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lunes, 4 de enero de 2016

La Ley de Medios y la Justicia en la Argentina

Entre la elecciones de medio término del 28 de junio y el cambio de las mayorías en el Congreso de la Nación el 10 de diciembre de 2009, se dictó la ley 26.522, titulada Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual pero conocida como Ley de Medios. No fue la única ley que el gobierno se apuró a dictar con un Congreso obediente pero deslegitimado por las elecciones que había perdido la lista del propio Néstor Kirchner contra la del hoy fantasma de la política Francisco de Narváez. La ley entreveraba en sus artículos la venganza del gobierno contra el Grupo Clarín con quien libraba una guerra sin cuartel desde marzo de 2008, cuando en plena crisis del campo Néstor Kirchner y Héctor Magnetto se desconocieron para siempre. Hasta entonces la relación entre ellos había sido parecida a una alianza de operaciones conjuntas.

La historia siguió con infinitos trámites judiciales y artilugios legales con los que Clarín dilató el cumplimiento de esa ley y defendió su patrimonio. Martín Sabbatella, al frente de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca) creada por la misma ley, fue el ariete que exigía al Grupo Clarín adecuarse a sus exigencias. Mientras esto ocurría florecieron en la República los parásitos de la pauta oficial: medios y periodistas que aprovecharon la pelea para equilibrar la mesa del desayuno del poder –no las audiencias– con periódicos afines y voces amigas a cambio de grandes sumas de dinero que aparecían como pauta publicitaria del Estado Nacional. En el fragor de la batalla también se vieron favorecidos medios y periodistas de buena fe que no estaban de un lado ni del otro de la contienda.

Concentrado en esta guerra el Congreso improvisó una ley que nació antigua: no legislaba sobre la gran revolución que ya se preveía 30 años antes de 2009: la convergencia de las tecnologías de información y comunicación a partir de la digitalización que unificó los distintos lenguajes y permitió la confección, edición, transmisión, difusión y recepción de todo tipo de mensajes por un mismo dispositivo, que para colmo es portátil gracias a la telefonía celular y a sus antenas omnipresentes. Pero en lugar de remediar este error y unir en una sola repartición el organismo encargado de garantizar la pluralidad de voces y el acceso de todos a los medios de comunicación, el gobierno creo una segunda repartición, similar a la Afsca: la Autoridad Federal de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (Aftic).

La Afsca sirvió al gobierno para continuar su pelea con el Grupo Clarín y otros grupos de medios que le eran hostiles y también para otros fines de la política y casi no actuó en procura de sus fines. De hecho no se avanzó un milímetro en el control del espectro radiofónico, invadido en todo el país por frecuencias ilegales que ensucian las emisiones de los que sí tienen licencias otorgadas por el Estado Nacional. La Aftic, por su parte, descubrió que es imposible controlar el vasto mundo de internet, que no tiene puertas ni ventanas, ni fronteras, ni licencias, ni controles, ni nada: esa es su fortaleza.

El pasado 30 de diciembre, el ministro jefe de Gabinete Marcos Peña anunció el fin de la guerra con el periodismo y la entrada de las comunicaciones argentinas en el siglo XXI. Por un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) unificó la Afsca y la Aftic en una nueva repartición: el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom). Pero el DNU es a todas luces insuficiente para dejar sin efecto leyes dictadas por el Congreso de la Nación. Este y otros DNU del nuevo gobierno son parte de la estrategia de Mauricio Macri para ganar tiempo mientras consigue los votos que necesitará en el Congreso para convertir en leyes las reformas que impulsa. Es sencillo: Macri no ha llamado a sesiones extraordinarias al Congreso de la Nación porque carece de las mayorías necesarias para impulsar sus políticas, pero espera llegar al 1 de marzo con las alianzas que le permitan hacerlo y entonces serán leyes hechas y derechas dictadas en sesiones ordinarias.

Dice un principio elemental del derecho que las leyes siguen a la vida y no al revés. El desafío de los legisladores será crear una ley que contemple la realidad digital convergente: la emisión, difusión y recepción de los mensajes de opinión pública tal como son y no como le gustaría al legislador que fueran. No deben legislar para cambiar la realidad ni deben meterse en el contenido de los mensajes, sino que deben estudiar la realidad y establecer una ley que evite eficazmente las injusticias que provocan las desigualdades del poder y del dinero, presentes en toda sociedad.

