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domingo, 6 de julio de 2025

Una consecuencia a la que no quería llegar


Para que se entienda el contexto, copio el primer párrafo de una larga nota que apareció este miércoles en el diario La Nación de Buenos Aires.
La furia de Javier Milei contra el periodismo viene en oleadas. Se activa y se atenúa, al ritmo de la intensidad de la agenda política. Antes del último fin de semana arrancó una de sus mayores escaladas: solo entre el viernes y la tarde del martes emitió en sus redes sociales casi 200 mensajes con ataques a la prensa, le dedicó insultos y apodos agraviantes a una veintena de profesionales, validó campañas de acoso en redes y recurrió a información manipulada para desprestigiar a voces críticas.
He escrito hace unos meses que el presidente argentino no hace estas cosas por maleducado sino como estrategia. Tiene bien medido que cada vez que maltrata a los periodistas sube su popularidad. Y curiosamente en esto coincide 100 % con la oposición kirchnerista, porque tanto ellos como Milei han elegido cuidadosamente a los mismísimos enemigos: los pocos periodistas de verdad sumados a los del extremo opuesto de la grieta.

Se podría hablar siglos de este tema, pero quiero remarcar hoy la novedad que distingue a unos de otros –a Javier Milei de Cristina Fernández de Kirchner– porque, sacando del razonamiento la tendencia común de los dos a la inmadurez argentina, creo que para uno es estrategia política y para la otra es odio a la verdad.

Lo común en ambos casos es una consecuencia a la que no quería llegar: los dos lucran con el desprestigio del periodismo en general y de casi todos los periodistas en particular. Y pongo en bastardillas la palabra periodistas porque no sé si caben dentro de la descripción habitual de los profesionales de la verdad urgente; es que cualquiera que ponga la ideología por encima de la realidad, es un estafador y no es un periodista.

¿Y cómo hemos llegado a ese desprestigio? Tomando copas con el poder y abandonando nuestro servicio a las audiencias.

Hace mucho que los periodistas nos dejamos seducir por las mieles de los poderosos y a fuerza de intimidad nos hemos convertido en sus primos carnales. Empezaron dándonos sanguchitos cuando nos convocaban a ruedas de prensa y terminaron haciéndonos cómplices de sus fechorías a cambio de dinero, privilegios, bienestar, viajes, alfombras, autos de alta gama y hoteles de lujo. Un día, cuando ya era tarde, nos dimos cuenta de que para respetar la verdad –que es la única relación honesta con la realidad– tendríamos que haber renunciado a todo eso y convertirnos en próceres o en mártires.

El poder en todas sus formas sabe bien de qué estoy hablando. Y los políticos son los que más saben, por eso nos insultan con los más variados epítetos, como la hace Javier Milei cada vez que puede. Los periodistas también lo sabemos, aunque miremos para otro lado y nos quejemos a la SIP. Los que se dejaron corromper prefieren seguir allí porque ya están manchados: corrupción es podredumbre y de allí no se vuelve. Los que pelean por su honestidad, en cambio, saben que el poder intentará corromperlos y que nunca van a ser ricos, pero viven y mueren con la conciencia tranquila.

martes, 20 de mayo de 2025

Periodismo ignorante, anacrónico y corrupto

Hace meses me he impuesto la idea de escribir sobre el periodismo en la era del péndulo para el otro lado. Es que no sé cómo llamar a la irrupción del sentido común en el arco ideológico bastante desquiciado del mundo de hoy. Y digo péndulo porque es como mejor se me ocurre describir lo que está pasando en varios países de Occidente y que ya parece una tendencia irreversible por lo menos por unos años. Pero aunque ocurre en muchos países, pienso que será mejor circunscribirme a la Argentina, país donde vivo y ejerzo hace años mi profesión de periodista y de empresario de medios. Y también pienso que no vale la pena enumerar ahora las agresiones de uno y otro lado: del poder a los periodistas y de los periodistas al poder. Son cuantiosas, pero baste con decir que unos y otros parecen preadolescentes, incapaces de abstraer un concepto más o menos universal y por tanto llegar a una conclusión sana.

Lo resumo en tres párrafos, pero le advierto que todo lo que sigue está dicho en este blog desde hace tiempo.

1. En la Argentina el periodismo está perdido en el tiempo, extraviado en un ecosistema que se terminó hace rato: el de la era Gutenberg, la libertad de prensa, la primicia, los cierres y los derechos de autor. La mayoría de nuestros periodistas escriben mal en medios que se leen peor y solo en el círculo rojo del poder. Por eso creen que tienen poder; se sienten paladines de una verdad a la que se acercaron poco y por intereses ajenos; así y todo suponen que saben de lo que hablan y dan consejos que nadie les pide... pero además escriben y hablan mal porque ni conocen el idioma, ni saben leer, ni hablar, ni escribir. Lógicamente hay excepciones, pero muy pocos pasaría un examen fácil de cultura general o de comprensión de textos. Basta con leer un periódico en papel o en otros soportes, ver un rato un canal de noticias, poner la radio en el auto o asistir a una reunión de ADEPA o de FOPEA para comprobarlo: la ignorancia los ha vuelto autorreferenciales, verborrágicos, endogámicos, incestuosos, copiones, aburridos y sobrecargados.

