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martes, 4 de junio de 2013

El mandarín que rabió o María Antonieta en La Vanguardia

Los sábados, Gregorio Morán [foto] firma una columna en La Vanguardia de Barcelona llamada "Sabatinas Intempestivas". La última se titula "Nuestra muerte será un suicidio". Se trata de otro pronóstico apocalíptico sobre el periodismo y una fatua sobre el sistema educativo catalán, basado en la inmersión lingüística. Nuestro héroe apoya su conclusión conectando dos hechos aparentemente aislados: el despido –"no renovación"– de la columnista Maruja Torres de El País y una falta de ortografía en la edición en español de La Vanguardia –un subtítulo/bajada/balazo donde se escribió "degollan" en lugar del correcto "degüellan".

Meter un viaje de esa categoría a toda la profesión y al sistema educativo por conjugar mal una vez el verbo degollar es una exageración digna de mejor causa. Tanta ferocidad para tan poca cosa no puede ser buena para la salud. Pero bueh. Allá él.

Morán ha escrito este artículo unas veinte veces –con más o menos mala leche, que es su característica. En Pamplona dirían: es más canso que canso.

Uno de los dobleces anecdóticos de la cosa es que aprovecha la falta de ortografía para culpar a la inmersión lingüística y a la traducción de La Vanguardia, que se edita simultáneamente en lengua catalana y española. El pobre Rafa Ramos, el corresponsal que firma la pieza, hace siglos que vive en Washington y Londres, su lengua materna es el español –en la que escribe– y no el catalán y no pasó por ninguna inmersión, sino por el sistema educativo franquista. Así que a Gregorio Morán no solo se le ve el plumero sino que comete un error peor que la falta de ortografía: encajar los hechos en su opinión previamente elaborada. Si no encajan bien, como es el caso, pues peor para los hechos. Que piense Morán como quiera, claro que sí, pero que no se robe los hechos. Pifia en asunto tan elemental solo la comete un aprendiz, un descuidado o quien que quiere vender gato por liebre. Y Morán, nacido en 1947, no es un pasante.

En realidad no me preocupa nada todo eso. Es conocida la nula inquietud de Morán por ocultar sus manías, la catalana menos que ninguna. Hay que agradecérselo. Lo que le preocupa más a uno es la insistencia en la obligatoriedad de llorar a los y las Marujas Torres de este mundo, que aparentemente nunca son despedidos de buena fe o con algún motivo tan razonable como el que los mantenía en nómina.

Hace años que Maruja Torres, nacida en 1943, no tiene nada nuevo que decir. Hay periodistas jóvenes que han ocupado ya su espacio con más sustancia y más gracia. Es la vida. Que los colegas que ya fueron –y cuya supervivencia está bien asegurada– taponen el paso a los que hoy son o mañana pueden ser es una desgracia para el periodismo y, sobre todo, para la gente. ¿No deberían los gregoriosmoranes habérselo advertido a las marujastorres, si tan preocupados están por la salud de los "poderes viejos"? Nah. Ellos sólo reaccionan cuando alguno de su casta sale tocado.

Lo bonito habría sido emplear toda una página de La Vanguardia, no less, para explicar los 142 despidos de El Mundo o, ya puestos, los 129 del mismísimo El País, donde trabajaba la mismísima Maruja Torres.

En realidad, los "poderes viejos" de que habla Morán son los mandarines mariantonietas como él. Los sultanes del oficio, siempre inconformes con el tributo que reciben. Los moralistas profesionales que dan patente de buenos y malos. Los que dicen que el periodismo ya no es lo que era (¡a Dios gracias!). Los que dicen que debemos actuar así o asáu, como ellos dicten, y juzgan lo contrario motivado por alguna bastardía, abyección o cobardía. ¿No será que piensa que todos somos como él? De la abundancia del corazón habla la boca. Pues no, no todos somos de su condición. Algunos creemos que cuando el mundo no encaja con uno hay que comprobar primero si el excéntrico no es uno en lugar de todos los demás.

