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jueves, 1 de febrero de 2018
Resucitó Hoy de La Plata
No murió el diario Hoy de La Plata, a pesar de las noticias de su cierre. No puedo saber si es una edición normal o falsa como la del Independent de Londres, pero ya lo voy a averiguar. El sitio web del diario reproduce ahora las portadas y ediciones enteras –sin baches– desde los días de la noticia del cierre.
La de arriba es la loca edición de hoy, en la que la madre del director pide perdón por lo que hace su hijo. Hoy se apeó de los mentirosos 100.000 ejemplares que anunciaba en un stiker pegado a la cabecera.
Libertad de extorsión, en Paper Papers, 7/1/2018
Estaba escrito: cerró el Hoy de La Plata, en Paper Papers, 18/1/2018
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Extorsión,
Hoy de La Plata,
Marcelo Balcedo
jueves, 18 de enero de 2018
Estaba escrito: cerró Hoy de La Plata
La noticia, tal como titula La Nación, parece que no es definitiva, pero no se sostiene un negocio extorsivo sin poder ni un paraguas político sin dinero. El periodismo es otro negocio que nunca intentó el Hoy. Este es el número de hoy del Hoy, el último:
Lástima por los empleados, pero también hay que decir que sabían dónde trabajaban y cómo funcionaba el negocio de Marcelo Balcedo.
Libertad de extorsión, en Paper Papers, 7/1/2018
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Cierres,
Extorsión,
Hoy de La Plata
domingo, 7 de enero de 2018
Libertad de extorsión
Marcelo Balcedo es el secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados de Minoridad y Educación (SOEME), el sindicato inventado por su padre hace ahora unos 60 años. Fue apresado el jueves en su chacra de Piriápolis, en Uruguay, procesado por lavado de dinero y evasión fiscal. En la casa principal de El Gran Chaparral (así se llama la chacra de 20 hectáreas y otros 20 empleados), Interpol y la policía uruguaya encontraron el ajuar habitual: mucho dinero, buenos autos y lindas armas. Hasta ahí todo normal en el esquema de la corrupción sindical a la que estamos bastante acostumbrados. Marcelo Balcedo es el secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados de Minoridad y Educación (SOEME), el sindicato inventado por su padre hace ahora unos 60 años. Fue apresado el jueves en su chacra de Piriápolis, en Uruguay, procesado por lavado de dinero y evasión fiscal. En la casa principal de El Gran Chaparral (así se llama la chacra de 20 hectáreas y otros 20 empleados), Interpol y la policía uruguaya encontraron el ajuar habitual: mucho dinero, buenos autos y lindas armas. Hasta ahí todo normal en el esquema de la corrupción sindical a la que estamos bastante acostumbrados.
El padre de Marcelo, Antonio Balcedo, fue desde muy joven empleado del museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de La Plata y militante histórico del peronismo de Perón. Fundó el SOEME en la década de 1950 y murió en 2012, después de muchísimos años al frente del condado... bueno, del sindicato que heredó su delfín, ingeniero que nunca trabajó en nada relacionado con la minoridad ni la educación. Marcelo también heredó el diario Hoy de La Plata y un par de emisoras radiales de esa ciudad. El diario había sido fundado por Antonio en 1993 y dirigido por él, también hasta su muerte, pero el puesto de directora le tocó a su viuda hasta que en junio de 2016 pasó a Marcelo.
En 2007 Marcelo dirigía la cadena de radios propiedad del clan cuando tuvo que huir del país porque un juez de garantías ordenó su detención en una causa que investigaba dos hechos de extorsión a legisladores con el propósito de obtener favores del Estado. Para colmo se sumaron las denuncias de extorsión de dos empresarios platenses que adjuntaron pruebas irrefutables: estaba todo grabado. Dicen que Balcedo siguió manejando las radios desde El Gran Chaparral hasta que volvió al país cuando la orden de detención fue anulada por un fallo bastante sospechoso.