2. Además de inculto y adolescente, ese colectivo está viejo, pasado de moda, retrógrado y marcha atrás... Derrapó en una curva del tiempo y siguió de largo. En la Argentina y en el mundo las ideas están regresando de una época en la que se impuso la idiotez como excusa de corrección política, pero además estableció que no se podía pensar de otro modo y el que lo hacía era cancelado. Había que pensar como dictaba una minoría que para colmo pensaba poco, ideologizado y sin lógica. El periodismo lo aceptó unánime y tachó de ultra a cualquiera que no se plegara a ese pensamiento único. Y cuando la mayoría empezó a darse cuenta de esa imposición de las minorías infantilizadas y decidió girar hacia la sensatez, el periodismo siguió en sus trece y sigue todavía sin aceptar que el mundo cambió

3. Nunca fue lo que declama ser. Siempre que pudo transó con el poder y cuando se hace la víctima es porque no logra transar y no le queda otra que llorar. Hace muchos años que en la Argentina el negocio del periodismo es igual al de muchos empresarios: sacarle dinero al estado. Es una consecuencia del sistema socialista que rige en el país hace 80 años: el estado es el gran cliente, el que tiene todo el dinero y si no lo tiene lo fabrica. Y en estos años los medios se convirtieron en proveedores del estado, tanto que es imposible subsistir sin ese anunciante que no paga porque necesita publicidad sino porque pide protección. Y los medios que no se la pueden dar porque ni siquiera tienen audiencias, acuden al repugnante sistema del retorno o a la extorsión lisa y llana. Al principio no todos se doblegaron, pero con el tiempo los valientes terminaron quebrando y los cobardes sucumbieron a la tentación de las delicias de los poderosos.

Entonces, y por si no se entendió, el periodismo en la Argentina se volvió ignorante, anacrónico y corrupto, escudado en la triste condición de la mayoría de los argentinos que hace 80 años padecemos la tiranía de un sistema político ignorante, anacrónico y corrupto. Y como suele ocurrir, una sociedad ignorante, anacrónica y corrupta no percibe la ignorancia, el anacronismo y la corrupción del periodismo. Así es siempre: el periodismo no es más que un espejo de la misma sociedad con la que comparte sus vicios y sus virtudes.

Puede ser que pase en otros países de Occidente, sobre todo de nuestra América y de la Europa meridional. No me atrevo a juzgarlos ahora.

sábado, 19 de enero de 2019

Más verdad y menos pillos

Aparece hoy en La Nación de Buenos Aires, pero si no está abonado probablemente no podrá leerlo, así que lo copio entero y espero que no me regañen desde la Hoja de Mitre.

Echemos más luz sobre los mercaderes de noticias 
por Nicolás José Isola 
Investigador. Profesor y Licenciado en Filosofía. Especialista y Magíster en Educación. Doctor en Ciencias Sociales.
La Justicia parece estar avanzando en la investigación de casos de corrupción que involucran a funcionarios, empresarios, banqueros y periodistas. Estos últimos son personajes importantes en esta trama. Según el fiscal del Mani Pulite, Antonio Di Pietro, el sistema de información puede y debe actuar "como centinela para advertirle al público sobre lo que sucede en el poder". 
De ese modo, el periodismo informa y la población tiene herramientas para presionar y hacer temblar al poder, expresando su cansancio contra los actos turbios que desprecian la República. Por ello, como lo ha remarcado en varias ocasiones Hugo Alconada Mon, toma un cariz determinante el papel de los periodistas que callan o dan entrevistas en las cuales las indagaciones son centros para que el político de turno cabecee sus bondades. Todos notamos cuando las preguntas son caricias de azúcar que empalagan. A veces, la subestimación del espectador llega a ser insultante. 
El periodismo argentino, como en muchos otros países, es blanco de una crisis de credibilidad y quizás este sea uno de sus más grandes talones de Aquiles: los sobres que compran la voluntad de algunos de sus agentes (esos René Lavand de la mentira). La labor periodística es la membrana que conecta o aísla a los sótanos nauseabundos de la corrupción con la sociedad de masas. Cuando desinforma, oculta adrede o cuando va en cierta dirección para distraer, funciona como una epidermis engrosada que impide que salga a la superficie el pus de las acciones ilícitas. Es sabido, algunos centinelas a veces son alcahuetes. Ciertos seudoperiodistas y celebrities de radio y televisión son influencers que permiten que ese organismo putrefacto de mafias enquistadas no explote, ni muestre sus hedores. Mantenedores del statu quo. Cambistas del "que nada cambie". 
Si el periodismo es una profesión cuyo Grial a ser defendido es la verdad, si su función es ayudar a la población a conocer y comprender más acabadamente los procesos políticos y sociales, entonces la deshonestidad del accionar de aquellos que se dejan encuadernar es de primer orden. Esos mercaderes de la noticia que ensucian la profesión existen también en los países civilizados. Esto no es nuevo, ni lo inventamos nosotros. 
En la Argentina, hace décadas que existe esta metodología fraudulenta: vos me pagás, yo te hago quedar bien. En algunos casos, incluso, el acomodo ha llegado a estar tarifado: ser mencionado en el título de una nota implicaba un precio mayor. Sí, así como usted lo lee. Ciertamente, hay entrevistas pactadas cuyo único objetivo es embellecer el prontuario corrupto de un político. Son pagadas por ese mismo político a un conductor cariñoso. Extraordinario vericueto de corrupción cruzada: el dinero que recibe ese conductor es, muchas veces, la plata de los contribuyentes que fue robada. La suya, estimado lector. 
En el periodismo, los lazos espurios con políticos, empresarios y servicios de inteligencia se conocen. Sin embargo, el de los sobres es un comercio muy difícil de probar. En esta tómbola, a veces sucede que la mayoría de los justos pagan el desprestigio por culpa de estos intrusos pecadores. No está bueno. La pregunta es, entonces, ¿por qué salen tan poco a la luz los servicios de estos simuladores? ¿Por qué mientras políticos y empresarios van presos, poco se dice de sus interlocutores de cuello blanco y voz seductora en los medios de comunicación? O, yendo aún más lejos, uno podría preguntarse, ¿es posible semejante contradicción moral, la existencia de encubridores intocables en el periodismo? La ingenuidad es un derecho humano: no se le niega a nadie. 
Como en cualquier profesión, parece razonable que se torne difícil hacer periodismo de investigación sobre el compañero de banco, el colega de toda la vida, el amigote. Pero cuidado con esa solidaridad delictiva. Tal vez lo que está en juego sea algo más denso: la interpelación misma acerca de qué significa ser periodista y hacer periodismo. Quizás el mandato de esta profesión no sea como el de otras, sino que se trate de olfatear lo irregular, de escudriñar lo torcido, de develar lo recóndito, de investigar lo escondido.
Sería bueno no deponer tan fácilmente los sueños éticos que movilizaron a muchos a elegir esa vocación. Hacerlo significaría un guiño extremadamente triste para las generaciones entusiastas que vienen detrás. No podemos hacerles eso. Buena parte de los que nos informamos a través de los medios de comunicación necesitamos con urgencia que esos comportamientos inmorales salgan a la luz y se revelen. Para eso hacen falta profesionales con coraje y, por suerte, abundan. Hay esperanza.
 
