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lunes, 13 de mayo de 2013

Concentración de medios, libertad y poder en la Argentina

Lo voy subiendo mientras lo veo. Es una mesa redonda en la conferencia Press Freedom, Press Standards & Democracy... de la Universidad de Columbia en pasado 3 de mayo. Participan Damián Loreti (Profesor de la UBA y redactor de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual), Carlos Winograd (exsecretario de Defensa de la Competencia), Héctor D'Amico (La Nación) y Ricardo Kirschbaum (Clarín). Gustavo López, del gobierno, faltó con aviso.



Rescato una idea de Damián Loreti que creo es fundamental en el debate y que está implícita en las normas de la UNESCO y de la OEA: las reglas de la competencia no son suficientes para evitar los monopolios y la concentración en la producción de contenidos.

Aquí abajo, la mesa anterior, la de Ricardo Trotti (SIP) a la que se refieren los panelistas y Sergio Jellinek (Banco Mundial) desde el público.

 

jueves, 27 de diciembre de 2012

sábado, 1 de septiembre de 2012

La Nación quiere seguir siendo un diario


Les paso las portadas de la edición de hoy de La Nación de Buenos Aires (gracias amigos de la dirección de arte). Los mejores comentarios en el blog de Javier Errea y en el último párrafo de la presentación de Héctor D'Amico: La Nación debe apostar por las buenas historias bien contadas, por el periodismo, por el contexto y las prioridades, por el análisis, la investigación de largo aliento, la reflexión, la sorpresa, la opinión, las grandes firmas y el desarrollo en libertad y democracia de la República Argentina... y por ser un diario navegable. Si el rediseño no sirve para esto, no sirve para nada.

Un lector inteligente, a quien le pregunté qué le parecía, me contestó entusiasmado: "es más diario que antes". A mí también me entusiasma la idea.

lunes, 20 de diciembre de 2010

El futuro del papel es de papel


La Nación de Buenos Aires salió ayer con un cambio en la tapa y en la página 2 que diferenciará la edición de los domingos. Nada excepcional. Y lo digo porque me consta que saben que lo importante es la actitud innovadora y no los cambios estéticos. Han bajado la foto principal debajo del doblez, lo que da prioridad al título que abre el diario. Un poco grande el friso, con lenguaje de web site. Me gusta que el impacto visual lo tenga el título y no la foto y mucho más cuando no hay fotos que valgan la pena. Pero mejor que lo explique Héctor D'Amico, el Secretario General de la Redacción de La Nación. Lo que es excepcional y motor de este cambio es esta realidad que resalto:
Los manuales de economía recomiendan encarar los cambios cuando se está en un buen momento, y eso es lo que en estos momentos hace La Nacion. ¿Acaso existe un aliciente más importante para que una empresa periodística se ocupe del futuro que la feliz conjugación de una circulación papel que crece en sintonía con las audiencias digitales?

La primera decisión, previa a la estrategia de reformular buena parte del diario, fue crear una Gerencia de Innovación capaz de coordinar el talento, la creatividad, el esfuerzo y la ambición de profesionales que cumplen funciones en las diferentes áreas de La Nacion. ¿Quiénes más apropiados que los propios editores, secretarios de Redacción, infógrafos, diseñadores, fotógrafos y especialistas en marketing y de publicidad para detectar las oportunidades de crecimiento y poner en marcha las ideas que harán al diario más competitivo, una versión mejorada del de hoy?
El razonamiento está claro: estamos mejor que nunca y nuestros principales ingresos vienen del papel. ¿Qué hacer? ¡Innovemos... en el papel! y pongamos el diario en el futuro. Es como el esfuerzo de dar tres grandes pasos en una carrera y empezar a mirar a los demás por arriba del hombro.

El futuro del papel es de papel (sea negro o esperanzador). Y el de internet es de internet.

viernes, 3 de abril de 2009

Alfonsín y la gente

Consuela no ser el único aburrido con la monotonía de los diarios argentinos ante al muerte de Raúl Alfonsín. Marcos Roca lo resalta en un comentario al post de anteayer. Y Martín Caparrós también confiesa su aburrimiento en esta columna de hoy en Crítica.

Lo bueno ha sido el análisis. De Caparrós, de Joaquín Morales Solá, ayer y Héctor D'Amico hoy en La Nación y de la portada apaisada de Crítica de hoy. Aclaro que no estoy en la Argentina y que toda lo he visto en los sitios web de los diarios. Eso quería saber yo ¿cuál es el mensaje de la gente que acude en masa al entierro de Alfonsín? No se acuerdan del presidente que pactó con Menem ni del que se tuvo que ir antes de tiempo porque el país se le incendiaba con la hiperinflación. Lo que vino después y lo que hay ahora agigantó su figura de demócrata cabal. La muerte de Alfonsín será, al final, un moquete bestial a la desmesura del poder matrimonial argentino en retirada.

martes, 31 de marzo de 2009

El diario de Irigoyen

Es un mito urbano argentino. Dicen que al presidente Hipólito Irigoyen le hacían un diario aparte, solo para él. Era una confabulación de su entorno para manejarlo con noticias falsas, en épocas en las que otros medios no podían suplir la desinformación o descubir la mentira. Eso ocurre hoy en la Argentina con los diarios oficiales, que son creíbles solo para quienes creen que son creíbles. Me explico: quienes los pagan -que no quienes los hacen- se creen que quienes los leen se tragan lo que dicen. Eso: creen que el pueblo es estúpido, que es una de las premisas básicas de las tiranías.

Me pasó ayer en un hotel de Guayaquil, donde un empleado me mostró riendo la pila de telégrafos cuando yo le pedí El Universo, que no tenían. "Es que El Telégrafo dice las mentiras del gobierno", me justificó la pila. "El Universo, en cambio, dice las verdades que molestan al gobierno". No. El pueblo no es tonto.