Durante la dirección de Nené Chávez –la viuda de Antonio y madre de Marcelo– el diario Hoy trató durísimo a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien llegó a calificar de loca. Dicen que el problema era la pauta que no llegaba nunca... Los ataques cesaron cuando Marcelo se hizo cargo de la dirección, poco antes de las Paso de 2016. Parece que el cambio en la dirección y en la línea editorial del diario fue motivado por el tercer puesto en la lista de legisladores provinciales de Unidad Ciudadana para la secretaria adjunta del SOEME Susana Mariño. Además, claro, había buen billete para la campaña.
Quizá haya sido esta historia la que provocó la expresión libertad de extorsión que usó Cristina Kirchner en sus discursos más virulentos contra la prensa. Sabía Cristina de presiones y extorsiones en los niveles más altos del poder, pero también conocía de cerca a la familia Balcedo por ser del mismo barrio. La extorsión puede ser un negocio, pero es tan ilegal como el negocio de robar o matar. Es un delito deleznable y una telaraña que complica a los que tienen algo que esconder, que es cuando el extorsionado cae en las redes del extorsionador y la vida se convierte en el cuento de nunca acabar. Hay que tener la conciencia limpia, agallas suficientes y micrófonos bien chiquitos para enfrentar a los extorsionadores...
¿Qué hizo el diario de los Balcedo el día siguiente a la detención de su director? El viernes salió con una tapa negra en la que campa un gran título en blanco: Ataque a la libertad de expresión, como si la condición de periodista fuera una patente de corso que permite a los directores de diarios cometer delitos. Flaco favor le hace a la libertad y al periodismo quien supone que los periodistas no somos responsables de nuestros actos. Somos plenamente responsables de los contenidos que difundimos por los medios en los que trabajamos, pero además respondemos, como todo el mundo, por las consecuencias de nuestros actos libres y en uso de nuestras facultades mentales.
Hay en toda esta historia un llamado de atención a los que se disfrazan de periodistas para extorsionar: un negocio lamentable pero bastante común en la Argentina y no solo en la profesión de los que buscamos la verdad urgente. Quizá el caso Balcedo sea una señal de que llega el momento de espantar de la profesión a los colados que la han degradado con su corrupción.
Entonces serán eficaces las palabras de la expresidenta: queremos libertad de expresión, no libertad de extorsión.
viernes, 5 de enero de 2018
Extorsión disfrazada de periodismo
Marcelo Balcedo fue apresado ayer en Punta del Este (Uruguay) a pedido de la Justicia argentina. Es el Secretario General del Sindicato de Obreros y Empleados de Minoridad y Educación (SOEME) de La Plata (capital de la provincia de Buenos Aires), procesado por lavado de dinero y evasión fiscal. Más detalles aquí.
Pero resulta que Balcedo es el dueño y director del diario Hoy, gratuito de La Plata que miente con descaro 100.000 ejemplares de circulación gratuita. Aquí abajo la tapa de hoy del Hoy.
Balcedo acusa al juez que pidió su captura internacional de embestir ferozmente contra la libertad de expresión. Inventa una persecución judicial para apretar al juez, que es lo único que sabe hacer.
Peor todavía: se escuda en la libertad de expresión como si los periodistas o los editores de los medios de comunicación no fueran responsables por sus delitos.
La historia de Hoy de La Plata y del resto de los medios de Balcedo es la historia de la extorsión, un negocio bastante común disfrazado de periodismo en medios del interior de la Argentina. Balcedo atacaba a funcionarios del gobierno kirchnerista y amenazaba al intendente de La Plata con el único objeto de mejorar la pauta publicitaria a cambio de buenas relaciones. La corrupción del periodismo en la Argentina ha llegado a estos extremos, en La Plata y en muchas ciudades, sobre todo del interior del país.
No hay otro modo de combatir la extorsión que denunciarla, pero antes y sobre todo hay que evitar caer en las redes del extorsionador. No es fácil porque hay que tener limpia la conciencia además de las agallas. El gobierno de la ciudad, de la provincia y de la nación de los doce años de régimen kirchnerista jugueteó con la trampa extorsiva y lo dejó actuar libremente. Ahora cayó preso. Pésima nota para la justicia argentina porque los que dejan actuar o meten presos son los jueces, que son los mismos antes y después de ahora.
Guerra de precios en La Plata, en Paper Papers, 15/6/2007
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