Si los periodistas ponen luz en las oscuridades de su propia casa, posiblemente consigan una mayor credibilidad a futuro. Ellos lo saben bien: la mayoría de las cosas del mundo pueden ser compradas, pero la reputación no. Cuando los ciudadanos sepamos quiénes nos mienten, quiénes transan para traficarnos falsedades y quiénes callan, entonces podremos ver más claramente en dónde depositamos nuestro capital sagrado llamado confianza. 
Necesitamos más periodismo sobre el periodismo. Más verdad y menos pillos. Eso nos hará una mejor sociedad.

domingo, 7 de enero de 2018

Libertad de extorsión

 
Marcelo Balcedo es el secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados de Minoridad y Educación (SOEME), el sindicato inventado por su padre hace ahora unos 60 años. Fue apresado el jueves en su chacra de Piriápolis, en Uruguay, procesado por lavado de dinero y evasión fiscal. En la casa principal de El Gran Chaparral (así se llama la chacra de 20 hectáreas y otros 20 empleados), Interpol y la policía uruguaya encontraron el ajuar habitual: mucho dinero, buenos autos y lindas armas. Hasta ahí todo normal en el esquema de la corrupción sindical a la que estamos bastante acostumbrados. Marcelo Balcedo es el secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados de Minoridad y Educación (SOEME), el sindicato inventado por su padre hace ahora unos 60 años. Fue apresado el jueves en su chacra de Piriápolis, en Uruguay, procesado por lavado de dinero y evasión fiscal. En la casa principal de El Gran Chaparral (así se llama la chacra de 20 hectáreas y otros 20 empleados), Interpol y la policía uruguaya encontraron el ajuar habitual: mucho dinero, buenos autos y lindas armas. Hasta ahí todo normal en el esquema de la corrupción sindical a la que estamos bastante acostumbrados. 
El padre de Marcelo, Antonio Balcedo, fue desde muy joven empleado del museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de La Plata y militante histórico del peronismo de Perón. Fundó el SOEME en la década de 1950 y murió en 2012, después de muchísimos años al frente del condado... bueno, del sindicato que heredó su delfín, ingeniero que nunca trabajó en nada relacionado con la minoridad ni la educación. Marcelo también heredó el diario Hoy de La Plata y un par de emisoras radiales de esa ciudad. El diario había sido fundado por Antonio en 1993 y dirigido por él, también hasta su muerte, pero el puesto de directora le tocó a su viuda hasta que en junio de 2016 pasó a Marcelo. 
En 2007 Marcelo dirigía la cadena de radios propiedad del clan cuando tuvo que huir del país porque un juez de garantías ordenó su detención en una causa que investigaba dos hechos de extorsión a legisladores con el propósito de obtener favores del Estado. Para colmo se sumaron las denuncias de extorsión de dos empresarios platenses que adjuntaron pruebas irrefutables: estaba todo grabado. Dicen que Balcedo siguió manejando las radios desde El Gran Chaparral hasta que volvió al país cuando la orden de detención fue anulada por un fallo bastante sospechoso.
Durante la dirección de Nené Chávez –la viuda de Antonio y madre de Marcelo– el diario Hoy trató durísimo a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien llegó a calificar de loca. Dicen que el problema era la pauta que no llegaba nunca... Los ataques cesaron cuando Marcelo se hizo cargo de la dirección, poco antes de las Paso de 2016. Parece que el cambio en la dirección y en la línea editorial del diario fue motivado por el tercer puesto en la lista de legisladores provinciales de Unidad Ciudadana para la secretaria adjunta del SOEME Susana Mariño. Además, claro, había buen billete para la campaña. 
Quizá haya sido esta historia la que provocó la expresión libertad de extorsión que usó Cristina Kirchner en sus discursos más virulentos contra la prensa. Sabía Cristina de presiones y extorsiones en los niveles más altos del poder, pero también conocía de cerca a la familia Balcedo por ser del mismo barrio. La extorsión puede ser un negocio, pero es tan ilegal como el negocio de robar o matar. Es un delito deleznable y una telaraña que complica a los que tienen algo que esconder, que es cuando el extorsionado cae en las redes del extorsionador y la vida se convierte en el cuento de nunca acabar. Hay que tener la conciencia limpia, agallas suficientes y micrófonos bien chiquitos para enfrentar a los extorsionadores... 
¿Qué hizo el diario de los Balcedo el día siguiente a la detención de su director? El viernes salió con una tapa negra en la que campa un gran título en blanco: Ataque a la libertad de expresión, como si la condición de periodista fuera una patente de corso que permite a los directores de diarios cometer delitos. Flaco favor le hace a la libertad y al periodismo quien supone que los periodistas no somos responsables de nuestros actos. Somos plenamente responsables de los contenidos que difundimos por los medios en los que trabajamos, pero además respondemos, como todo el mundo, por las consecuencias de nuestros actos libres y en uso de nuestras facultades mentales. 
Hay en toda esta historia un llamado de atención a los que se disfrazan de periodistas para extorsionar: un negocio lamentable pero bastante común en la Argentina y no solo en la profesión de los que buscamos la verdad urgente. Quizá el caso Balcedo sea una señal de que llega el momento de espantar de la profesión a los colados que la han degradado con su corrupción. 
Entonces serán eficaces las palabras de la expresidenta: queremos libertad de expresión, no libertad de extorsión.