En este oficio, además, es interesante preguntar a los Grandes Saurios de la cosa dónde están sus discípulos, qué huella dejan más allá de sus piezas (que ya es mucho) y su yoyoyó. Si todo se muere en la mesa de la tertulia o en los archivos de tu ordenador… triunfaste tú y se fundió el resto.

Es muy duro ser enfant terrible siempre. El terrible enfant terrible.

Morán ha escrito ese artículo veinte veces, veinte milHabla de él mismo, en realidad, y de su clan, y nos exige que todos pensemos como él (cobardes, que somos unos cobardes). Aunque quizá esta vez hay una diferencia. Quizá esta vez exige que todos pensemos como él sobre los despidos de marujas porque teme que la próxima maruja sea él y busca la protección de la manada.

Debería aceptarlo con más deportividad y mejor sentido gremial. Debería ayudar a los de su especie y dejar paso al próximo terrible enfant terrible.

[Y aún no sabe usted lo peor: "Sabelotodo Morán", de Màrius Serra en La Vanguardia.]

jueves, 29 de marzo de 2012

A qué me recuerda la portada de La Razón

Esta es la portada:


Y estos son los recuerdos, las asociaciones que he hecho al verla:







Son carteles franquistas editados durante la Guerra Civil española (1936-1939). Ya metidos en harina, la publicidad en el interior debería ir a juego. Este podría ser el estilo o la onda de la cosa:


Y las noticias, también, claro. Acá sugiero una muestra del tono adecuado de la "información":


Lo de este diario es tremenda reincidencia, porque ya la semana pasada sacaron esta primera:


¿Cómo puede acabar todo esto? ¿En Der Stürmer (aquí y aquí)? Ojalá que no. Los dueños de ese diario son gente sensata.

viernes, 20 de enero de 2012

Una definición precisa y educada de tertuliano

La principal característica de la clase tertuliana que domina el actual periodismo político es que sus cabecillas no suelen, generalmente, documentar ni investigar las noticias. Es cierto que el debate político requiere críticos y analistas además de reporteros, pero muy pocos tertulianos están donde están a causa de su profunda expertise, su capacidad analítica o su habilidad literaria. En su mayor parte se trata de personas con talento para mantener enganchados a los oyentes o televidentes enfatizando tópicos convencionales, eliminando la sutileza de sus opiniones, acomodándose a uno de los lados o armando escándalo.
Es perfecta. Es de David Greenberg en The New Republic, en su crítica de la biografía de JFK escrita por Chris Matthews, el conductor de la insustancial tertulia "Hardball" en MSNBC. Léala (la crítica).

jueves, 3 de noviembre de 2011

Aprecio tus lecciones de periodismo en lo que valen: nada

Harvey Levin, fundador de TMZ, una web amarilla de chismes y farándula, asegura:
Los periodistas tradicionales deben deshacerse de los viejos y cansados medios de comunicación, abrazar a la web, y no preocuparse mucho de que la velocidad en Internet pueda comprometer los valores tradicionales, como la precisión.
No sé bien qué es un "periodista tradicional" ni un "valor tradicional", pero sospecho a qué se refiere. Un "periodista tradicional" debe ser uno de esos a los que importa la dignidad de la gente a la que informan y sobre la que informan. Uno de esos a los que importa que la información y la realidad coincidan. Uno de esos a los que, ¡oh!, preocupa que la velocidad comprometa la precisión. Etcétera.

A Harvey Levin parece que ni le importa ni le preocupa ninguno de esos "valores tradicionales". En cambio, le hacen ganar dinero la corrupción, la caradura, la mentira, el chantaje, el maltrato y otros "valores modernos" o como se llamen.
TMZ.com’s reporting methods have raised eyebrows among traditional journalists, particularly its policy of sprinkling cash around for news tips (although Levin says the site doesn’t pay for stories, per se).