NOTA: redacción final de esta columna publicada ayer en el diario El Territorio de Posadas.

El kirchnerismo, los parásitos y el negocio del periodismo. En Paper Papers, 8/12/15
Clarín, los Kirchner y el pecado original. En Paper Papers, 5/10/11

martes, 23 de julio de 2013

Nunca van a dejar de existir


Me gustó la estética del spot de la AFSCA (Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual) sobre los diarios, aunque el concepto que tienen de los diarios es bastante vago. Lo encontré cuando buscaba la reglamentación que obliga a difundir en radio y televisión anuncios gratuitos de los candidatos durante la campaña política.

Es verdad: la ley no tiene nada que ver con los diarios, pero al Grupo Clarín lo parte al medio. Y lo que le molesta al gobierno no es que sirvan para matar el tiempo sino que con los diarios cambiemos la realidad. Y ese es nuestro oficio y nuestro negocio. Además van a dejar de existir, por lo menos la mayoría de ellos, pero porque sobran y no por la Ley de Medios.

lunes, 22 de julio de 2013

En internet pasan cosas


Lea este artículo de Henoch Aguiar en La Nación (Buenos Aires) de hoy. Es sobre la Ley de Medios argentina, que ya era vieja cuando la sancionaron. Aguiar no lo dice, pero la ley se sancionó a las apuradas contra el Grupo Clarín que todavía se defiende con uñas y dientes. La razón principal por la que quedó vieja es esta:
La gráfica, la radio, la televisión abierta ya no son más los soportes centrales en los que se libra la pelea por la diversidad informativa. Elecciones, movimientos sociales y tendencias se definen en las redes. Los medios tradicionales, antes centros de las polémicas, hoy siguen y comentan los debates que se inician y se desarrollan en Internet.
Tal cual. Las redes sociales han ensanchado lo que pasa en el mundo y nos han acercado a la realidad. Y son también una oportunidad para los medios tradicionales, si es que los hay.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Contundente The Spectator sobre la regulación en Gran Bretaña

La prensa británica está muy dividida acerca de la nueva regulación aprobada por los Comunes a propuesta del gobierno de Su Majestad. The Spectator tiene una posición muy clara:


Si está despistado/a sobre este asunto, lea esta pieza y esta otra de The Economist para saber de dónde viene todo este barullo. Para ponerse a día de hoy, The New York Times.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Un Gobierno en funciones no puede aprobar la "Ley Sinde"


Ante la previsible aprobación de la polémica “Ley Sinde” [en España], los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet seguimos manifestando –como hicimos en el Manifiesto de 2 de Diciembre de 2009– nuestra firme oposición a una norma que incluye modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet.

En principio no parece de recibo que un Gobierno en funciones adopte esta decisión en su último o uno de sus últimos Consejos de Ministros. Sería doblemente grave que se confirmaran las presiones ejercidas por EEUU, a través de su embajada en Madrid, como revelaron los cables de Wikileaks.

En todo caso insistimos en estos razonamientos:

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo
dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen
prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Corriere della Sera: Jurassic Park IV

