de 205.000 euros. Esa área, de momento, apenas se ha tocado. Las páginas en cuestión tampoco explican eso.

Todos los mecanismos que existen en el diario para garantizar su independencia, incluidos los beneficios, por supuesto, son enumerados en las páginas en cuestión. Los explica como si hubieran debido imponerlos a "la plantilla" rebelde y no como lo que son: promovidos y sostenidos por esa plantilla desde la fundación del diario.

En cambio, fíjese en la contribución de los redactores de las páginas en cuestión a "la independencia del diario": aceptaron el cambio de deuda por capital a los bancos acreedores y a Telefónica, que ahora son accionistas de Prisa. ¡Enhorabuena! Esos son, exactamente, los propietarios que por encima de todo garantizan un diario independiente. Bravo.

Luego insisten en que "el control" del diario no ha cambiado. Claro, claro, claro. En nada. No ha cambiado en nada.

Las páginas en cuestión ponen mucho cuidado en destacar que se obligó a los periodistas en huelga de firmas a reponerlas "tras recibir una advertencia […] de que su actitud podía considerarse como ruptura unilateral del contrato". Sin embargo, las páginas en cuestión no están firmadas. ¿Quién ha roto qué contrato exactamente?

Las páginas en cuestión citan ejemplos de diarios de todo el mundo donde se han hecho planes de ajuste y recortes tratando de equipararlos a los de El País. Mire, ni uno solo de esos ejemplos es equiparable en volumen, ejecución y repercusiones al de El País. Ni uno. El que más se parece, el de Le Monde, lo explican torticeramente para que parezca que lo de ellos es nada, lo mismo que todos. Vaya caradura.

Uno de los mecanismos para preservar la independencia de ese diario ("el único en el mundo que lo tiene", se jactan las páginas en cuestión) es el derecho del director de vetar todos los originales, incluidos los de publicidad, y el poder y la capacidad de organizar autónomamente los trabajos de la redacción. Uno entiende que el director autorizó la publicación de esa página y media, pese a que infringe principios del Libro de Estilo del diario. Lo entiendo. Es difícil pensar que hubiera podido oponerse. En eso, desde luego, no es ni autónomo ni único en el mundo.

¿Eran necesarios ajustes? Claro. Pero no era necesario elegir la peor o segunda peor manera de manejar un recorte de esa magnitud. ¿En qué mundo viven? Todo conspiraba en favor de una salida traumática: la arrogancia e insensibilidad de los directivos y su poca competencia; los ánimos envenenados desde hacía semanas; la dificultad de los periodistas de esa casa para verse como parte de una empresa y no como un órgano necesario e imprescindible del ecosistema político y social español –algo así como la tercera cámara del Legislativo o del Constitucional– razón por la que muchos están ahora en estado de shock (¡Esto No Puede Estar Pasando! ¡A Mí No!).

Todas estos hechos y cifras son terribles pero no dan cuenta del significado de la depauperación de ese diario. En cualquier lista al azar de 129 periodistas de esa redacción estarían 20 ó 25 de los mejores en sus áreas. Profesionales con muchos años de trabajo, una porción de las firmas más conocidas y reconocidas del oficio —cantamañanas radiofónicos y televisivos aparte. Para muchos ciudadanos, El País es un referente ineludible desde hace veinte, treinta años. Se habla de ese diario como el "intelectual colectivo" de la izquierda española. Hasta se le atribuyen poderes taumatúrgicos, como el de detener golpes de estado, cual Cid progresista.

Las heridas que deja este proceso son graves y no cerrarán bien. Las páginas en cuestión, con todas sus tergiversaciones, no son más que el principio de la gangrena. Una redacción que pide a gritos la dimisión del Presidente de la compañía y del Director del diario señaliza que se ha roto ese secreto de las redacciones excelentes: el pacto profesional en torno a un mismo propósito editorial y la "affectio" entre colegas que reclama el trabajo periodístico organizado.

Esa ruptura, si no se resuelve, pronto se trasladará a su audiencia.

Y no sabe lo peor. En enero de 2011, tras la entrada de Liberty, el grupo anunció un plan de ajuste que implicaba prescindir de 2.500 trabajadores hasta abril de 2012. De momento han despedido a 1.281. Faltan 1.219. Aunque fueran la mitad. ¿Cómo van a afrontarlos?