Hoy me encuentro en La Nación de Buenos Aires con este artículo buenísmo de Héctor D'Amico sobre el diario de Irigoyen y las mentiras del poder. El gobierno se cree su propio discurso, que elabora en base a las estadísticas que falsea. Es la fábula del rey desnudo. Juegan a que se la creen los que todavía lucran con el poder; los que le pueden sacar algo, aunque sea del búnker del führer. Esos todavía aceptan las mentiras, pero no por cínicos ni estúpidos sino por inmorales.

No hay epidemia de dengue, no hay inseguridad, no hay inflación. Son todas mentiras de los medios y una confabulación destituyente. No importa si mueren los infectados, asesinan inocentes, aumenta la pobreza y el país se desbarranca por el abismo. Imagine un avión de pasajeros en emergencia en el que las azafatas empiezan a dar instrucciones en chino... describe un ex funcionario al gobierno del matrimonio Kirchner.

martes, 27 de enero de 2009

Chico de tapa

Ya no me animaría a subir el Aconcagua ni el Kilimanjaro, aunque sí me hubiera gustado hacerlo hace... 30 años. Por eso me da una envidia terrible verlo a Héctor D'Amico -me consta que es mayor que yo- en la cima de uno y de otro.

Por la tapa de la revista del domingo supuse que Héctor estaba en el Kilimanjaro cuando se accidentaron los andinistas italianos. Pero la subida al techo de África fue en diciembre, así que no explica porqué La Nación se sacó de encima ese trámite. Héctor D'Amico y Daniel Merle -su jefe de fotografía, también montañista- conocen bien el cerro y ya publicaron en la misma revista su ascensión al Aconcagua.

Entonces me pregunto: ¿Hay que publicar las vacaciones del Jefe de Redacción? y con el despliegue de La Nación: tapa de la revista, infografía, videos en el sitio web, mapa interactivo, historia completa del volcán y de media África... ¿No es demasiado? ¿No es mucho la foto del Jefe en portada?

Por las dudas acabo de preguntar en la redacción de un diario nacional del Ecuador y NADIE sabe qué K es el Kilimanjaro.

sábado, 2 de junio de 2007

Empezó la reunión de la WAN

Hoy ya estuvieron debatiendo interesantísimas cuestiones en Ciudad del Cabo sobre... internet. Va la crónica de hoy mismo en La Nación de Buenos Aires:

Los nuevos lectores de diarios están en Internet

Por Héctor D’Amico

CIUDAD DEL CABO. La forma en la que desembarcó la delegación de The New York Times en esta ciudad para participar del 60° Congreso de la Asociación Mundial de Periódicos (WAN) , que inaugura hoy con la asistencia de más de mil quinientos ejecutivos, editores y propietarios de medios de todo el mundo, es un buen ejemplo del decidido interés y del esfuerzo que en este momento dedican los grandes diarios para captar nuevos lectores y anunciantes para sus ediciones online.

Esta vez, además de Bill Keller, el Director Ejecutivo de la empresa, el grupo que representa al Times en los debates está integrado, en su mayoría, por los ejecutivos que tienen bajo su responsabilidad las operaciones relacionadas con la convergencia de las ediciones papel y online, entre ellos, Jim Roberts, director del Departamento de Información Digital, y Jon Landman, el hombre que tiene a su cargo el desafío de transformar la redacción tradicional en una plataforma capaz de producir videos, blogs y de poner en marcha una ambiciosa estrategia de periodismo de participación con los lectores. Roberts y Landman disertarán en las próximas horas ante colegas llegados desde más de ochenta países para ponerlos al tanto del estado en que se encuentra "la gran transformación interna" del periódico más prestigioso del mundo.

En sus instrucciones a los mil cuatrocientos periodistas del diario Keller insiste en que el trabajo de ellos ya no se limita hacer un periódico de calidad, sino a informar con los mismos estándares profesionales de siempre a los lectores las 24 horas del día en todas las formas en que sea posible.
Todo el proceso, sostiene, es una avenida de doble mano: la demanda de los lectores está empujada por las nuevas tecnologías digitales y las empresas la satisfacen brindando mejores servicios a sus lectores y anunciantes para poder seguir creciendo.

El año pasado, en una respuesta desafortunada a un colega durante una entrevista, el Publisher del New York Times, Arthur Sulzberger Jr, sugirió la idea de que tal vez dentro de cinco años los lectores tendrían que informarse con la edición online porque seguramente el diario papel habría llegado a su fin. Ahora se sabe que fue sólo eso, una expresión desafortunada.

El entusiasmo de los directivos del Times con el periodismo digital tiene argumentos muy sólidos. Por ejemplo, el continuo crecimiento de la audiencia online que pasó de un promedio de un millón de visitantes únicos por mes en
1997 a más de 26 millones en la actualidad.

Martin Nisenholtz, vicepresidente del nuevo Departamento de TV del diario, está convencido de que tanto el video como las imágenes fijas serán las grandes atracciones a la hora de captar nuevos lectores. Las generaciones jóvenes, familiarizadas con los medios electrónicos, la cultura visual, el intercambio de mensajes en tiempo real, los blogs y los chats son las que, todo indica, se sentirán más rápidamente familiarizadas con los resultados de la convergencia en las que están empeñados los diarios.

Nisenholtz recuerda que uno de los primeros videos que subió a la web del Times fue, además, uno de los más dramáticos. Se refiere a la sorpresiva, dramática, despedida del famoso humorista Art Buchwald quien, mirando fijo a la cámara, dijo así: "Soy Art Buchwald y acabo de morir."