Ferruccio di Bortoli es el director del Corriere della Sera desde abril de 2009, adonde llegó desde la dirección de Il Sole/24 Ore, otra catedral. Sus periodistas le han hecho dos días de huelga por decir, en resumen resumido, una sola cosa:
Ya no es aceptable que la redacción [del papel] no trabaje para la web o que pretenda por ello una remuneración especial ("Non è più accettabile che parte della redazione non lavori per il web o che si pretenda per questo una speciale remunerazione").
¡Bum! De Bortoli no se corta nada. Tras advertir a la redacción del Corriere que estamos ante un cambio de época en el periodismo, concluye que las regulaciones laborales y los convenios colectivos conocidos "no tienen ningún sentido":
Questo ormai anacronistico impianto di regole, pensato nell'era del piombo e nella preistoria della prima repubblica, prima o poi cadrà. Con fragore e conseguenze imprevedibili sulle nostre ignare teste.
Y sigue, con contundencia, cantando verdades como puños:
[…] Non è più accettabile che i colleghi delle testate locali non possano scrivere per l'edizione nazionale, mentre lo possono tranquillamente fare professionisti con contratti magari per giornali concorrenti. Non è più accettabile l'atteggiamento, di sufficienza e sospetto, con cui parte della redazione ha accolto l'affermazione e il successo della web tv. Non è più accettabile, e nemmeno possibile, che l'edizione iPad non preveda il contributo di alcun giornalista professionista dell'edizione cartacea del Corriere della Sera. Non è più accettabile la riluttanza con la quale si accolgono programmi di formazione alle nuove tecnologie. Non è più accettabile, anzi è preoccupante, il muro che è stato eretto nei confronti del coinvolgimento di giovani colleghi. Non è più accettabile una visione così gretta e corporativa di una professione che ogni giorno fa le pulci, e giustamente, alle inefficienze e alle inadeguatezze di tutto il resto del mondo dell'impresa e del lavoro.
Además, un periodista italiano tiene derecho a entrar gratis a cualquier espectáculo, descuentos en transportes públicos, saltarse los controles de algunos aeropuerto, la empresa debe pagarles un seguro sanitario específico, gastos médicos de la familia… Decenas de privilegios que no tienen nada que ver con el ejercicio de la profesión y que discriminan a otros ciudadanos.

En conclusión, dice Ferruccio:
[…] continuando così, non c'è più futuro per la nostra professione.
Bortoli desafía a sus periodistas a debatir sobre todo esto "para no hipotecar más nuestro futuro".

La respuesta de la redacción han sido dos días de huelga, los pasados 30 de septiembre y 1 de octubre. ¿Motivo? "[…] rispondere all'attacco che il Direttore ha mosso contro le tutele e le regole che garantiscono la libertà del loro lavoro e, di conseguenza, l'indipendenza dell'informazione che il giornale fornisce". Así se explica el comunicado del Comité de la Redacción.

Quizá De Bortoli debía haber sido más cuidadoso con las formas, para no herir la susceptibilidad de estos señoritos del periodismo. Bien. También los señoritos deben saber que la libertad de nuestro trabajo y la independencia de la información no la garantizan el convenio colectivo ni sus ordenanzas laborales y privilegios. Todo eso, en Italia, hoy, paraliza el desarrollo de lo que dice defender: libertad e independencia. Fosiliza en sus sillas y cargos a los periodistas más jurásicos. Solidifica prácticas profesionales mafiosas que bloquean la carrera de los jóvenes y pudren la meritocracia. Complican la adaptación de la profesión periodística al siglo XXI y condenan a las empresas a una muerte lenta. Todo privilegios de funcionario público soviético. Un atraso y una vergüenza.

Indro Montanelli explicó muy bien cómo se garantizan la libertad y la independencia en el periodismo. Sin embargo, ninguno de los que protestan y se esconden tras el comunicato del Cdr tiene lo que Montanelli tuvo para dejar el Corriere, fundar el Giornale y seguir haciendo el periodismo en el que creía. Que hagan lo mismo y luego hablamos.

Bravo, Ferruccio de Bortoli.

lunes, 31 de mayo de 2010

Net neutrality: ya la definió Justiniano

En The Economist:
Excerpts from Justinian’s “Digest” of Roman law suggest that 6th-century sea captains, innkeepers and liverymen could not refuse board to any cargo, man or horse. William Blackstone, in his 18th-century “Commentaries on the Laws of England”, was more explicit: to open a house for travellers implied “an engagement to entertain all persons who travel that way”. English common law came to see innkeepers, boatmen, warehouse owners and granary operators as “common carriers”: transport trades compelled to serve all comers, and to charge reasonable rates.
Y cita un trabajo de James Speta donde aplica este clásico principio jurídico a Internet, que es –lo adivinaste– otro common carrier. The Technology Liberation Front menciona otro estudio de ese profe de Northwestern, allá en Chicago, que titula: “The Shaky Foundations of the Regulated Internet”.