And not all of TMZ’s reporting is take-it-to-the-bank trustworthy, either. While Levin boasted of its coverage of the Tiger Woods sex scandal, he neglected to mention that some of its “scoops” didn’t hold up. Example: Dozens of news outlets cited TMZ’s bombshell that Woods suffered facial lacerations as a result of a beating by his then-wife, Elin Nordegren. But few followed up a month later when an Orlando TV station reported that Florida patrolmen who met with Woods three days after he crashed his SUV said they saw no evidence of domestic violence.
¿Usted se fía del contenido del sitio de Harvey Levin? ¿Llamaría periodismo al contenido del sitio de Harvey Levin y periodistas a quienes lo manejan? ¿Confiaría las llaves de su casa durante las vacaciones a un señor como Harvey Levin? Exacto. Yo tampoco.

Gracias Harvey. Aprecio tus lecciones de periodismo en lo que valen: nada.

lunes, 12 de septiembre de 2011

The Sun se pone a imitar a Noticias del Mundo con el 11-S

No sabe uno si portadas como esta son peores que el escándalo de las escuchas. Ahora resulta que esta foto que tenía colgada un británico en su oficina preanunciaba el atentado. ¿No tenían nada mejor para banalizar el suceso y humillar a sus víctimas? Son unos maníacos. [Clic > Amplía]


¿Cómo? ¿No sabe qué es Noticias del Mundo? Pero... ¿adónde va así por la vida? Clique aquí.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Aléjese de los asesores

...no es obvio que el papel impreso tenga que estar en crisis. Rechazo las definiciones autodestructivas. Me molestan. En los últimos años hemos hecho mucho para dañar la imagen del papel, al que, en el fondo, debemos todo. ¿Cómo lo hemos conseguido? Desoyendo todo lo que nos aconsejaron los asesores de medios. Seguimos haciendo textos muy largos, no nos adaptamos a las modas y continuamos haciendo un periódico bastante difícil. Creo que esta fue una de las razones de nuestro éxito. En un momento en el que la gente necesita orientación, se dirige a medios que no han cedido ante compromisos.
Buenísmo. Así de claro lo dice Giovanni Di Lorenzo, el Director de Il Tempo, perdón, de Die Zeit, en la entrevista realizada por Laura Lucchini en Il Paese, perdón, El País de Madrid (30/10/10). Fuera de broma, es la mejor entrevista que he leído sobre el futuro de los periódicos en los últimos años.

Ante una pregunta por los errores de la prensa, Di Lorenzo contesta:
La falta de credibilidad. El abandono de la calidad. Si se empieza a hacer diarios demasiado sensacionalistas o demasiados parecidos entre sí, se pierde tirada. La crisis de los diarios estadounidenses empezó con la actitud de la prensa hacia la guerra en Irak. Los diarios se dejaron instrumentalizar por el aparato propagandístico, por eso los lectores empezaron a buscar en Internet, porque ahí estaba la promesa de encontrar otra información. La crisis empezó ahí.
No niego la utilidad de los asesores para descubrirle puntos de vista o soluciones a veces imposibles de ver para los que están en la batalla de todos los días, pero recuerde siempre que de su periódico y de su ciudad, el que más sabe es usted. Y que muchos consultores son unos reverendos cantamañanas.

Tendría que haber una consultora dedicada a desfacer entuertos que dejan los consultores. O mejor: consultoras a mitad de precio que te van a decir lo que hay que hacer para que los clientes hagan lo contrario (como la que contrata Die Zeit).

sábado, 13 de noviembre de 2010

Periodismo umbilical

Juan Carlos Escudier exagera cuando titula su columna El obituario sobre el periodismo. El periodismo está más vivo que nunca precisamente porque hay gente como Juan Carlos. Dice:
"[…] los periodistas han dejado de ser aquellos individuos que observaban el mundo y se implicaban en su transformación para convertirse en instrumentos de un espectáculo multimedia cuyo único requisito es el de ser rentable. Lo seguro es que la profesión atraviesa su particular crisis, aderezada aquí con una polarización salvaje que, salvo excepciones, tiene al gremio dividido en dos trincheras irreconciliables.
[…] Los grandes medios han construido su propio mundo en el que la realidad no se refleja sino que se acomoda. No interesa tanto contar lo que pasa como evitar que la competencia se adelante […]"
Todo esto es a cuento del ridículo de los tres enviados especiales que una radio destinó a cubrir la sangrienta represión del Reino de Marruecos contra un campo de refugiados saharauis cerca de El Aaiún. Esta ciudad es la antigua capital del Sáhara español, la colonia que fue entregada a Marruecos en 1975.