* * * * *
Naturalmente, también hay mucha lágrima de cocodrilo y unos cuantos que se frotan las manos: España es un país cainita y El País, que no es un diario sueco, ha hecho muchos enemigos. A esos más les valdría advertir que la reacción de tantas personas –profesionales y no– ante la situación de El País es mucho mayor en cantidad y calidad que la registrada con los EREs en otros diarios. Mejor dicho, en los otros diarios. Tomen nota. La gente sabe distinguir.

Quizá es todo más sencillo. Uno cree que a medida que la sociedad española ha crecido, el relato del diario como institución orgánica de la democracia se ha hecho viejo y se le ven las costuras. El País lleva mal que la sociedad que contribuyó a formar se haya emancipado de ellos. El diario es cascarrabias y el grupo editor siempre se dio aires de diva italiana. La soberbia de creerse excepcionales les hizo cometer los errores que nos han llevado hasta… las páginas en cuestión.

La vida sigue y a veces cabe casi todo en un tuit. Este:

domingo, 30 de septiembre de 2012

El último diario


Esta es la última portada del Times-Picayune, de New Orleans, que después de 175 años como diario pasa a ser trisemanal. Algunos ya lo han rebautizado:


Un operario de la rotativa comprueba la calidad de la tirada, esta madrugada [más fotos]:


El editor explica los cambios en este billete. "Nuestra periodicidad cambia; nuestra misión no".


Más pronto que tarde ocurrirá otro tanto en la mayoría de los diarios que conoce. El Picayune simplemente se adapta a la gente que vive en su área de circulación. Vea estos datos de un estudio recién publicado de Pew Research:


Todo saldrá bien. Pero ¿está haciendo sus planes para desconectarse de la rotativa? De lo contrario, todo saldrá mal o muy mal. No se duerma.

[The Advocate, el diario de Baton Rouge, al lado de New Orleans, comenzará a distribuir en el noroeste de esta ciudad. Trata de aprovechar el vacío. No funcionará.]

sábado, 14 de julio de 2012

Perdón, perdón… pero el que se muere es uno

Estos días han aparecido estos anuncios/avisos en los diarios españoles:


Son los dos máximos responsables de Novagalicia Banca, entidad fruto de la fusión de varias cajas de ahorros que, como tantas otras, gestionaron con enorme incompetencia, compadreo con el poder y desprecio a sus clientes y a su dinero. Llegaron a vender participaciones preferentes –un producto financiero engañoso y un tanto complejo– a impositores analfabetos, que firmaron con su huella digital. De momento, este banco ha necesitado 3.500 millones de euros de la gente (Tuyos & Míos) para tenerse en pie. Si quiere toda la historia, está aquí. Cuidado: los señores de las fotos no tienen mucha responsabilidad. Cargan con el marronazo de los gestores anteriores.

En fin, que al ver la página he pensado dos cosas. Una, el título de la entrada, una frase clásica de mi amigo LB*. Otra, que me encantaría ver de vez en cuando a los ejecutivos de los medios y a sus periodistas haciendo lo mismo. Sobran los motivos en tantos medios de tantos países.

sábado, 25 de febrero de 2012

Roures '09: Nosotros no cerramos nada. Abrimos continuamente.

"Dentro de cincuenta años no sé si va a haber mundo. Pero dentro de veinticinco años habrá periódicos. Continuarán jugando el papel que deben jugar si los que hacen periódicos los hacen bien", dice Jaume Roures en una entrevista concedida a la revista Capital de diciembre de 2009. Roures es el mayor accionista del diario Público, que cerró ayer su versión impresa. Acá va la íntegra de aquella entrevista:



Las dos preguntas que merecen la pena en este momento son estas:
–Hay quien duda de que a ustedes les vaya tan bien. Público ha perdido 36 millones de euros desde su lanzamiento. ¿Les preocupa? 
–Hemos puesto más dinero en La Sexta [canal de televisión adquirido en 2011 por Antena 3 TV] que en Público. En La Sexta, la inversión ha pasado de 40 a más de 600 millones. Cinco veces más. Pero una inversión no son pérdidas. Y llevamos 40 millones en el periódico. Todo esto es lógico. Empiezas a andar y resulta que hay una crisis, y que las cosas no van tan bien como podían ir. Pero hemos cerrado octubre con 86.000 ejemplares. Nadie hubiera dado dos duros hace un año y medio por eso. ¿Alguien pensaba que íbamos a lanzar un periódico e íbamos a poner 100.000 euros? ¿O que no sabíamos que tardaremos seis años (cinco en el plan original, uno más por la crisis) en consolidarlo económicamente? No tendría sentido. ¿Íbamos a lanzar una tele y poner dos millones? 
–Con la crisis hay empresas que se replantean su negocio. 
–Nosotros no cerramos nada. Abrimos cosas continuamente. Nos equivocamos como todos. Pero eso no quiere decir que seamos unos irresponsables lanzando un periódico o una televisión sin tener claro cuánto tienes que invertir o los años que tienes que aguantar. Más que cometer errores, eso sería ser irresponsables. Y nosotros no lo somos.
Roures valoró ayer el cierre: "han caído otros (periódicos) y, desgraciadamente, caerán más. […] Estoy muy jodido. Hemos hecho grandes esfuerzos en un periódico que ha funcionado, pero no creíamos que viniera esta crisis".

Roures tenía razón entonces y la tiene ahora. En parte, él y el resto de los accionistas se jugaron los cuartos, sus cuartos, como los viejos fundadores de diarios: porque querían defender una idea, o media, o dos. Eso siempre se echa de menos en los medios. Pero no le quiero engañar. El secreto de los viejos editores de diarios es la gracia que tenían para sobrevivir.

sábado, 11 de febrero de 2012

Quién gana y quién pierde con el cierre de The Sun

Hoy han sido detenidos cinco periodistas de The Sun, acusados de sobornar a policías y militares. Pinta mal. News Corporation, la editora propiedad de los Murdoch, está en un tris de venderlo o cerrarlo, como ocurrió con News of the World, su hermano dominical, el pasado 10 de julio. The Sun es el el tabloide amarillo más vendido del Reino Unido, con 2.751.219 copias de lunes a sábado en 2011, un 8.35% menos que en 2010. Su colega domincal, el NoW, difundía 2.667.428 copias semanales. De su cierre se han beneficiado los otros tabloides amarillos domincales (red-tops, en la jerga local). Vea los datos finales de difusión de esos papeles en 2011. Entre paréntesis, aumento o descenso respecto a 2010. Se los ordeno por aumentos:
Daily Star Sunday - 644.804 (+103,59%)
Sunday Mirror - 1.753.202 (+60,43%)
The People - 770.772 (+53,89%)
Sunday Express - 607.894 (+10,47%)
Sunday Mail - 370.355 (+1,10%)
Sunday Post - 302.388 (-4,88%)
The Mail on Sunday - 1.921.010 (-1,89%)
The Sunday Times - 967.975 (-6,87%)
The Sunday Telegraph - 461.772 (-6,92%)
Scotland on Sunday - 50.726 (-9,83%)
The Observer - 264.321 (-15,87%)
Independent on Sunday - 124.428 (-18,44%)
Sunday Herald - 31.106 (-27,80%)
Un directivo de Trinity Mirror me comentaba, en broma, estas cifras: "¡Éxito de la noche a la mañana! ¡Volvemos a ser unos genios!". Sepa que esa empresa también edita The People y Sunday Mail además del Mirror. Los otros beneficiados son Northern & Shell, editora del Express y del Star.

Aún quedan despojos del NoW por repartir: 1,3 millones de sus lectores, la mitad, siguen aún huérfanos de dominical. A mediados de los años 80, un estudio sobre los cierres de El Correo Catalán, Tele/Xprés y El Noticiero Universal, todos de Barcelona, calculó que los lectores 'abandonados' tardaban dos años en encontrar un nuevo diario. No creo que el duelo sea hoy tan duradero. Apuesto a que más del 50% de esa mitad de huérfanos del NoW no volverá a leer prensa regularmente.

De esa mitad de los lectores que han cambiado de semanal, más del 50% han elegido el Sunday Mirror, que representa, en ese espectro, lo contrario del NoW. Curioso. El resto de títulos beneficiados (Star, People, Express…) se parecen a la prensa solo en que se imprimen.