No hay más preguntas, Su Señoría.

Ahora, si me hacen el favor de hacérselo llegar a don César Alierta, a don Miguel Sebastián, a doña Ángeles González-Sinde et al...

PS: Me pregunto cómo queda Google –bueno, los buscadores generalistas– en este panorama. Tal como es y funciona internet… ¿no es parte inseparable del "common carrier"? Quiero decir: si no hay Google ¿sigue siendo Internet un servicio público o es un lío cósmico? Entonces…

viernes, 21 de mayo de 2010

Real malicia

Anteayer la Corte Suprema de Justicia argentina confirmó su criterio de la real malicia en un fallo. La noticia en Clarín. Pero eso no es todo.
También en estos días, ante el accidente cerebrovascular que sufre Gustavo Cerati en Caracas (¡aguante Cerati!), un bloguero kirchnerista difundió en la red una tapa del suplemento de espectáculos de Clarín en la que se da por muerto a Cerati con la evidente intención de enemistar al diario con los fanáticos del rockero. Se aprovecha de lo que ocurrió antes de la muerte de Sandro, cuando alguien de adentro del diario difundió la tapa ya preparada para salir y que esperaba la muerte inminente del Gitano.

El miércoles, ya tarde, lo advertía Clarín en su web. El bloguero actúa con seudónimo.

Es evidente la malicia del bloguero y su intención de hacer daño a Clarín y, de rebote, con cuanto periodista tiene algo que ver con el Grupo. Aníbal Fernández, el Ministro Jefe de Gabinete, fogonea estos blogs y el swarming en favor del poder. Miguel Wiñazki conecta la tapa trucha y la real malicia en esta columna.

Por eso me molestó un poco –solo un poco– el terrorismo de los blogueros y comentaristas de periodismo más o menos serios que se apuraron a rebotar la malicia del bloguero del poder.

sábado, 13 de marzo de 2010

Un país que sabe lo que hace y adónde va

Mientras en Espain el Gobierno pretende cambiar el "modelo productivo" moviendo subvenciones del ladrillo al azulejo y, en la misma ley, establece como censores de webs a la SGAE y resto de piratas del océano y bufones de la corte, la Comisión Federal de Comunicaciones de los EE.UU. (FCC, en inglés) propondrá el martes un plan de diez años para reconstruir las comunicaciones y los medios del país sobre una tecnología dominante: banda ancha de alta velocidad.

Entresaco del NYT:
The blueprint reflects the government’s view that broadband Internet is becoming the common medium of the U.S., gradually displacing the telephone and broadcast television industries.

[…] the commission’s recommendations will include a subsidy for Internet providers to wire rural parts of the country now without access, a controversial auction of some broadcast spectrum to free up space for wireless devices, and the development of a new universal set-top box that connects to the Internet and cable service.

The plan envisions a fully Web-connected world with split-second access to health care information and online classrooms, delivered through wireless devices yet to be dreamed up in Silicon Valley.

[…] the country could build state-of-the-art computers and applications, but without equivalent broadband wiring, “it would be like having the technology for great electric cars, but terrible roads.”

[…] the plan will include an initiative the chairman calls 100 Squared —equipping 100 million households with high-speed Internet gushing through their pipes at 100 megabits a second by the end of this decade. According to comScore, the average subscriber now receives speeds of three to four megabits a second.

[Julius Genachowski, the F.C.C. chairman, said Friday:] “Broadband will be the indispensable platform to assure American competitiveness, ongoing job creation and innovation, and will affect nearly every aspect of Americans’ lives at home, at work, and in their communities”.
Qué envidia.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Épica del periodismo

Me puse épico hoy cuando escribía mi columna de los primeros viernes en El Universo de Guayaquil:

Nuestros gobernantes confundieron información con periodismo y se engañaron con una caricatura dibujada por la misma pluma que creó a los adulones y aplaudidores que los rodean. Unos tipos deleznables disfrazados de periodistas, igual que hay cobardes disfrazados de soldados y coimeros disfrazados de policías y corruptos disfrazados de honestos y prostitutas disfrazadas de monjitas y lobos disfrazados de caperucita… Así es el mundo desde la época de las cavernas y quizá por eso el poder siempre juzgó a las ovejas como si fueran lobos.