Los enviados llegaron tarde, claro. Tanto ellos como sus jefes sabían perfectamente que ocurriría lo que ocurrió: fueron bloqueados por la policía, con lo que ellos y su medio se dedicaron a indignarse con y a llorar por su destino –mientras los saharauis eran masacrados y se armaba un embrollo diplomático con España, tanto por la muerte de un español en ese campo como por la sempiterna cola de paja española en este asunto tras abandonar a los saharauis en manos de la tiranía marroquí. Pero lo importante era el show de la lucha por la información.

Ramón Lobo retrata la situación en este tuit:


Para que no llore, le dejó acá reproducidas Las 5W del enviado especial de moda del ingenioso hidalgo @unesceptico:
  1. Where? ¿Dónde está el hotel más lujoso de la zona?
  2. Who? ¿Quién narra la noticia?
  3. How? ¿Cómo contarlo para que encaje en la línea editorial del medio de comunicación?
  4. What? ¿Qué hacer para que el periodista parezca que está en peligro?
  5. When? ¿Cuándo sale el vuelo de regreso?
Más en serio, Montse Doval recuerda a Miguel Gil, enviado especial asesinado en Sierra Leona el año 2000. Puede ver aquí el documental "Miguel Në Terren" (Sobre el terreny), de TV3. Y cuando le entregaron, a título póstumo, el Premio Brajnovic en la Universidad de Navarra, la Facultad de Comunicación preparó este clip:



No da ni para comparar. Van para tres días que esos tres hablan más de sí mismos que de los saharauis. ¿Podríamos terminar de una vez con el periodismo umbilical de los enviados especiales a la violeta?


Vergüenza del periodista en Paper Papers 22/3/10

    domingo, 3 de octubre de 2010

    La entrevista era falsa; el premio es verdadero

    Ignacio Ramonet ha obtenido el Premio Antonio Asensio de Periodismo «por su lucha constante a favor de que otro mundo sea posible, un mundo donde la libertad se apoye sobre la justicia como forma de convivencia mundial».

    El jurado de la cosa estaba compuesto por Antonio Asensio Mosbah, presidente del Grupo Zeta e hijo de fundador; Francisco Matosas, consejero del grupo; Miguel Ángel Liso, director editorial; Enric Hernàndez, director de El Periódico; la periodista Rosa Cullell(ex directora general de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals); Emma Riverola, periodista y profesora; Ramon Mateu, director general de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals, y Alfonso S. Palomares, que actuó como secretario.

    Este Ignacio Ramonet es el mismo autor de "Cien horas con Fidel", una entrevista falsa a Fidel Castro donde copia, con ligerísimas adaptaciones, discursos y otros textos antiguos del comandante cubano como "respuestas" a sus "preguntas".

    La entrevista era falsa. El premio, verdadero. Así se las ponían a Fernando VII.

    Si Antonio Asensio levantara la cabeza…

    Gracias a @montsedoval por la referencia de @malaprensa

    martes, 21 de septiembre de 2010

    Defina cinismo

    …y lo que preocupa a Marca es si Messi acepta o no las "disculpas" de Ufjalusi [Clic>Amplía]. Vaya. Y escrito en plan épico Esperamos-La-Noticia-Hasta-El-Final: "al cierre de esta edición…". ¿Dejarían a alguien de guardia a esperar el santo advenimiento? Seguro que sí.

    Lo que hoy hacen en esta publicación –que todo el mundo pudo ver con total claridad por la tele– es aquella cosa rancia de transformar a la víctima en victimario. No, si va a ser que la culpa la tiene Messi.

