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lunes, 20 de abril de 2015

Mejor y peor portada/tapa sobre los inmigrantes africanos muertos

Antes de que conozca el veredicto de Esta Casa, una consideración previa. La muerte de más de 700 personas que trataban de llegar a Italia huyendo del infierno de la vida en Libia no es un un paisaje ni una estadística, por muy colorada que me pinte la línea o muy empinada que me la represente. Hoy no es día de estadística ni de paisajes. Por eso son un error portadas como estas:

"Este es el lugar del mayor desastre de Europa"
"Quince veces más muertos que el año anterior"
Lo de NRC Next, pues mira. Siempre puede uno pensar que libraba el subdirector creativo, mala suerte y tal. Pero esa primera del TAZ… Qué disgusto. Qué horror. Hasta los progres alemanes son más alemanes que progres. Además, con ese gráfico no se hace uno a la idea del significado y magnitud de ese "quince veces más". Hablamos de muchas personas muertas –embarazadas, bebés, adolescentes…– no de la deuda griega o del suministro de gas ruso. No sé. Hasta el titular del editorial es tirando a malo: "Fosa común en medio del mar". Puf. Cuánta frialdad. Parece que les da lo mismo seis que sesenta. Parece, digo.

Hoy era día de fotos que capturan mejor la tragedia y llevan al lector, usuario o como se diga, a tener la actitud que merece el momento ("¡pero si son gente cómo yo!" y por ahí):

"Basta"




Usted y yo debemos valorar, eso sí, el esfuerzo de todos (menos del Telegraph, que no pasa por su mejor momento) por titular de un modo diferente, como a continuación de lo que ya sabíamos. Los títulos tampoco son muy allá, cierto. El del Indy, por ejemplo, se puede usar una vez al mes, más o menos, porque está documentado que Europa acumula "su día más oscuro" a ritmo mensual desde las Guerras Médicas hasta hoy. Sin exagerar. Quizá piensan que esas cosas sólo ocurren "en el continente", ya sabe.

También es uno de la opinión que era el día de abrir con esta información y no otras. El Telegraph regala el splash a su cruzada para equiparar al Labour con los nacionalistas escoceses (¿a qué me suena todo esto?) y El Mundo venía desde ayer embalado con lo de Rodrigo Rato… no habría pasado nada si cambia su posición de apertura por la del taglio basso, abajo. Digo.

En fin, que en el empeño por entregar una portada/tapa impresa a la altura de la situación –las fotos, el texto, todo eso– se lleva la palma el de siempre. Claro, tienen esa cultura porque se la han trabajado y trabajando… pues así cualquiera.


¿Se fija, no? Lo de las 15 veces más también viene dicho. Omiten la referencia al Mar Mediterráneo porque, bueno, en realidad todos sus lectores saben dónde está. Incluso en Holanda, país en el que ya no debe quedar una sola familia que no haya pasado al menos unas vacaciones aquí, en el charquito. Por eso el mapa de portada NRC Next pues… como que no.

Siempre lo de siempre: arrojar a la papelera la primera idea de portada/tapa y pensar diez minutos más. Quince, como mucho.

Este es un ejemplo de lo que pasa cuando no arrojas a la papelera la primera idea que tienes, que te quedas a medias:


Bueh. En realidad uno no tiene idea si esta es la primera o la cuarta idea. Pero queda claro que tenían el titular y lo combinaron con una foto pésima que ni se entiende ni se deja entender ni pega con el título ni nada.

Ahora perdóneme, pero le voy a mostrar la portada imbécil del día. También es un diario habitual en esta categoría –junto con el arriba mencionado, por cierto. Así que usted sabrá disculpar que no le sorprenda:


Extraordinario. Setecientos muertos que sirven para meter un navajazo a Matteo Renzi, el primer ministro italiano, que le levantó la silla –y más cosas– al dueño del diario (Il Giornale es el diario de los Berlusconi). Firma esa basura Alejandro Sallusti, cuyas fechorías ya conocen los habituales de Esta Casa. Sí, sí. La culpa es del buenismo de la izquierda. Sobre todo cuando el amo que tira de la correa de Sallusti y tiene la caja de su diario estuvo al frente del Gobierno italiano durante nueve años y medio entre 1994 y 2011. Sería "buenista" también.