El poder despótico y sus secuaces solo amedrentan a estos travestidos de periodismo, que lo rodean para tomar copas con ellos como las tomaron con los anteriores y con los que vendrán después. Doblegar a los disfrazados es un pleonasmo, una redundancia inútil. Se dan vuelta en el aire como los panqueques y vuelven a caer bien parados como muñecos de goma. Pero nadie les cree: son tan inconsistentes como una papa frita.

El periodismo es otra cosa: quiere cambiar el mundo con la pluma y la verdad, que escribe con la sangre de próceres contemporáneos y anónimos de la Patria. Es patrimonio genético de hombres y mujeres que llevan en el corazón un fuego que nunca se apaga. Es una profesión y una industria de valientes a los que no se amedrenta ni con balas ni con rejas ni con frío ni con calor ni con insultos ni con injusticias que parecen leyes.

domingo, 11 de octubre de 2009

Clarín, la ley y los Kirchner

Algunas consideraciones finales de esto que recién empieza, nada que no se haya dicho en esta casa:

1. Al los Kirchner y al poder no les molestó tanto la oposición de Clarín como su traición. Ese cambio es real y fue un legítimo pero tardío viraje de línea editorial, bandazos que todos los diarios pagan con lectores.

2. Ojalá ese viraje haya sido la resurrección del código genético de Clarín. Quiero decir que prefiero al de hoy, pero para siempre. Clarín tiene la oportunidad refundar el país que los argentinos necesitamos ahora con urgencia. O puede volver a transar y terminar en la cuneta (donde terminan los extorsionadores).

3. Clarín manejó sus relaciones con el poder desde la Gerencia de Asuntos Corporativos y no desde la Dirección del diario. Esto ocurre porque en Clarín no hay Dirección (perdón señora) y la Jefatura de la Redacción responde al negocio económico y no al ideológico.

4. Ese manejo se hizo siempre de un modo extorsivo (estilo Fiat). Clarín le dio la razón al poder cuando solo supo contestar aprietes con más aprietes. Oberdan Sallustro ya pagó con su vida el estilo Fiat (es una vieja historia de los desencuentros argentinos).

5. La reacción final de Clarín fue la de un diario de verdad, pero de nuevo llegaron tarde. Clarín apuró el lanzamiento de Eduardo Duhalde para intentar el pase de los senadores kirchneristas ocasionales (fidelidad de billetera) al nuevo esquema de poder que se organizará cerca del único que puede enfrentarse en serio con la lacra que ha parasitado el poder en la Argentina.

6. Si la lección está aprendida y despierto el código genético de Clarín, quien llevará esa u otra relación con el poder deberá ser el dueño y por el bien del país y no por el suyo particular. Ni siquiera por salvar el Grupo: esas son cosas menores en estos tiempos. Como en las buenas épocas, Clarín necesita cambiar la glotonería por la conjura (léase poner conjurados donde hoy hay glotones).

7. Clarín puede y debe refundarse como diario y como un gran grupo de medios, justo cuando nos planteamos el futuro de la prensa en el mundo y el de la prensa independiente en varios países de América del Sur. La Argentina lo necesita con urgencia. Nuestra América también. Depende de ellos.

sábado, 10 de octubre de 2009

Dos cosas que me guardé de la Ley de Medios

Está casi todo dicho (léalo antes en PP) sobre la Ley de Medios que esta mañana aprobó el Senado argentino y luego se apuró a promulgar la presidente antes de viajar hoy mismo a la India. Harán valer los plazos del artículo 161 a partir de hoy: lo importante es que las empresas se desprendan de los medios que la ley ahora les prohibe tener antes de que los K pierdan el poder. Con esa ley el gobierno intentará crear el nuevo monopolio de medios afines. Lo hará obscenamente y con el cinismo que los caracteriza.