    Tenía un amigo que, cuando le dabas un golpe y le pedías perdón decía "perdón, perdón… ¡pero el que se muere es uno!". En Marca disfrutan tanto con esta lesión… No se les nota ni nada.

    lunes, 13 de septiembre de 2010

    lunes, 28 de junio de 2010

    Sofismas de un cínico

    Van dos perlas de las muchas de Héctor Timerman en Twitter (@hectortimerman)

    Bonito diálogo de sordos propone el ministro: uno habla de una cosa y el otro le contesta con algo que no tiene nada que ver (ya se le ve la hilacha autoritaria). Y si cualquiera de los aprendices de dictador que defendió Timerman en La Tarde denuncia la ESMA a la OEA, o si descubren que su padre fue torturado, lo dejan libre. Perdón: lo nombran ministro.

    Portada estúpida del día

    Usted dirá que era obvio: el Mail se llevaría el premio. Pero convengamos: superan todas las expectativas. Sólo faltaría que les promovieran un consejo de guerra, como el gobierno comunista de Hungría a la selección que perdió la final de 1954 contra Alemania. El fútbol húngaro no se ha recuperado desde entonces. The Few se refiere a los aviadores de la RAF que frenaron la ofensiva de la Luftwaffe en 1940 (Los protas de "Nunca tan pocos hicieron tanto…", etc.). Y debo avisarle de que Littlejohn tiene días peores con cierta frecuencia. Para que luego no diga que no sabía adónde iba.

    Por contraste, la de The Sun es hasta vulgar:

    martes, 15 de junio de 2010

    Bien dicho 2

    "Hoy en día los gurús ya nacen
    antes de que aparezca y se desarrolle la misma tecnología de la que son gurús".
    DG*, hoy al mediodía,
    comentando los diversos seminarios y congresos en curso sobre el iPad

    El comentario vino a la cabeza al leer este tuit:

    lunes, 7 de junio de 2010

    Despídelos a todos, Fry

    El Bedfordshire Times & Citizen olvidó el otro día escribir el título en su portada/tapa y apareció de esta guisa:
    Los empleados de la editora, Johnston Press, indignados, publicaron la página en la web con este mensaje para el baranda de la compañía, John Fry: "Esto es lo que pasa cuando despides a todos los subeditores" [un sub-editor es entre corrector y copy-editor].

    Es el colmo de la caradura.

    El error es tan garrafal que Fry debería despedir ahora mismo a todos los que se quedaron en el diario y volver a contratar sólo a los subeditores. ¿Cuánta gente vio esa página desfilar hacia la rotativa y no advirtió –o no quiso advertir– la pifia? Vamos, hombre. Luego dicen que el periodismo está en crisis y que el pescado es caro.

    miércoles, 28 de abril de 2010

    Extraña coincidencia

    He pasado años de mi vida en salas oscurecidas, mirando diapositivas de periódicos y revistas, de fotos, de mapas y gráficos, de títulos... de periodismo. Antes del PowerPoint y los cañones video beam de tres colores tenía mi proyector Ektagraphic y miles de slides. Un día que tiré a la basura miles de diapositivas escribí este post sobre las diapositivas, los medios y los mensajes.

    Después me tocó pasar eternidades de sol espléndido mirando cifras en pantallas enrollables mientras algún gerente con cara de astronauta navegaba en explicaciones imposibles. Entonces empecé a aplicar el dicho español sobre el papel a los argumentos de los astronautas: el Excel aguanta todo.

    Las presentaciones me aburren hace lustros, por eso me alegré cuando apareció el título en el New York Times. Ayer TP subió la diapositiva al blog con el título El enemigo es Power Point (apenas un chistecito inocente).

    Cuando lo twitteo con el link a Paper Papers, Gastón Roitberg me avisa que lo acaba de decir Jean François Fogel en la conferencia del Grupo de Diarios América que se está celebrando ahora mismo en la ciudad de México. No sé si Fogel lee Paper Papers, pero tengo que suponer que fusila al NYT si en esa conferencia no citó la fuente de dónde sacó la idea. Ya me gustaría estar ahí para averiguarlo en persona y de paso tomarme unos margaritas con Gastón Roitberg y Pablo Mancini en lugar de mirar diapositivas enrevesadas en una presentación futurista del GDA.