Publicado hoy en El Territorio de Posadas.

viernes, 5 de enero de 2018

Extorsión disfrazada de periodismo

Marcelo Balcedo fue apresado ayer en Punta del Este (Uruguay) a pedido de la Justicia argentina. Es el Secretario General del Sindicato de Obreros y Empleados de Minoridad y Educación (SOEME) de La Plata (capital de la provincia de Buenos Aires), procesado por lavado de dinero y evasión fiscal. Más detalles aquí

Pero resulta que Balcedo es el dueño y director del diario Hoy, gratuito de La Plata que miente con descaro 100.000 ejemplares de circulación gratuita. Aquí abajo la tapa de hoy del Hoy.


Balcedo acusa al juez que pidió su captura internacional de embestir ferozmente contra la libertad de expresión. Inventa una persecución judicial para apretar al juez, que es lo único que sabe hacer. 

Peor todavía: se escuda en la libertad de expresión como si los periodistas o los editores de los medios de comunicación no fueran responsables por sus delitos.


La historia de Hoy de La Plata y del resto de los medios de Balcedo es la historia de la extorsión, un negocio bastante común disfrazado de periodismo en medios del interior de la Argentina. Balcedo atacaba a funcionarios del gobierno kirchnerista y amenazaba al intendente de La Plata con el único objeto de mejorar la pauta publicitaria a cambio de buenas relaciones. La corrupción del periodismo en la Argentina ha llegado a estos extremos, en La Plata y en muchas ciudades, sobre todo del interior del país. 


No hay otro modo de combatir la extorsión que denunciarla, pero antes y sobre todo hay que evitar caer en las redes del extorsionador. No es fácil porque hay que tener limpia la conciencia además de las agallas. El gobierno de la ciudad, de la provincia y de la nación de los doce años de régimen kirchnerista jugueteó con la trampa extorsiva y lo dejó actuar libremente. Ahora cayó preso. Pésima nota para la justicia argentina porque los que dejan actuar o meten presos son los jueces, que son los mismos antes y después de ahora.

Guerra de precios en La Plata, en Paper Papers, 15/6/2007

miércoles, 22 de febrero de 2012

Correa: después de El Universo… ¡más allá!

@Correistas era lo que faltaba. Han arrancado una campaña denominada "Ya basta de tanto ataque al Ecuador", detrás de la cual están… funcionarios públicos. Uno de los comandantes de la cosa es el Secretario de la Administración Pública, Vinicio Alvarado. "No podemos permitir que los intereses de cierta prensa deterioren a nivel mundial la imagen del Ecuador", dijo el hombre. Bravo.

Podrían empezar por quitarse la manía persecutoria contra la prensa libre, que es una de las principales causas de ese deterioro de la imagen de Correa y su gobierno, que no del Ecuador. De paso, les saldría más a cuenta dejar de confundir al país y a su presidente.

Por si se había perdido algo, los diarios de la Asociación Colombiana de Editores (Andidiarios) reproducirán mañana el artículo ‘No a las mentiras’, de Emilio Palacio, publicado en el diario El Universo de Guayaquil el 6 de febrero de 2011, por el cual fueron sentenciados a prisión el columnista y los tres propietarios del periódico. Es una iniciativa de Roberto Pombo, director del diario El Tiempo,;ante lo que consideran “un intento de silenciar a la prensa”. Andidiarios ha propuesto a la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y a la Asociación Mundial de Diarios que otros medios se sumen a esta iniciativa.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Titulares de odio, comentario de coraje

Al hilo de los comentarios en la entrada de ayer sobre la portada/tapa de El Mundo –35 en el blog y más de un centenar en Menéame (gracias, ME* y FM*) a media tarde de ayer– descubro este post estupendo en La Ramera Escarlata. Recoge casi un centenar de titulares de diarios españoles que promueven la inquina –¿"odio" no es demasiada palabra?– contra catalanes y vascos entre Noviembre de 2008 a Febrero de 2009.

Échele un ojo. Es brutal verlos todos juntos y repasarlos de corrido. Claro, no son las portadas/tapas de Der Stürmer. Pero ¿qué queda en la cabeza de tantos de buena fe que no pueden defenderse de esas torticerías porque confían en el rigor de los diarios que compran?

Ahora entiendo algunos comentarios venenosos al post de ayer. Y también que NN* pidiera a GP que eliminara su comentario, que venía firmado y enlazado como debe ser:
Hola!
Me gustaria por favor eliminases mi comentario en tu entrada del blog, soy NN. He recibido ya unos cuantos mails de descerebrados. Ya me lo imaginaba... Luego pondré otro sin link. Es que no puedo modificar el que puse... y quiero quitar el link a mis páginas, porque si no me van a machacar con correos de mierda y paso.
Gracias y felicidades.
Y era un comentario correctísimo, que volvió al blog unas horas más tarde. Y ahí sigue.

¿En el año 2011 es necesario coraje para decir lo que piensas sin ser insultado, ni amenazado, sin argumentos ad hominem?

Ese es el ambiente que fomentan los titulares del odio. Lo saben en las redacciones donde los cocinan, porque los titulares del odio –los propietarios– son los escritores de esos títulos. Y se quedan… tan anchos. ¿No es peor corrupción eso que el soborno o la extorsión o venderse? Qué triste.

