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domingo, 20 de enero de 2019

Merchants of Truth por Jill Abramson


Es el libro que acaba de publicar Jill Abramson, la antigua editora jefa del New York Times. Aquí la entrevista que publica hoy The New Yorker (Isaac Chotiner confiesa que la hizo por teléfono).

martes, 20 de mayo de 2014

Vanity Fair hace kremlinología en The New York Times


Cuando hay desavenencias entre el editor general y el dueño del periódico, tenga quien tenga la razón ya se sabe quien gana y quien pierde. Eso es lo que me queda de esta pieza de keremlinología (el término es de ellos) de Vanity Fair de hoy. Habla Arthur Sulzberger por primera vez desde que echara casi por la ventana a Jill Abramson el miércoles pasado. Saque sus conclusiones. Además de la de arriba le digo otra: tener carácter -mal carácter, acepto- no es una novedad y ni un defecto en un director de diarios.

lunes, 19 de mayo de 2014

She is right in the middle of one


David Carr es un grande (a eso ya lo saben los lectores de Paper Papers). Ayer se superó una vez más con la historia del final de Jill Abramson en The New York Times. ¿Dónde? En The New York Times, claro. Dice que lo que ocurrió el miércoles 14 en la Vieja Dama Gris fue surrealista, un episodio sangriento de Game of Thrones.
It is one thing to gossip or complain about your boss, but quite another to watch her head get chopped off in the cold light of day. The lack of decorum was stunning.
Según Carr lo que echó a Abramson del NYT fue algo así como el machismo de su cabecera. La envidia, al fin y al cabo, de una organización dominada por varones.
Jill rose as a woman in a patriarchal business and a male-dominated organization by being tough, by displaying superlative journalistic instincts and by never backing up for anyone.
Y arriesga que puede haber problemas con las mujeres que trabajan allí:
It has probably been fun to watch, but not for the people who work here. I heard from several talented young women who are a big part of The New York Times’s future. “I really don’t see a path for me here,” said one. “Are we O.K.?” 
Well, that depends on how the next few weeks go and whether The Times can convince female employees that it is a fair place to work, with ample opportunity to advance.
Aunque sigo a Carr en Twitter, encontré la nota gracias a un tuit de Nicolás Pérez.

viernes, 16 de mayo de 2014

Jill Abramson le pone un ojo morado a Arthur O. Sulzberger


"Grey Lady" es como llaman a The New York Times. An-grey = Angry. Los catalanes explicamos los chistes, ¿qué pasa? La foto de la ex directora la subió su hija a Instagram. La de Arthur Sulzberger, el dueño del diario, con ojo morado, no. Impagable.

Dice el Gran Carlos que la portada la ha diseñado el mismísimo Rupert Murdoch. Puede ser.

Todos de Sagitario


El mismo día echaron a las directoras del New York Times y de Le Monde: Jill Abramson y Natalie Nougayrède (es evidente quién es quién en la foto de arriba). No busquen más mensajes: es pura coincidencia. A ver si todavía descubrimos que son de Sagitario, como en la película Un novio para mi mujer de Juan Taratuto.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Qué es y qué no es periodismo


Snow Fall es la historia de 16 esquiadores y snowboarders que protagonizaron una avalancha en Tunnel Creek, cerca de la estación Steven Pass, en las Cascade Mountains del estado de Washington el 21 de febrero del año pasado. O también un caso de narrativa multimedia que le costó seis meses a 16 personas del New York Times. Léalo, véalo, oigalo...

Dice Jill Abramson, la directora The New York Times, que lo bueno del proyecto es que consiguió 3.500.000 de páginas vistas en una semana y que entre un cuarto y un tercio de los que entraron en la historia son nuevos lectores de NYTimes.com. Lindo.

Pero ahora lea lo que escribió Derek Thompson en The Atlantic el pasado 21:
There is no feasible way to make six-month sixteen-person multimedia projects the day-to-day future of journalism, nor is there a need to. Think about this morning. The top national news story is John Boehner's failure to corral votes in the House for a plan to avoid the fiscal cliff. I'm sure there are clever ways to render that story interactively, but, really, why waste the time? Practically everything there is to say about the House GOP intransigence, the odds of a deal this year, the future of Boehner as speaker, and the Democrats' next steps can be said really well with paragraphs. And maybe a timeline. To borrow a construction from venture capital: Text isn't broken.
Definitivamente periodismo no es el medio. Tampoco el modo de contarlo. Pero a eso lo saben hace mucho los lectores de Paper Papers.

En PR Innovación y periodismo va a encontrar más datos y algunos links.

jueves, 20 de octubre de 2011

A las 10 de la mañana

Habla Jill Abramson, directora de The New York Times, de los ataques del gobierno a la prensa en la Argentina en una entrevista que le hizo Miguel Wiñazki y publicó Clarín el domingo 16. Léala.

[Los ataques del gobierno] nos permiten valorar la gran importancia de la prensa libre. Nos permiten verificar que muchos de nuestros colegas son muy valientes al realizar una tarea a veces peligrosa. Pero lo hacen. A mí me apasiona contar la verdad y que las historias lleguen al público. Hay que contar la verdad, especialmente en aquellos países cuyos gobiernos tratan de controlar el mensaje e impedir que se conozca la verdad.
Pero más interesante es la respuesta sobre las reuniones, que dice que son muchas:
Pero hay una que es crucial y que no me pierdo por nada del mundo. Es la primera reunión, a las diez de la mañana.
Es que esa reunión, la de la mañana, que en el NYT es a las 10, es la que nos hace invulnerables ante los ataques del poder. Esa reunión garantiza que nadie nos hace el diario. Quien no abre bien, todo lo que hace es cerrar el diario a los ponchazos, sin inteligencia, sin tiempo, sin planes y sin agenda (a esa la pone otro).

Gracias MP*.

lunes, 16 de febrero de 2009

Relación y transacción

Reporteros, fotógrafos y editores profesionales son vitales para la calidad del periodismo. Huffington Post y similares no pueden reemplazar a The New York Times: el periodismo de calidad es costoso, demanda tiempo y puede ser peligroso.

Sostiene [pdf] Jill Abramson, subdirectora del NYT, en NY University.

“La cobertura de Afganistán y de Pakistán y de la crisis financiera depende del Times”. Bueno: depende de los que se toman el periodismo –o sea, a los ciudadanos– en serio. Como, en general, hacen el NYT y algunos más.

Ante la crisis, Abramson confia en la audiencia global y la reputación de su diario; su nivel es una protección de la que carecen el Chicago Tribune y el Boston Globe. “Los lectores consideran The Times como una relación más que como una transacción”. Bonito.

Este puede ser un bonito benchmarking para dueños de diarios, directivos y directores: ¿a mis lectores y a mis anunciantes les pesa más la transacción o la relación? Si es la transacción… encargue el ataúd.