    Aclaro un día después que no entiendo -no se entiende- qué quiere decir Fogel.

    viernes, 9 de abril de 2010

    Watergate, Wikileaks: alguien que me explique

    ¿Cuál es la diferencia entre Garganta Profunda/ The Washington Post y el Pentágono y WikiLeaks? La periodismofobia.

    Los periodismófobos –los resentidos con el periodismo y los periodistas, los hooligans 3.0– aprovechan el caso para castigar, despreciar y ridiculizar al periodismo. Preguntan con socarronería: Por-Qué-No-Le-Han-Dado-el vídeo-A-Reuters,-a-AP-o-al-NYT-y-Se-Lo-Ofrecieron-a-WikiLeaks-Que-Son-Unos-Desconocidos-Jé-Jé-Jú-Jú. Qué cansancio.

    [El vídeo, Collateral Murder, muestra como un helicóptero militar norteamericano mata fríamente a una docena de personas, entre ellas un fotógrafo y un conductor de Reuters. Se tomó en Irak en 2007. Reuters pidió oficialmente esa información para aclarar el caso. El Pentágono se la negó alegando que los soldados actuaron de acuerdo con las normas de combate vigentes].

    Para empezar, WikiLeaks no es de ayer –quizá sus palmeros sí y por eso se caen ahora del guindo. Ese sitio publica revelaciones sensacionales desde 2006. Un montón –las más jugosas– tienen que ver con el Pentágono. Qué casualidad. Ya ven: sólo hace falta sumar dos y dos para darse cuenta de Por-Qué-No-Le-Han-Dado-El-Vídeo-A-Reuters, etc. ¿Qué creen, que WikiLeaks no hace periodismo, que no tiene fuentes, que no se ensucia las manos (¡Puaj! dice el periodismófobo desde su atmósfera estéril), que no edita (Collateral Murder viene bastante editado)?

    ¿Creen que filtraron el vídeo a Wikileaks porque son todos aficionados a la Sam Adams o porque comparten servidor o porque son fieles de la Iglesia del Paraíso Digital Ciudadano o del lobby Acabemos Con las Mediaciones? Anda ya.

    Wikileaks está en plena campaña de recaudación de fondos. La exposición pública que han ganado les vendrá muy bien. Una exposición que no conseguirían con lo que publican ordinariamente, que no es nada del otro mundo: unos correos electrónicos de Sarah Palin, papeleo de la Cienciología, la declaración de renta de Wesley Snipes (¿de quién?)…

    También han publicado las normas de combate y unos cuantos inventarios del ejército norteamericano en Irak. Vaya.

    Ni los inventarios ni las rules of engagement de los Marines (en plata: el manual para abatir al enemigo) son nada criminal.

    Tampoco son nada que me guste. Pero la cuestión no es si la guerra o los ejércitos son justos, injustos o mediopensionistas. La cuestión es ¿a quién ayuda publicar todo eso? A los marines seguro que no. Quizá a la cuenta corriente de Julian Assange, fundador de WikiLeaks. Perdonen mi mala leche, pero me gustaría ver por el ojo de la cerradura cómo Assange explica a los padres de los soldados en Irak que la democracia, la libertad, etc. mejoran cuando se pone en riesgo la vida de sus hijos. ¿Son esos chicos culpables del oscurantismo del Pentágono y de la guerra injusta en Irak? ¿Quien paga la valentía de WikiLeaks?

    Los periodistas, ya ven, siempre con la manía de preguntar.

    En fin. No nos desesperemos. Algunos ha que han aprovechado el puenteo a los medios tradicionales en este caso para reflexionar, aprender y proponer:
    “Es bueno que exista un canal de confianza y que pueda ser difícilmente manipulado para publicar información fiable. Pero hay una diferencia entre lo que legalmente puedes hacer, lo que técnicamente puedes hacer y lo que debes hacer”.
    Este aserto es de Lawrence Lessig, profe de Derecho de Harvard a quien tópicamente describiríamos como progresista –ustedes perdonen–, entrevistado por Mother Jones, revista muy poco sospechosa.