Diferencias entre La Gaceta y Der Stürmer, en Paper Papers, 1/7/10

viernes, 2 de julio de 2010

Diarios cómplices de la esclavitud sexual

La Policía española desmanteló ayer en Madrid siete prostíbulos ilegales. El origen de la investigación es un grupo de proxenetas "que anunciaban los servicios de «jovencitas asiáticas» con gran asiduidad en periódicos de gran tirada, así como en diferentes sitios de internet".
Quisiera uno saber qué tiene Pedro J. Ramírez que decir sobre todo esto. ¿Aún le parece ultraderechista pensar que mientras existan anuncios de contactos en la prensa se contribuye a la normalización de la explotación sexual? Si, como ha escrito, "eso no es un problema de las empresas periodísticas sino del Ministerio del Interior, que es el encargado de perseguir esos delitos" ¿deberían Ramírez y los ejecutivos de El Mundo pasar por comisaría en este caso? ¿O ser llamados a declarar como imputados? No sería tan malo. Así podrían conocer mejor a sus egregios clientes y sus negocios y enfrentar preguntas tipo "¿Considera a su diario cómplice de los proxenetas que mantenían a esas mujeres en situación de esclavitud?" Quizá podrían mirar a la cara a esas mujeres basureadas que anuncia su diario.

Todo eso curte mucho.

Pedro J. Ramírez es sólo un ejemplo, el más cínico y caradura: sólo El Mundo ha dedicado un editorial y una Carta del Director –dos páginas dos en domingo, Día del Señor– a defender esos anuncios.

Al menos va de cara. Quizá son peores el resto de los directivos de los medios que aceptan anuncios de prostitución: silban y miran al techo, con el ocasional apoyo de algún poeta delicado y una Defensora del Lector bien dispuesta a justificar lo que haga falta. ¿No podrían ser esos señores y señoras igualmente llamados a comisaría o imputados, pues no ignoran que muchos de esos anuncios ocultan a traficantes y explotadores de personas? Para empezar, es muy fácil averigüar en qué diario madrileño aparecen estos clasificados, que corresponden a la mafia desarticulada ayer:

A ver si el juez se anima. Mientras el Ejecutivo se limita a hacer mohínes de disgusto y a dar consejitos contra esa publicidad, el Judicial podría interrogar a quienes se lucran con la publicidad de esos negocios mafiosos. Para no dejar ningún cabo suelto, no vaya a ser.

Periodismo y prostitución en Paper Papers 17/1/07
Putas por palabras en Paper Papers 11/4/08
Los que no se prostituyen merecen premio en Paper Papers 15/11/08
La gravísima crisis de El País en Paper Papers 20/4/09
El País refuerza el periodismo de calidad en Paper Papers 9/5/09
Esquizofrenia en Paper Papers 25/5/09
La Gran Hipocresía en Paper Papers 8/9/09
Ministra cobarde en Paper Papers 16/9/09
La Gran Hipocresía II en Paper Papers 25/3/10

miércoles, 30 de junio de 2010

Madrid avisa a los diarios proxenetas

"Diarios proxenetas" es una expresión magnífica de Arsenio Escolar, el Director de 20 Minutos, uno de los diarios que no admite anuncios de prostitución en sus páginas. Podría ser "diarios macarras", "diarios chaperos", "diarios putos"… viene a ser lo mismo. Buenísimo. Hoy Arsenio vuelve a la carga a propósito de una proposición aprobada ayer por el Ayuntamiento de Madrid con los votos del PP y del PSOE y la abstención [sic] de IU, por la que insta a los medios de comunicación a que supriman esos anuncios.

Dice Escolar Sr:
Quizás haya llegado la hora de que las instituciones públicas ayuden a esos diarios a dar el paso con otras medidas. Por ejemplo, anunciando que, a partir de determinada fecha, los diarios que alberguen publicidad de prostitución no recibirán ninguna publicidad institucional, o al menos no se les incluirá en el plan de medios de aquellas campañas directamente relacionadas con los valores constitucionales y democráticos básicos. No tiene mucho sentido, por ejemplo, que hace muy pocas semanas algunos diarios que están llenos de anuncios de explotación sexual llevaran también, a pocas páginas de distancia, inserciones de una campaña del Ministerio de Igualdad contra el maltrato y la violencia de género.
Y Esta Casa lo apoya, respalda y aplaude. Y añade:
Los medios que publiquen esos anuncios (todos, incluidas teles locales) no podrán recibir publicidad oficial ni entrar en las campañas institucionales de cualquier nivel: desde ayuntamientos hasta el Gobierno central.
Y gracias a la enorme SG* encuentro este tuit de Jordi Sevilla, ex ministro y hoy factótum de la alternativa al zapaterismo en el PSOE. Sevilla y olé. Vean:
Periodismo y prostitución en Paper Papers 17/1/07
Putas por palabras en Paper Papers 11/4/08
Los que no se prostituyen merecen premio en Paper Papers 15/11/08
La gravísima crisis de El País en Paper Papers 20/4/09
El País refuerza el periodismo de calidad en Paper Papers 9/5/09
Esquizofrenia en Paper Papers 25/5/09
La Gran Hipocresía en Paper Papers 8/9/09
Ministra cobarde en Paper Papers 16/9/09
La Gran Hipocresía II en Paper Papers 25/3/10

lunes, 28 de junio de 2010

La Argentina está en peligro

La foto de la presidente argentina con el fundador de Barrick Gold apareció ayer en la página 14 de La Nación de Buenos Aires con este artículo. El video de aquí abajo se ve solo en internet. No lo pasa la TV pública ni la privada y en las provincias mineras el gobernador te puede mandar un sicario por difundirlo. Pero usted véalo, que no corre ningún peligro:



Mientras muchos medios y periodistas miran para el mismo lado que la presidente y los gobernadores, León Gieco tiene algo para decir:



De yapa les pongo esta foto que encontré también en La Nación. Se llama colon irritable. El que escribió el pie de foto no lo vio o no quiso decirlo.