Se puede ser corto y no advertirlo (¡lo vemos tantas veces, pobreticos!). Pero ser así de hijoputa requiere una miaja de deliberación y un cierto empeño. Ci vuole. Es el caso.

PS: Tal vez no sea necesario tanto esfuerzo para ser un/a hijoputa. Katie Hopkins, columnista pija de The Sun (eso digo: pija, cheta, fresa, sifrina…) calificaba de "cucarachas" a los inmigrantes africanos el pasado viernes:
"No, I don’t care. Show me pictures of coffins, show me bodies floating in water, play violins and show me skinny people looking sad. I still don’t care". 
Firme aquí si quiere, a ver si conseguimos que le retiren la columna. 

(Mientras escribo esto llega la noticia de que otra barcaza con 300 inmigrantes se ha hundido en la misma zona. Podrían dejarle la columna y mandarla de enviada especial a la isla de Lampedusa, donde se reciben los cadáveres).

jueves, 27 de septiembre de 2012

Alessandro Sallusti, una ópera italiana

El director de Il Giornale, Alessandro Sallusti, ha dimitido tras ser condenado a 14 meses de cárcel por difamación. En un artículo en primera titulado "En Italia no faltan euros sino pelotas", Sallusti explica que el diario "no puede ser conducido por una persona que no es libre de expresar cada día y hasta el fondo sus opiniones porque está físicamente en la cárcel o subyugado por personas intelectualmente poco honestas, que en cualquier momento y cuando les place te ponen las esposas".

"Sallusti en la cárcel y los delincuentes, libres"

"Arrestadnos a todos"

La pataleta de Sallusti es su reacción operística a la sentencia del Tribunal Supremo, que confirma otra anterior. Es un asunto viejo, de cuando dirigía Libero, otro órgano de opinion berlusconiano. En 2007 ese diario llevaba una pieza, firmada con seudónimo, en que se lamentaba la decisión judicial de autorizar a una niña de 13 a abortar. "Si hubiera pena de muerte este sería el caso para los padres, el ginecólogo y el juez", decía el artículo. La sentencia argumenta que "la noticia era falsa", porque la menor abortó por propia voluntad.

El mundillo político y periodistico italiano está que arde. Debate si la condena restringe la libertad de opinión y si la difamación debe llevar aparejadas penas de cárcel o basta con imponer una indemnización al condenado.

Sallusti no cae bien a mucha gente. Con razón. Es un bruto y un manipulador conocido. Usted ya sabe de Il Giornale porque en Esta Casa nos hemos ocupado de la cosa aquí y aquí.

A propósito de estos asuntos, Dice IA*, que es un crack, en El Sónar, su blog, que "la necesaria defensa de la libertad de expresión no impide preguntarse si lo que se publica tiene algún valor que merezca ser defendido". El valor que merece ser defendido es la libertad de expresión misma. Del resto se ocupa el código penal. Los diarios de Sallusti son dos panfletos títeres que no pasarán a la historia del periodismo. Pero eso no es delito. Si Sallusti no puede opinar lo que opina, nadie puede opinar nada. Ocurre que es dudoso el fondo del asunto: que una niña de 13 años pueda decidir libremente un aborto. Naaaaa. Y es dudoso también que sea ponderada la opinión al respecto publicada en el diario que dirigía Sallusti. En este caso hablaron los jueces y, aunque sean italianos, no hay mucho que añadir: difamar es un delito. Erraste el tiro, Sallusti, y mira que el elefante estaba a tres metros. Cuando se pierde la razón y se comporta uno como el gamberro del barrio tarde o temprano se acaba traspasando la línea. ¿Era necesario desear la pena de muerte al juez, los médicos y los padres de la niña para defender tus principios? Naaaaa. Indro Montanelli, el noble fundador de Il Giornale, debe estar hoy un poco más tranquilo.