Si cerrara The Sun y sus lectores se repartieran del mismo modo que los del NoW, lo cual es bastante plausible, el resultado sería este (la primera cifra es la difusión media de 2011; sigue entre paréntesis el aumento o descenso respecto a 2010; la última cifra en rojo incluye el reparto de los lectores del Sun):
Daily Mirror - 1.122.563 (-5.99%) 1.800.928
Daily Star 624.029 (-15.02%) 1.270.460
Daily Express - 586.707 (-8.31%) 645.710
Daily Mail - 2.011.283 (-5.86%) 2.031.395
La nariz, sin embargo, me dice que el Mail ganaría mucho más que lo previsto en esta estimación.

jueves, 2 de febrero de 2012

Don Alfonso Nieto (1932-2012)


Lleva uno un rato en suspenso, rumiando a ver qué dice, por dónde arranca a escribir… y acaba haciéndole clic una de la banalidades de la biografía de este coloso: chau chau. Con esta palabreja se refería Don Alfonso a los discursos de los cantamañanas que no estudian, al sermón del gurú copiado de un fantasma que lo sacó de un chamán, al mercadeo oportunista de ideas vacías, a mover los huesos de una tumba para trasladarlos a otra tumba. A la ciencia sin virtudes ni argumento que hincha más que nutre, al consejo ventajista, a la moda blanda. Todo eso era chau chau.

Él sabía bien de qué hablaba y nosotros conocíamos la autoridad que le acompañaba. Don Alfonso figura entre los primeros promotores de los estudios universitarios de Ciencias de la Información, de Periodismo. Es el arquitecto de la concepción y desarrollo científicos de la Empresa Informativa y el primer catedrático español de la especialidad. Dirigió decenas de tesis doctorales y escribió y orientó estudios científicos que no eran ni broma ni trámite. Cada investigación era un paso adelante, una piedra sólida, escuadrada, pulida que encajaba con las que le precedieron y las que seguirían. Él tenía un plan. Del concepto de empresa informativa pasó a definir otros básicos como difusión o audiencia, a desvelar el fenómeno de la prensa gratuita (¡en 1984!) o a señalar cómo la información competía por el tiempo libre de las personas y no contra el pan y la leche. Hay un volumen de 500 páginas sobre su legado científico y humano. Comprenderá que no me extienda.

Se dedicó a lo nuestro con la misma razón y pasión con que ejerce cualquier buen reportero. Bastaba escucharle un rato sobre la cosa para percibir que periodismo no es solo lo que fabricamos en las salas de redacción, que la gente como Don Alfonso están en la misma guerra… pero en el Estado Mayor. Trabajó duro, hizo trabajar con exigencia. Pensó, movió a pensar. Vio mucho, lo vio mucho antes.

¿Está moviendo la cabeza con conmiseración y piensa que se trata de unas aleluyas que escribe uno, muy emocionado, tras la muerte de su viejo profe? Se equivoca. Déjeme que se lo explique en una pincelada tomando un poco de carrerilla.

Para Don Alfonso, la raíz de una empresa informativa no hay que buscarla en su cuenta de resultados ni en su PER, sino en sus principios editoriales, puesto que se trata de una empresa ideológica en el mejor sentido de esa palabra. Esto está dicho en un librín publicado en 1967, ni un año después de que se aprobara la Ley de Prensa e Imprenta de la dictadura franquista, que regulaba la censura previa (sí, eso) e imponía otros lamentables corsés a la libertad.

"En tal contexto –explica Francisco Iglesias, uno de sus mejores discípulos–, Nieto ofrece un criterio fundamental y originario para perfilar los principios editoriales, pues establece una estrecha relación ya no entre ellos y la libertad de prensa […] sino con la libertad a secas, sin más; y relación estrecha igualmente con el bien de todos, o sea con el bien común, o –como allí escribe– con el bien social: "en la medida en que esos principios y orientaciones estén más próximos a los conceptos permanentes de libertad y de bien social, la publicación contará con mayor capacidad de atracción de lectores", si bien no deja de advertir que eso no quiere significar que en términos absolutos el número de lectores sea mayor o menor en razón exclusivamente a la mayor o menor identidad del contenido editorial con los principios permanentes de libertad. Lo que quiere decir, y dice, es que la adhesión del lector viene determinada por su identificación con la línea editorial y el contenido de la publicación, y que este contenido tendrá un mayor asentimiento de la colectividad en tanto en cuanto esté más próximo a la idea de libertad e independencia".