    El trabajo de WikiLeaks –tantas veces excelente– ¿no debería ayudarnos a eliminar esta obsesión tan periodística de mirarnos el ombligo? Sí, es difícil, ya sé, ya sé. Watergate hizo creer a tres generaciones de periodistas que los héroes éramos nosotros, los mensajeros. Que no teníamos límites ni freno.

    Aprendimos la lección equivocada.

    Vean. El año pasado murió W. Mark Felt, la Garganta Profunda de Watergate. Felt era entonces el número 2 del FBI. Ahí es nada. Su identidad sólo la conocía Woodward, y sólo él, hasta que el propio Felt se descubrió unos meses antes de su muerte. Felt se tomaba su trabajo de policía muy en serio. Woodward, Bernstein, Sussman, Simons y Bradlee se toman muy en serio el suyo como periodistas. Por eso confiaban unos en otros, porque todos se sabían servidores públicos, es decir, del pueblo. Esa es la lección de Watergate.

    Así ocurre hoy ¿verdad? ¿O no?

    Y un mensaje para los hooligans 3.0: ¡Tontorrones! Habéis hecho más noticia, más blogs y más tuits con WikiLeaks que con la muerte del fotógrafo y del conductor de Reuters, que estaban allí para… informar a los ciudadanos de atrocidades como la que les costó la vida. ¡Qué contraste su sacrificio con vuestra superficialidad, vuestro resentimiento y vuestro elitismo!

    Más información: Who Whatches WikiLeaks?, de Chris McGreal en The Guardian.

    Actualización del 10 de abril: Entrevista en El País a Daniel Schmitt, portavoz de WikiLeaks:
    "Recibimos muchas filtraciones del Ejército de EE UU"

    lunes, 5 de abril de 2010

    El talibanismo 3.0 del profe

    ¿Se acuerdan de Michael Hirschorn? Es aquel que escribió End Times en The Atlantic, donde planteaba que el NYT no aguantaría la embestida digital y si eso significaría la agonía del periodismo. Se armó la parda y Paper Papers acompañó aquella polémica con detalle. (¡Léalo Antes…! Etc.).

    Claro, Michael se ganó cantidad de adversarios malos de tener, como Felix Salmon, Michael Wolff y otros a los que pisó la historia. Ayer se ganó otro mucho peor: un profe de NYU que nunca pregunta, tira siempre a matar y jamás hace prisioneros. Si tiene la verdad, si es la verdad… ¿para qué molestarse con los mortales? Es una pena porque listo es. Mucho.

    Eso. Que Hirschorn escribió ayer en el Intelligencer de la revista New York una pieza valiosa, Don't Cry for CNN, donde explica que la CNN se muere y de qué. Ahí cita a nuestro profe, que en un reciente post propone toda una nueva parrilla de programas para el prime-time de la CNN. Hirschorn dice, con razón, que es más fácil pontificar que ejecutar.

    Ah, nuestro profe no tolera esas profanidades. En su estilo amigos para siempre, escribe un comentario incendiario donde, de saque, le llama gilipollas/pelotudo por no enlazarle. Y empieza la batallita via Twitter, que les dejo acá abajo fase por fase.

    Ustedes dirán que soy un freak. Puede ser. Pero convengamos: peor es andar insultando a los que piensan de otro modo o sentir que deben pedirte permiso para existir.