Esto recién empieza y ni las empresas ni Eduardo Duhalde se quedarán quietos. Pero mientras la historia sigue, quería decir dos cosas que me guardé para ahora:

1. Todo el andamiaje doctrinal de los K sobre los medios está basado –bien o mal– en la teoría del derecho a la información, tal como la enseñaban José María Desantes y Carlos Soria en la Universidad de Navarra. El derecho a estar informados es un derecho humano, exigible jurídica y judicialmente. Su contrapartida dialéctica es el deber de informar para los periodistas y los medios.

2. Todas las diatribas contra los periodistas que pronunciaron ayer los senadores kirchneristas y sus afines de ocasión, son las mismas que han dicho siempre sus actuales enemigos, esos que ahora agradecen a la prensa y a los periodistas que los defiendan de esta lacra que ha parasitado el poder en el país.

Información no es lo mismo que periodismo, pero a eso no lo saben ni siquiera muchos directores y gerentes de diarios.

Cortesía de la Agencia Efe a los K

elpais.com titula en home:








La primera crónica, hace horas, venía firmada por Efe. Insistía una y otra vez que esta ley sustituirá a la aprobada durante la última dictadura. Qué objetivo loable, qué maravilla. Mentira. Decía hace dos días, magistral (¡Otra Vez!), Joaquín Morales-Solà, en La Nación:
El kirchnerismo se escuda siempre en su supuesta lucha contra las cosas que hizo la dictadura de los años 70. Hay mucho de hipocresía en esos argumentos. En efecto, está hablando ahora de que la ley de medios audiovisuales vigente es una ley de la dictadura, olvidando las 140 modificaciones que gobiernos democráticos le hicieron a esa norma y que cambiaron de raíz su concepción original.
Efe también se olvidó o no hizo su trabajo. ¿Por qué esa insistencia en argumentos K? ¿Sesgo? ¿Despiste? ¿Incompetencia? ¿Cortesía con los K? Y lo hacen con dinero público (Tuyo & Mío). Como los K.

¿Cuántos medios están publicando eso –como elpais.com– creyendo y haciendo creer que los K le hacen un favor a la Argentina?

Menos mal que la crónica que ahora aparece es de Soledad Gallego-Díaz, que se ha molestado en hacer el mínimo periodismo necesario y explica lo que hay: es una ley mordaza diseñada para machacar al Grupo Clarín. Léalo Antes…

elpais.com debería modificar el subtítulo/bajada en la home. No le hace justicia a la verdad ni a Soledad Gallego-Díaz. [Lo veo ya cambiado a las 23:54 de Montevideo. Bien].

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Cristina tiene razón

La ley para controlar a los medios de la Argentina será para el poder un golpe tan brutal como lo fue la resolución 125 del año pasado (la que enfrentó a los Kirchner con la argentinidad). Ya lo dije en este tweet que ahora se convierte en post.

Pero lo que asombra al leer los diarios de Buenos Aires es que quien está llevando todo el peso intelectual y político de la pelea es La Nación, que no tiene nada que perder como empresa. Clarín solo atina a atacar al gobierno con lo que sea. Están las portadas de hoy para certificarlo. Así le dan la razón a CFK cuando los acusa de extorsionadores...

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Esas leyes no van contra los medios

Rectifico. Me equivoqué. Y se equivocan todos los que califican las leyes de medios que están impulsando a la vez los Kirchner en la Argentina, Rafael Correa en Ecuador y Hugo Chávez en Venezuela. Dicen que van contra Clarín, El Universo o contra los monopolios o la prensa independiente. Mal. Error. No es así.

Esas leyes no pretenden controlar a los medios sino al pueblo.

Quieren controlar a los que dicen la verdad, no a quienes no la dicen. Y cualquiera de esas empresas podría zafar fácilmente y fregar al pueblo soberano con su silencio, como ya lo hacen unas cuantas en Ecuador, en Venezuela o en la Argentina.

¡El gobierno te quiere fregar! dicen los amigos.
¡A quien quiere fregar es a tí! hay que contestar.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Caparrós sobre la ley

Es de lo mejor que he leído sobre la Ley de Medios que se debate estos días a las apuradas en el Congreso Argentino. Hecha la Ley, de Martín Caparrós, en Crítica de ayer.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Es tarde

El gobierno argentino se da cuenta recién ahora, tarde, del peligro de los monopolios y de la grave situación de los medios y también de los periodistas desaparecidos en la década del 70. Tuvo seis años de mayoría en el Congreso para sancionar sin esfuerzo una ley anti Clarín, pero lo hace recién ahora, cuando esa mayoría es ilegítima.