Dígame ahora si esto es una martingala académica, una sesión baratita de powerpoint o si más bien le suscita una añoranza enorme. Pues eso.

El impacto que esta visión tuvo en uno es imborrable… y muy práctica. Recuerdo vívidamente las explicaciones que nos exigió un grupo de directivos irritados en la primera consultoría grande que desarrollamos con JV*.

El primer capítulo del diagnóstico ponía de relieve la desconexión, la distancia, entre los criterios editoriales de aquella editora y el trabajo de sus periodistas, de lo cual deducíamos las debilidades del diario. Para aquellos ejecutivos, la relación de una y otra cosa era pura fantasía. Consideraban los "principios editoriales" mera decoración corporativa del siglo XIX y no inspiración y raíz del medio. Su indignación era grande y la temperatura de la sesión, solar. Convencerles requirió un esfuerzo colosal. Mal que bien, averigüamos cómo resolver la ecuación y ponerles a favor. Nos quedó claro para siempre que de concordar en este punto dependía el resto del trabajo, la ayuda que podíamos prestar a aquella compañía… y nuestos honorarios. Desde entonces, nunca ha trabajado uno de otro modo, por mucha indignación que se amontone en contra y muchos honorarios que se pierdan.

Todo eso es herencia y mérito de la visión de Don Alfonso desde el Estado Mayor del Periodismo. De su razón, que nos dio argumento, y de su pasión, que promovió el afán de evitar el chau chau, de estudiar y de ser honestos.

Muchas gracias, Don Alfonso.

—ACTUALIZACIÓN 08.02.2012
La Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra ha colgado en su canal de YouTube este clip donde se explica casi todo lo que falta en el post.




Alfonso Nieto, Don. Ángel Arrese, web de la Facultad de Comunicación, Universidad de Navarra.
Principios editoriales y principios configuradores en el pensamiento del profesor Alfonso Nieto Tamargo. (pdf) Francisco Iglesias (+) y María del Mar Blanco, en Doxa.

lunes, 10 de octubre de 2011

Qué buscamos en la prensa de papel, qué en la web y qué significa


Algunas conclusiones velocísimas de esta tabla, que se refiere a usuarios españoles 2011:
  • Los usos que dan mayor preferencia al papel no son una gran defensa para el soporte. Editoriales, opinón y temas en profundidad están igualmente en la web y la misma migración de plataforma que se produce para las noticias ocurrirá en las áreas donde el soporte papel es preferente. Tiempo al tiempo.
  • Aunque no fuera así, quedan para el papel los contenidos más costosos (los "temas en profundidad"; las opiniones y editoriales son relativamente baratas). Súmele a eso que el soporte y su entorno industrial es también el más costoso y saque las naturales conclusiones sobre el futuro del papel.
De nuevo: señores del papel –esa maravilla– hagan planes para desconectarse de las rotativas o para subir el precio de portada. No es para mañana, pero se viene, se viene… [Actualización: Ken Doctor se lo explica aquí con precisión y lujo.]

Los datos pertenecen al estudio La Prensa: Digital vs Papel, [pdf] que la AIMC acaba de publicar. Hay mucho más. Léalo.

miércoles, 22 de junio de 2011

Cómo hacer buenos negocios con el periodismo

The Economist publicó ayer sus resultados del 31 de marzo de 2010 a idéntica fecha de 2011:

Beneficios operativos: 63 millones de libras (71 millones de euros) (+10%) [el beneficio neto estimado debe rondar los 40 millones de libras (45,08 millones de euros)].
Facturación: 347 millones de libras (389 millones de euros) (+9%).

La publicidad aumentó un 15%.
La difusión/circulación aumentó un 4% hasta 1.473.939 copias, de las cuales 210.204 circulan en el Reino Unido (+11).

Desde su lanzamiento en noviembre, sus aplicaciones para iPad e iPhone han sido descargadas 2 millones de veces. Las visitas a su web han aumentado un 39% sobre el año pasado. Cada mes entran a su sitio web 650.000 usuarios. Más del 50% de esos usuarios son de pago y el resto accede solo a los contenidos libres. Un 20% de los suscriptores de la edición papel también usan las apps para leer The Economist.