Lo pagarán caro, en Paper Papers, 4/7/09

sábado, 26 de junio de 2010

Ojo con los cínicos

Héctor Timernan es un cínico de primera magnitud, capaz de tender trampas que en Clarín ni se imaginan. Los Kirchner no lo pusieron de ministro para que mejore las relaciones con Uruguay, las mantenga con Estados Unidos o las empeore con Irán. Todo lo que quieren es desprestigiar a quien los puede denunciar y Timerman es un combatiente Case A que defenderá la corrupción de los negocios con Venezuela -o lo que le digan- con el mismo descaro con el que defendió la dictadura de Videla. No sé si los Kirchner saben que han contratado una granada que les puede explotar en sus propias manos.

Héctor Timerman debería estar en la cárcel por cómplice de los genocidas, pero es el ministro de Relaciones Exteriores de los Kirchner.

jueves, 24 de junio de 2010

Señal que les duele

Página 12 ignora las noticias adversas, igual que el resto de la prensa proveedora del poder (por cierto, el título es incomprensible hasta para ellos). Es que hoy las deslealtades al poder cuestan caras en la Argentina, aunque eso implique mentir u ocultar con descaro la verdad. Y lo que ocultan son hechos de corrupción incontrastables. Allá ellos.

Para los que dicen -yo mismo- que la prensa del poder no sirve para nada. Sirve y mucho, para saber dónde les duele.

Excelente la foto del neojacobino Kunkel en La Nación:

lunes, 14 de junio de 2010

Menos periódicos y más periodistas

La analogía con otras industrias como la de los automóviles, la navegación a vela o la fotografía, plantea siempre certezas y dudas para el futuro de la prensa. Estoy seguro de que habrá menos y mejores diarios y que también mejorará el periodismo en los próximos años. Será impulsado por la necesidad de diferenciarse en un mundo de clones y contar lo que nadie cuenta, de buscar la exclusiva, lo interesante y lo verdaderamente nuevo (que casi siempre será el descubrimiento de algo que ocurre hace tiempo). Vendrá el periodismo que descubre en lugar del que cubre. Pero no tengo todavía una respuesta a la pregunta sobre si habrá más o menos periodistas. Es que si habrá menos diarios parece evidente que habrá menos periodistas, por lo menos en los diarios.

Lo que habrá es menos funcionarios y menos burócratas del periodismo. Menos diarios con más periodistas. ¿Entre el personal dedicado a los contenidos en su redacción, cuántos son realmente periodistas, con sangre en las venas y fuego en la pluma? Apuesto a que, como máximo, son menos de la mitad en la mayoría de los periódicos. Los que no son periodistas deberán dejar sus puestos a los que sí lo son y "reintegrarse al mercado laboral" como le oí decir a un especialista en recursos humanos hace unos días.

Pero eso no es nada todavía. Los nuevos medios y las nuevas tecnologías están abriendo de un modo nunca pensado las posibilidades laborales y las oportunidades de negocios periodísticos. También las puertas a una libertad en la que tampoco pensábamos (es la razón principal de los ataques del poder: se les va de las manos lo que habían aprendido a controlar con corrupción).

Siempre el futuro es mejor que el pasado. Para la prensa también lo será. Solo que no será de los mismos dueños.

Y acuérdense que entramos en el futuro retrocediendo.

domingo, 16 de mayo de 2010

Las aficiones de El Mundo (el de Madrid)

El Mundo estableció el viernes su querencia por la prostitución en este editorial, titulado "Aído [la ministra española de Igualdad], contra los anuncios de una actividad legal" [se refiere a los clasificados de putas]. Quedan así resueltas las dudas sobre la posición de ese diario en el asunto –que bien pocas podían ser, vistas las conocidas aficiones, inclinaciones o devaneos de alguno de sus ejecutivos y columnistas con las y los profesionales de la cosa.


La ministra ha solicitado al Consejo de Estado un informe sobre las distintas alternativas legales contra esos clasificados, pues "mientras sigan existiendo anuncios de contactos en la prensa seria se contribuye a la normalización de la explotación sexual".

En su editorial, el periódico madrileño aconseja a la ministra: "Eso no es un problema de las empresas periodísticas sino del Ministerio del Interior, que es el encargado de perseguir esos delitos".

Ya. Como el blanqueo de dinero del narcotráfico, que tampoco es problema de los bancos. ¿No? Para que vean que no es cualquier problema: España es el país de Europa con más prostitutas: 350.000.

Para acabar de morir por la boca, el editorial añade que Aído debería ocuparse de extremar los medios en la lucha contra la explotación sexual, en lugar de intervenir en la gestión que cada periódico haga de su publicidad "a menos que, como la ultraderecha, abogue por penalizar la prostitución". Vaya. Pues prohibida está en Suecia, un país conocido sobre todo por sus políticas de ultraderecha.

Menuda mezcla. Evidentemente, lo que pretende la ministra, hasta ahora tan cobarde con este asunto, es exactamente eso: acabar con esa esclavitud, no intervenir en la "gestión que cada periódico haga de su publicidad". ¿A qué viene esa reacción tan desproporcionada del diario en defensa de la prostitución? Cualquier persona sensata aplaudiría la acción ministerial. Y no digamos cualquier persona informada. Lo que ocurre es que para eso hay que empezar leyendo este informe [pdf] que Borja Ventura, periodista, elaboró para el Congreso ya hace casi cuatro años. Tiempo han tenido.

