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viernes, 25 de noviembre de 2011

Página 12 admite que censura

El lunes Página/12 publicó este increíble editorial sobre la denuncia de censura a Darío Aranda. En él intenta desmentir la censura a su periodista mostrando que otras veces publicó "expresiones de similar tenor" a las que borró:
La “denuncia” pierde todo sentido cuando se observa que en las mismas notas a las que se hace referencia, o en otras que este diario dedicó al tema desde el viernes (cuando se conoció la noticia) hasta hoy (cuando se tomó conocimiento de la “denuncia”), se publicaron en reiteradas oportunidades expresiones de similar tenor. En realidad, Página/12 realizó la más extensa cobertura ofrecida por un medio nacional sobre el tema. 
Luego ofrece una "pequeña muestra de ello". El razonamiento es muy argentino, por cierto, y bien adolescente. Como si Hitler dijera que no es culpable del genocidio porque algunas veces compartió la mesa con judíos. O como el argumento de Jorge Batlle, el presidente del Uruguay que aseguró que todos los argentinos son ladrones, y después intentó desmentirlo diciendo que su mujer es argentina.

Todos. Hasta el autor, dicen que hubo censura. Menos Página/12, que en lugar de demostrarlo, dice que no censuró porque otras veces publicó algo parecido. Luego, hubo censura.

Mire, si no, el comunicado de la Asamblea de los Trabajadores de Página/12, publicado hoy.
La asamblea de trabajadores de Página 12 repudia la censura en los artículos de nuestro compañero Darío Aranda sobre el asesinato del campesino Cristian Ferreyra, militante del Mocase-VC de Santiago del Estero. En dos notas consecutivas, la primera sobre el crimen y la segunda sobre la marcha de repudio, el diario eliminó los párrafos que informaban que el gobernador de la provincia donde se produjo el asesinato se llama Gerardo Zamora, se define como un "radical K" alineado con el gobierno nacional, y que no se pronunció sobre un hecho de innegables connotaciones políticas ni respondió a los llamados del periodista. Esos datos elementales, que con ningún justificativo se pueden dejar de informar a los lectores, fueron eliminados de las crónicas sin avisarle al periodista ni retirarle su firma.
Que para colmo aclara sobre la situación laboral de Aranda, que...
...trabaja desde hace siete años como “colaborador”, sin garantías de estabilidad, sujeto al humor de la empresa, con pagos que en el último año promedian poco más de 500 pesos, costeando los viajes de su bolsillo o con la ayuda de organizaciones campesinas.
En un post del sábado pasado comparaba el caso de Darío Aranda en Página/12 con el de Claudio Minghetti en La Nación. Ahora que sé un poco más de ambos –sigo lejos de la Argentina– prefiero aclarar que se trataba de un modo de decir y que no se ajusta para nada a la realidad. Minghetti se hizo la víctima después de que La Nación lo eligiera para sacarse lastre y le pagara el 100 % de la indemnización correspondiente. Aranda, en cambio, parece un periodista con todas las letras bien puestas, al que ya le gustaría cobrar las migajas de esa indemnización o de lo que ahora le paga la agencia Télam a Minghetti.

NOTA: Este post está dedicado al comentarista que me preguntó si iba a publicar la respuesta de Página/12. Gracias J.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Página 12 también baja línea (bueno, las borra)

Esta es la nota de Darío Aranda sobre el seguimiento del asesinato de un campesino en Santiago del Estero, tal como aparece hoy en Página 12. Y aquí, en el blog Señales puede ver la nota de Darío Aranda, tal como la envió.

Lo que le borraron lo puede leer aquí:
El Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI), donde militaba Ferreyra, enumeró cuatro niveles de responsabilidad: el modelo agropecuario, el gobernador Gerardo Zamora, el Poder Judicial provincial y el Gobierno Nacional.
Pero eso no es todo. Ayer a la nota de Aranda en Página 12 le borraron esto:
El gobernador Gerardo Zamora, que no respondió los llamados de este diario, va por su segundo mandato y denominó a la provincia como la “capital nacional del kirchnerismo” luego de obtener en las últimas elecciones el 82 por ciento de los votos. Se autodefine “radical k”. El Mocase lo señala –en cuanto a la represión al campesinado– como la continuidad del juarismo. 
Las versiones originales de Darío Aranda, un especialista en pueblos originarios, fueron publicadas en su blog. Es un caso Minghetti, pero al revés.  Ahora corresponde que Página 12 lo eche y que Aranda termine con sus huesos en Clarín.

La fuente de este post y el resto de la historia esta en Señales, el blog del incansable CADL*, donde puede encontrar toda la historia. AC* también aportó lo suyo. Muchas gracias a ambos.

martes, 25 de octubre de 2011

Bienvenido a la trinchera

Claudio Minghetti acepta que la verdadera razón de su despido es un fallo profesional:
En buena medida mi despido tiene que ver con esa nota, porque fue la más visible y la más reciente. Pero creo que otra de las cosas que puede haber influido en mi despido es la nota que sacó el diario Clarín este fin de semana con respecto a las políticas cinematográficas del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), debido a que no la tuvimos nosotros.
Aquí la nota completa de Télam en la que Minghetti acepta y justifica ese fallo. Aquí la versión de La Nación que incluye la crítica sobre la película Juan y Eva y la entrevista de Víctor Hugo Morales en Radio Continental. Aquí el comunicado de FOPEA publicado también por La Nación. Y en este post de Paper Papers el intercambio de comentarios sobre el caso en el momento más caliente del episodio. Decía –desde lejos y sin saber más de lo que aparecía en los medios– que con sus declaraciones posteriores al despido, Minghetti estaba mostrando que la gerencia de recursos humanos de La Nación tenía razones suficientes para elegirlo en su reestructuración.

Télam es la agencia oficial del Estado argentino, dirigida por Martín García, coronel del periodismo militante (a la derecha en la foto), que acaba de incorporar al crítico a su trinchera. Bien por Minghetti (el de la izquierda): se ve que ahora está donde le gusta.