Por qué triunfa The Economist, en Paper Papers, 21/06/2011

sábado, 21 de mayo de 2011

Das Opium des Volkes


Dijo Rafael Correa, el presidente del Ecuador:
Para mí la prensa burguesa es el nuevo opio de nuestro pueblos. Un poder ilegítimo (creado) en base al que tuvo billete para poner una empresa de comunicación
¿Cuál es la prensa burguesa?

1. La prensa independiente, en manos de capitales privados que aventuran su patrimonio -no el del estado- en defensa de la libertad de sus pueblos para informar, entre otras cosas de los abusos del poder.

2. La prensa incautada por el gobierno, que defiende al poder político y tapa la corrupción con el billete del gobierno (su dinero y el mio), donde los periodistas cobran hasta tres veces lo que cobran en la prensa independiente, para hacer lo que les dicen sus amos.

Sí. Cuando dijo esto, Correa estaba pensando en El Telégrafo y el PP El Verdadero, en la plata que gasta en ellos y en la dormidera que producen a sus escasos lectores.

La frase original de Carlos Marx: Die Religion ... ist das Opium des Volkes (La religión ... es el opio del pueblo)

domingo, 1 de mayo de 2011

El Periódico: marramiau por la normalización de La Vanguardia

El Periódico de Catalunya ha publicado su número 5.000 en lengua catalana. Esto es: el diario, que arrancó el 26 de octubre de 1978, se edita en castellano y catalán desde hace catorce años. Enhorabuena. Fue una iniciativa pionera de Antonio Asensio que normalizó el diario. Todos los elogios que se le dediquen son pocos. Más sabiendo que este diario atendió, sobre todo, a los otros catalanes –los que llegaron de España en las oleadas migratorias de los años 60 y 70 y sus hijos y nietos. Chapeau.

Otro tanto hará La Vanguardia, fundada el 1 de febrero de 1881, con la salida de su versión en lengua catalana el próximo 3 de mayo. Ya era hora. Llevan casi dos meses celebrando actos promocionales de la cosa por toda Catalunya, una movida brillante en la que se han implicado buena parte de sus primeros espadas. Es verdad que se ha hecho pesado leer todos-los-santos-días las reseñas de esos actos –cuyo contenido es descriptible– siempre con los mismos titulares: La Vanguardia en catalán entusiasma en Sant Cugat; Tarragona da la bienvenida a La Vanguardia en catalán; La Vanguardia en catalán llena el Ateneu de Igualada… y así hasta 33. Casi se convierte en chiste el hecho de que La Vanguardia sea un diario normal a partir del 3 de mayo.

La Vanguardia en catalán no robará muchos lectores a El Periódico, pero… estos se han querido reivindicar y, con motivo del dichoso número 5.000 han organizado deprisa y corriendo una exposición de portadas en el Institut d'Estudis Catalans, la academia de las ciencias y las letras de este país.



Me he acordado de lo que dice un amigo mío, en broma, cuando nos peleamos en la tertulia: "Venga, daos un abrazo". El de La Vanguardia y El Periódico a ver quién es más catalán es un pique un poco tontorrón. Como casi todos los piques.

Claro. Ahora me echará en cara que no hable de las subvenciones públicas que han recibido y reciben y recibirán uno y otro para editar esas versiones, etc. Agradezco su preocupación por mi bolsillo, pero no se me amontone: esos subsidios los pago muy pero que muy a gusto. Sólo me fastidia que no me lo digan claramente o que me lo disimulen. Y me aguanto. Seguro que usted también puede.

Felicidades a ambos diarios. Que les vaya bien, que dure.

[PR* firma hoy esta entrevista a Javier de Godó, Conde de Godó, Editor de La Vanguardia (Editor es como llaman al propietario del diario en España). En fin. El periodismo de cabecera tiene esas cosas.]

sábado, 12 de marzo de 2011

¡Paremos el cruel maltrato a los periodistas veteranos!