Y Clarín se dió cuenta recién ahora, después de seis años, que el régimen de los Kirchner es autoritario y corrupto y también de los aprietes del poder a la prensa independiente. Ahora le pega concentrado por todo lo que calló por seis años, pero me temo que también es tarde.

Lo siento por Clarín y valoro el esfuerzo de ahora, pero les voy avisando que estos bandazos se pagan con circulación.

¡Volvé Frigerio! en Paper Papers, 28/8/09
Bajada de línea en Clarín en Paper Papers, 26/3/08

viernes, 28 de agosto de 2009

Presencia maldita

Seis años después del arribo de los Kirchner al poder sabemos exactamente, por fin, qué piensan y qué quieren del periodismo. Hubo agresivos discursos previos y algunas actitudes no menos belicosas, pero ninguno de ellos fue tan expresivo como el mensaje de ayer de Cristina Kirchner.

Así empieza Joaquín Morales Solá su artículo El periodismo, una presencia maldita en la portada de La Nación de hoy. Lectura imprescindible y en buen romance para entender el embate de los Kirchner contra la prensa independiente en la Argentina de hoy.

Clarín, el blanco de la ley que pretenden los Kirchner, les contesta con este editorial:

Lo que verdaderamente molesta a los Gobiernos que se enfrentan a medios de comunicación de amplia difusión, con calidad periodística y solvencia económica, no es tanto dicha fortaleza como la impotencia para domesticar, controlar o manipular su presencia y evitar el reconocimiento en la sociedad.

Patas cortas, en Paper Papers, 27/8/09

jueves, 27 de agosto de 2009

Patas cortas

No niego el derecho de la presidente argentina a pretender que el resto de la humanidad piense igual que ella. Tampoco el derecho a presentar una nueva ley de radiodifusión autoritaria. Ni el derecho a intentar el control de los medios para estupidizar a su propio pueblo. Ni siquiera les niego el placer de vengarse de Clarín. Todo eso me provoca ansiedad y tristeza, pero lo que me mata es que lo hagan mintiendo descaradamente.

La verdad no es ni oficial ni privada ni es propiedad de nadie en particular. Lo que quieren los dictadores democráticos latinoamericanos es apropiarse de ella y empezar a llamar verdad a las mentiras que dicen. Está en 1984 de Orwell.

El congreso argentino actual no tiene legitimidad para debatir ni el reglamento de la rayuela. El poder K lo está usando para vengarse de quienes los hicieron caer: los productores rurales y la prensa. Es legal, pero ilegítimo. Consuela saber que la mentira tiene las patas cortas, como el gobierno actual. Por eso se apuran.

viernes, 31 de julio de 2009

Volver al siglo XVII

Hugo Chávez hace lo mismo que las dictaduras militares que asolaron el continente en el siglo pasado. Pero ahora, con esta ley contra los delitos mediáticos, está retrocediendo a la época del Rey Sol.

Se me ocurren tres cosas y las digo:

1. Los gobiernos hegemónicos de América Latina confunden información con periodismo, igual que muchas empresas informativas. Para ellos los medios son un ojo sin cerebro, la verdad es decir todo (también las mentiras) y periodismo es informar al pueblo lo que el gobierno quiere.

2. Los pueblos gobernados por esos dictadores se dejan violar casi sin resistencia. Parecen narcotizados o dormidos. La pobreza y la ignorancia del pueblo es presupuesto básico para que haya dictaduras. Y la prensa tiene gran parte de la culpa.

3. Las nuevas tiranías americanas saben que lo único que puede oponerse a su proyecto hegemónico es la prensa independiente. Y no sé si las empresas de medios lo saben: por lo pronto muchas optan por pactar con el poder para subsistir. Allá ellos: no se los puede acusar de no ser heroicos. Pero viene un tiempo de periodismo con agallas y de prensa prócer, como la que fundó nuestras democracias.