    miércoles, 31 de marzo de 2010

    Cinismo angurriento

    La caída de circulación de Clarín es tan patente como la de La Nación y no tiene nada que ver con lo que dice Eduardo Anguita en El Argentino:
    La Nación creció durante el período en que Clarín baja. Las explicaciones de quienes estudian el tema van en tres direcciones. Por un lado, ante una confrontación social de carácter ideológico (hoy la Argentina vive una lucha de modelo y proyecto de país antes que de figuras o de partidos políticos), La Nación –que es “tribuna de doctrina”– mantiene adherentes y puede sumar a algunos que desertan de Clarín.
    Basta con ver en el IVC la mentira de Anguita sobre la subida de La Nación (perdió 38.000 ejemplares -el 38%- entre diciembre de 2005 y diciembre de 2009). Pero lo que da risa por lo buchonazo es la lógica de Anguita (y de El Argentino) cuando dice que los Kraiselburd y Fontevecchia...
    ...planean sacar medios para los sectores sociales populares porque su nivel de vida aumentó precisamente en estos años de kirchnerismo. No es un mal negocio sacar ventaja de lo que hace bien un adversario. Pero también es un dato para tener presente: no sólo hay que restablecer derechos y apuntar a la redistribución económica sino que también es preciso saber dotar de ideas a quienes son la base de sustentación de un proyecto político cultural.
    La base del negocio de los populares que planean Fontevechia y otros (que no son los Kraiselburd; tampoco lo sabe Anguita) es precisamente lo contrario: el empobrecimiento económico y cultural de la sociedad argentina.

    ***

    Para sacarle plata al poder los cínicos siguen mintiendo que perdieron las elecciones de junio pasado porque erraron en eso de dotar de ideas a quienes son la base de sustentación de su proyecto político cultural. En otras palabras, casi iguales: hace falta más plata del estado (suya y mía) para más diarios, canales y programas de radio y TV que apuntalen el proyecto cultural y político que los mantenga en el gobierno.

    Sin título 1. Píxeles sobre pantalla, 2010


    "No te pierdas desde este martes en MARCA una entrevista exclusiva que sin duda dará la vuelta al mundo".

    jueves, 11 de marzo de 2010

    Hacer el ridículo y hacer periodismo

    Es verdad. No todos los diarios deben ser como The New York Times. Ni falta que hace. Pero todos los diarios deben hacer periodismo. España no tiene esa suerte.

    Vean. Ayer, el Olympique Lyonnais eliminó al Real Madrid Club de Fútbol de la Champions League por el resultado global de 2 a 1.

    Algún bribón dirá que menuda novedad, si así ocurre desde hace seis años. No hagan caso. Los periodistas con sentido común, sentido de la justicia y sentido profesional se dan cuenta de que es un notición. Que aunque sea lo habitual no es un breve, vamos. Si algún director de diario, con aquel argumento –verdadero, sí– matara el asunto en una notita fuera de portada/tapa lo consideraríamos una mala decisión profesional. Muy mala. Malísima.

    Del mismo modo ¿no deberíamos considerar igual de mala-malísima la cobertura de los diarios deportivos madrileños? Vean lo que vienen haciendo desde el lunes, excitando a sus lectores, y lo que hoy se han visto obligados a hacerles tragar:


    Marca pide la destitución del bueno de Pellegrini, el técnico del Real Madrid Club de Fútbol. Por el mismo motivo ¿no es lógico que destituyan al director de ese diario? Una de las historietas divertidas de ayer es que el jefe de prensa de Kaká, uno de los fichajes estrella del Real Madrid Club de Fútbol, pasó este tuit:
    Tecnico covarde sempre tira um jogador cobrado para tentar tirar o foco da propria incompetencia...
    A la vista de esa portada/tapa, a uno le vienen ganas de retuitearlo así:
    Diretor de jornal covarde sempre tira um tenico cobrado para tentar tirar o foco da propria incompetencia...
    Este periodismo visceral, de tripas y de rabia, no es periodismo. Será otra cosa que saben los médicos o los jueces. Pero periodismo… no.

    Periodismo es lo de Olé, en su línea popular, que le pega bien:


    Y L'Équipe, claro. Impresionante hoy en el quiosco, tan sábana:


    Enorme titular de Deia: (aviso de MAJ*)

    Pero sobre todo, periodismo es lo de José Sámano en El País, que en un título y una primera frase abre en canal todo lo que ocurrió dentro y fuera, antes y después del partido:


    Mire, Sámano, usted es un monstruo. Ayer sus jefes de usted debían haber tenido los arrestos de dejar su crónica en el título y la primera frase. Porque usted hace todo el periodismo sobre la cosa en esas doce palabras. Otros hacen todo el ridículo posible. Y mucho daño.

    [Si quieren ver cómo llevaron los tabloides ingleses el 4 a 0 del ManU sobre el Milan pulsen aquí.]