Escribe A*, un colega, desasosegado al comprobar como tantas veces la fama y la firma –ambas bien ganadas en tantos casos– pretenden sustituir al escrutinio y la verificación básicas en cualquier trabajo periodístico. Dice así:
FB* tiene lo que se llama una dilatada trayectoria como periodista. Aporta el toque de calidad en [la agencia] Europa Press. En su artículo Hay que intervenir en Libia, de la semana pasada, compara la situación de Libia con la de Yugoslavia en los 90.
Pequeños detalles.
1. Milosevic "dictador": Siempre fue elegido democráticamente. Aunque era un pájaro igualmente. Lo tomaremos como una licencia.
2. "Mercado de Mostar": Creo que se refiere al Mercado de Markale, en Sarajevo, donde cayeron morteros en dos ocasiones sobre población civil. Todo sacado muy bien en la televisión. Igual se confunde con el puente de Mostar, que también salió mucho en la tele, porque lo volaron los bosniocroatas. 
3. Lo mejor. Mezcla la guera de Bosnia de 1995 con la de Kosovo de 1999. En la de Bosnia fue Milosevic quien no logró que los serbios de Bosnia, las autoridades de la República Srpska, se sentasen a negociar. Lo que forzó bombardeos de la OTAN sobre sus posiciones y ofensivas del ejército croata tras las cuales sí aceptaron el alto el fuego y las negociaciones de Dayton. Cuando la OTAN bombardeó Belgrado, como dice él, no fue para que Milosevic interrumpiera las matanzas sobre población civil bosnia "que había ordenado", sino para que se retirara de Kosovo. Un salto de media década de nada. Dos guerras distintas y, vaya, curiosamente, con soluciones internacionales opuestas. En Bosnia tenían que vivir serbios, croatas y musulmanes juntos, por narices. Y en Kosovo no podían vivir albaneses y serbios juntos, por narices. 
En 4º de la ESO [la educación primaria española] te suspenden si pones ese artículo en un examen. 
Y total ¿para qué esta argumentación? ¿para contextualizar una noticia? ¿para un ejercicio literario de opinión periodística? Qué va, para pedir una intervención militar ni más ni menos. Casi nada.
El nombre no tiene relevancia. Es un ejemplo cualquiera de una patología del periodismo magnificada aquí por el masivo uso de tertulianos cuya producción oral en la radio y la tv es, en su mayoría y exactamente, del estilo de lo que acaba usted de leer. Pregunto a A* si no le importa que publique sus impresiones:
Claro que puedes publicar mi texto. He googleado y googleado a ver si encuentro matanza alguna en un mercado de Mostar. Pudiera ser que yo no esté bien informado. No encuentro nada. Parece obvio que en sus recuerdos televisivos se ha mezclado el puente de Mostar con el mercado de Sarajevo. Por otro lado, esto no es ya mal periodismo flagrante. Cuando habla de "y otros objetivos estratégicos" se refiere a que tras un mes de bombardeos la OTAN lo único que se había cargado eran pantomimas que pusieron los serbios y civiles, muchos de ellos albaneses, de modo que pasaron a bombardear las centrales eléctricas –dejando los hospitales sin luz, etc...– y algo que no sé qué le parecerá como periodista: la televisión serbia con los trabajadores dentro. Los motivos [de esa última acción], en palabras de Blair (literal): "en un mundo en el que los medios de comunicación tienen tanta presencia sabíamos que aquellas imágenes del convoy de refugiados alcanzado por las bombas de la OTAN se vería en todo el mundo, sabíamos que la gente vería aquellas imágenes y que despertarían una compasión instintiva por las víctimas de la campaña". En resumen, que hay que tenerlos cuadrados para reivindicar esa guerra aunque te molestes en mirar en la wikipedia de qué carajo iba.
Podría recordar ahora que hay jóvenes con más ciencia, mejor criterio y mayor voluntad para hablar de todas esas cosas. Ahí está el propio A*. Sería una señora conclusión, pero también una vulgar queja. Lo que inquieta a uno –que también se hace mayor– no es cómo muchos de estos señores viven adocenados en el arco que va del despiste senil a la ramplonería profesional. Allá ellos: son muy dueños. Lo más siniestro es cómo nadie dice a esos veteranos: 'tienes que superar la pereza, la indolencia, la frivolidad', 'estás acabada', 'tienes que trabajar como antes', 'llegó la hora del relevo'… Ni tampoco se les encuentra mejor acomodo. Me parece una crueldad exponerlos así a la intemperie profesional. ¿Es que sus jefes o sus empleadores o sus amigos o sus cónyuges no tienen corazón?