Lo de El Mundo suena a excusas no pedidas, acusación manifiesta. ¿No sería más fácil para El Mundo decir que se lucran, y bien, con los anuncios de prostitución y que rechazan renunciar a esos ingresos?

Además, el motivo de la acción del ministerio es el fracaso de la autorregulación de los propios medios, como explicó Aído: "así es como se hace en el resto de países europeos, donde la prensa seria" no publica esos anuncios. De modo que "hemos solicitado el informe para ver qué alternativas legales tenemos por si tenemos que dar un paso más".

La ministra explicó todo esto en respuesta al diputado Carlos Salvador, que propone una medida en línea con la que presentó Esta Casa hace ya año y medio: que no se inserte publicidad institucional en los medios que publiquen anuncios relacionados con la prostitución, "porque no pueden estar lucrándose de las dos cosas a la vez". ¡Muy bien, Carlos Salvador!

A ver si ahora la ministra hace lo que dice.

PS: Un consejo a El Mundo: lean Ilícito. Cómo traficantes, contrabandistas y piratas están cambiando el mundo, de Moisés Naím, otro conocido ultraderechista.

Periodismo y prostitución en Paper Papers 17/1/07
Putas por palabras en Paper Papers 11/4/08
Los que no se prostituyen merecen premio en Paper Papers 15/11/08
La gravísima crisis de El País en Paper Papers 20/4/09
El País refuerza el periodismo de calidad en Paper Papers 9/5/09
Esquizofrenia en Paper Papers 25/5/09
La Gran Hipocresía en Paper Papers 8/9/09
Ministra cobarde en Paper Papers 16/9/09
La Gran Hipocresía II en Paper Papers 25/3/10

Para ver todo lo que hemos dicho en Esta Casa al respecto, clique aquí.

jueves, 22 de abril de 2010

Suspendieron el periodismo con Samaranch


Murió Juan Antonio Samaranch, Presidente de Honor del Comité Internacional Olímpico (CIO). Las portadas/tapas de los diarios españoles y catalanes quedaron pequeñas para contener tanta lágrima. Es un estilo deudor del Völkischer Beobachter, del Pravda, del Granma, del Renmin Ribao, del Arriba. Dentro de un año las repasaremos y nos dará mucha vergüenza. En fin.

Los titulares son topicazos (El Señor de los Anillos, El Señor del Deporte, Se Apaga la Llama… etc.) o desproporciones que poquísimos merecen, como las de El País, La Vanguardia, El Periódico y, claro, Marca, que una vez más se proclama campeón del ridículo conceptual, gráfico y periodístico. Esa portada es, efecto, para llorar. Ya no sabe uno qué más decir sobre este diario, excepto el grito ritual: ¡Luis, vuelve!

Casi todos ellos tapan, ocultan, disimulan, blanquean o callan la etapa de jerarca de la dictadura franquista de Samaranch. También callan que corrompió y compró a periodistas –que se dejaron corromper y comprar, sí señor– para promover sus intereses y los de sus amigos. Etc. Todo esto está escrito y documentado. Y algunos de los protagonistas de esos hechos me lo han contado en primera persona, corruptos incluidos.

También se oyen muchas mezquindades por el otro lado, que no le admite sus éxitos. El que enterraron hoy no era "un jerarca franquista". Lo fue. No era "un torturador". Abusó. No es lo mismo. La gente cambiamos, mejoramos, arreglamos el paso, erramos y lo reconocemos... Hacemos cosas bien y mal, mejor y peor. Qué obviedades. Samaranch no fue distinto.

Como muchos jerarcas del franquismo, Samaranch supo ponerse de lado en el momento oportuno. Se hicieron los muertos y flotaron hasta acomodarse en la democracia amnésica española. Buen ejemplo es esta foto [pdf] donde se ve al finado junto a Rodolfo Martín Villa en Barcelona, en 1974 –un año antes de la muerte de Franco– vestidos de falangistas y haciendo el saludo fascista. Uno era Presidente de la Diputación de Barcelona. El otro, Gobernador Civil y Jefe Provincial del Movimiento (el partido único). Samaranch acabaría presidiendo el CIO, un rancio club de sportsmen al que logró transformar en una máquina de hacer dinero con la comercialización de los Juegos Olímpicos. También fue presidente de La Caixa, una caja de ahorros catalana, la 8ª del mundo por recursos. Martín Villa llegó a presidente de Endesa, la mayor eléctrica española –entonces pública– y luego de Sogecable, el brazo audiovisual del Grupo Prisa. Nada menos.

Pero todo eso que cambió, mejoró, arregló, revirtió… es también la vida de este hombre. Y los medios no nos lo cuentan. Lo esconden deliberadamente. Por suerte, hay opciones. SG* dice:
la conversación en Twitter con la etiqueta #samaranch ofrece la alternativa formal, documental e ideológica a la rigidez y las hipotecas de los medios de toda la vida. También en Facebook, donde las muestras de luto oficialista dan paso a la discrepancia, a la ruptura del “pensamiento único”.
AG* comenta con gracia que, como en tiempos del franquismo, hemos tenido que recurrir a la prensa internacional para informarnos bien sobre este prócer, ya que nuestra prensa no nos lo explica. Vilaweb hace un resumen internacional un poco sesgado en el que sólo destaca las críticas –pero eso balancea al resto de incensarios. Extracto tres medios poco sospechosos:
The Times: Si quiere entender la corrupción institucionalizada, un buen lugar para comenzar es el palacio de Lausana desde donde Samaranch dirigía el CIO.

BBC: El hombre que transformó los Juegos Olímpicos en una marca comercial [pero] que también permitió el cáncer de la corrupción y del lujo en el COI.