No hay derecho. Después de alcanzar el generalato en cien combates, merecen un final mejor. ¡Basta de crueldad con los nuestros mayores! Pásalo.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Corriere della Sera: Jurassic Park IV

Ferruccio di Bortoli es el director del Corriere della Sera desde abril de 2009, adonde llegó desde la dirección de Il Sole/24 Ore, otra catedral. Sus periodistas le han hecho dos días de huelga por decir, en resumen resumido, una sola cosa:
Ya no es aceptable que la redacción [del papel] no trabaje para la web o que pretenda por ello una remuneración especial ("Non è più accettabile che parte della redazione non lavori per il web o che si pretenda per questo una speciale remunerazione").
¡Bum! De Bortoli no se corta nada. Tras advertir a la redacción del Corriere que estamos ante un cambio de época en el periodismo, concluye que las regulaciones laborales y los convenios colectivos conocidos "no tienen ningún sentido":
Questo ormai anacronistico impianto di regole, pensato nell'era del piombo e nella preistoria della prima repubblica, prima o poi cadrà. Con fragore e conseguenze imprevedibili sulle nostre ignare teste.
Y sigue, con contundencia, cantando verdades como puños:
[…] Non è più accettabile che i colleghi delle testate locali non possano scrivere per l'edizione nazionale, mentre lo possono tranquillamente fare professionisti con contratti magari per giornali concorrenti. Non è più accettabile l'atteggiamento, di sufficienza e sospetto, con cui parte della redazione ha accolto l'affermazione e il successo della web tv. Non è più accettabile, e nemmeno possibile, che l'edizione iPad non preveda il contributo di alcun giornalista professionista dell'edizione cartacea del Corriere della Sera. Non è più accettabile la riluttanza con la quale si accolgono programmi di formazione alle nuove tecnologie. Non è più accettabile, anzi è preoccupante, il muro che è stato eretto nei confronti del coinvolgimento di giovani colleghi. Non è più accettabile una visione così gretta e corporativa di una professione che ogni giorno fa le pulci, e giustamente, alle inefficienze e alle inadeguatezze di tutto il resto del mondo dell'impresa e del lavoro.
Además, un periodista italiano tiene derecho a entrar gratis a cualquier espectáculo, descuentos en transportes públicos, saltarse los controles de algunos aeropuerto, la empresa debe pagarles un seguro sanitario específico, gastos médicos de la familia… Decenas de privilegios que no tienen nada que ver con el ejercicio de la profesión y que discriminan a otros ciudadanos.

En conclusión, dice Ferruccio:
[…] continuando così, non c'è più futuro per la nostra professione.
Bortoli desafía a sus periodistas a debatir sobre todo esto "para no hipotecar más nuestro futuro".

La respuesta de la redacción han sido dos días de huelga, los pasados 30 de septiembre y 1 de octubre. ¿Motivo? "[…] rispondere all'attacco che il Direttore ha mosso contro le tutele e le regole che garantiscono la libertà del loro lavoro e, di conseguenza, l'indipendenza dell'informazione che il giornale fornisce". Así se explica el comunicado del Comité de la Redacción.

Quizá De Bortoli debía haber sido más cuidadoso con las formas, para no herir la susceptibilidad de estos señoritos del periodismo. Bien. También los señoritos deben saber que la libertad de nuestro trabajo y la independencia de la información no la garantizan el convenio colectivo ni sus ordenanzas laborales y privilegios. Todo eso, en Italia, hoy, paraliza el desarrollo de lo que dice defender: libertad e independencia. Fosiliza en sus sillas y cargos a los periodistas más jurásicos. Solidifica prácticas profesionales mafiosas que bloquean la carrera de los jóvenes y pudren la meritocracia. Complican la adaptación de la profesión periodística al siglo XXI y condenan a las empresas a una muerte lenta. Todo privilegios de funcionario público soviético. Un atraso y una vergüenza.

Indro Montanelli explicó muy bien cómo se garantizan la libertad y la independencia en el periodismo. Sin embargo, ninguno de los que protestan y se esconden tras el comunicato del Cdr tiene lo que Montanelli tuvo para dejar el Corriere, fundar el Giornale y seguir haciendo el periodismo en el que creía. Que hagan lo mismo y luego hablamos.

Bravo, Ferruccio de Bortoli.

lunes, 9 de agosto de 2010

Seleccionar a los lectores que piensan

“One of the things people say is, ‘You go after an affluent audience.’ But we don’t define our audience by their demographic. We define our audience based on what they think.”

Paul Rossi, Director Adjunto y Vicepresidente Ejecutivo
para América de The Economist