Le Monde: Durante su reinado, las acusaciones de corrupción se acumularon contra la institución. En el momento de dejar el cargo, el mismo Samaranch lamentó "no haber reformado antes todo el COI".
Claro, por contraste, esas portadas con olor a incienso; las coberturas online tan babosas; esos obituarios adulatorios; esas edulcoradas retransmisiones funerarias en directo… dejan un amargo sabor de boca. Es un ejercicio de autocensura monumental. Una renuncia al periodismo que no tiene sentido. ¿Qué es lo que no puede contarse sin molestar ni ofender ni insultar? Nada. ¿Entonces?

Me pregunto si, en realidad, lo que se quiere es blanquear o esconder la connivencia de tantos en los medios con esa trayectoria menos limpia y heroica. O si es también parte del ejercicio de amnesia histórica al que algunos medios nos obligan. O puro amiguismo. O tal vez es sólo incompetencia, vagancia: es difícil, luego no lo hago. De lo que estoy seguro es de que nos pasará factura. Qué pena.

PS: Muy listos en El 9 Esportiu con lo de "Ya es historia" (Avui también lo hizo). Y El Mundo, con la mala leche de decir que fue "el catalán más importante del siglo XX". No es verdad, pero a los catalanes nos pone como panteras –por eso lo hacen.

PS2: Acabo de leer este reportaje en El País. Bien (bueno, una tontería: el antetítulo es una cursilada).

ACTUALIZACIÓN a 30.04.10:
Estadio Samaranch, de Joan B. Culla en El País.
No olvides los chocolates, de Xavier Vidal-Folch en El País.
El català impassible, de Martí Perarnau en El Periódico [castellano].

martes, 13 de abril de 2010

Néstor Kirchner es el mejor

Cristina Kirchner nos quiere como a sus propios hijos. Su marido Néstor, también. Además de buenos gobernantes son cariñosos y comprensivos. Aman a los niños y protegen a los ancianos. Son los mejores gobernantes y los más lindos. Ella es hermosa y está siempre joven y sonriente y él es el más buen mozo de todos los que han pasado por la Casa Rosada ¡Muchas gracias Néstor y Cristina! Gracias también para Aníbal Fernández, el mejor ministro que ha tenido la República Argentina en toda su historia.

De mal en peor



En camiseta apareció el sábado Aníbal Fernández en un encuentro de blogueros kirchneristas a los que prometió financiamiento.

Hasta ahí todo mal. Pero podía ser peor...

Ricardo Roa se dio cuenta del motivo que llevaba don Fernández en la camiseta negra. Dos muñecos del logo de Clarín empalados con sus clarines en sus respectivos traseros. Por eso lo llama apología de la violación en la columna de la página dos de hoy.

Actualización 14/4/2010: La autoría de la foto está confesada por Fernando García en un comentario más abajo (yo la levanté de Clarín que es quien no le paga a García, bloguero anclado en la era Gutenberg). Creo que en breve subiré un nuevo post sobre el tema.

martes, 6 de abril de 2010

Pax mafiosa

Lo dijo en la reunión de la SIP (Sociedad Interamericana de la Prensa) en Buenos Aires, hace ya más de cinco meses. Ayer Juan Gabriel Tokatlián lo escribe negro sobre blanco en La Nación de Buenos Aires. Escalofría:
América latina está siendo testigo del peligroso encumbramiento de una pax mafiosa a lo largo y ancho de la región; es decir, al crecimiento y consolidación de una nueva clase social criminal con capacidad hegemónica ante la desorientación de las elites dirigentes, la parálisis de la sociedad civil, el debilitamiento del Estado, la torpeza de Estados Unidos y de las inconsistencias de la comunidad internacional.

Esta pax mafiosa, que se expresa más a nivel local, municipal, provincial y departamental que en el plano nacional, confirma la existencia de una sofisticada criminalidad organizada que opera con más influencia y recursos que muchos Estados de América latina.
Insisto como entonces: el crimen organizado y los dictadores verborrágicos de la región se apuntalan mutuamente para mantenerse en el poder.

Es una bandera como un castillo para la prensa prócer.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Prueba de perspicacia ciudadana

Adivine en menos de 15 segundos cuál es el diario que trata de ocultarle la noticia del día en España.

[Para los que vienen de afuera, este Matas fue el presidente de Baleares, equivalente a gobernador de la provincia en Argentina o de estado en Brasil. No es un cargo cualquiera y tampoco en un lugar cualquiera: Baleares es la segunda o tercera autonomía más rica. Para los que sólo saben español: escac quiere decir jaque, como scacco en italiano, echec en francés o check en inglés].

Acá abajo, las portadas/tapas de la prensa local:


jueves, 25 de marzo de 2010

La Gran Hipocresía II

Muy bien, Ministra. Pero ni una línea en el diario que mira con gran mala uva a unos (por ejemplo: El Vaticano no castigó al cura acusado en EE UU porque estaba enfermo) al tiempo que ni se inmuta ante los buenos dineros que gana promocionando negocios de prostitución, caldo de cultivo de la trata de blancas y la esclavitud sexual, según los ministros de Igualdad y de Interior. El diario global en español ni se inmuta ni deja que se sepa nada: ni una línea del asunto. Tampoco en ABC, El Mundo, La Vanguardia, El Periódico, que también se lucran con esa lacra.

Qué valor. Lo dijimos en Esta Casa en La Gran Hipocresía, entre otras entradas. La Razón, junto a Avui, Público, 20 Minutos, Diario de Navarra, La Gaceta de los Negocios son los únicos diarios que no se prostituyen en España.

Ministra, bien, pero ya es hora de actuar en la línea de lo que Esta Casa pidió aquí. O similar. Otra cosa es lo de siempre: hipocresía.

Ministra cobarde en Paper Papers 16/9/09