domingo, 9 de febrero de 2014

Va ganando la prensa del corazón

Casi todos los diarios españoles (los catalanes también) titularon con el principal argumento que la defensa de la Casa Real había lanzado hace un par de semanas. Sólo uno se esforzó por hacer periodismo, mejor o peor. Dirán: "¡Es lo que ella dijo!". No señores: pereza, pereza y más pereza que excusan con la idea de no hacer sufrir a la familia real y todas esas cosas. Los quioscos españoles de hoy amanecieron rosados y nubosos:

ABC

La Razón

El País

El Periódico de Catalunya

La Vanguardia

3 comentarios:

Fulham dijo...

Desafortunado comentario y sin sentido.
No es pereza reflejar lo que dijo la Infanta.
A mí me parece mal periodismo ir con ideas preconcebidas y con el juicio ya hecho, como hace El Mundo y el autor del comentario.
Y el titular, dicho sea de paso, es una memez.

GP dijo...

Gracias Fulham. Te lo explico así:

Los periodistas no reflejamos la realidad: para eso están los espejos y hasta los algoritmos. Si fuera nuestra misión reflejar habría un solo periódico, que es precisamente lo que ocurrió con gran parte de la prensa ibérica el 8 de febrero. Ahora esperamos la aparición de ¡Hola! de verdad.

José Mª Navalpotro / Fulham dijo...

Me parece muy bien que creas que los periodistas no reflejamos la realidad, pero discrepo. Yo al menos, entiendo que el periodista debe reflejar la realidad, y también interpretarla, pero la interpretación no tiene por qué estar ya en el titular (por otra parte, pienso que los tituales de ABC, El País... ya de por sí suponen una cierta interpretación).
Pienso que el lector tiene derecho a conocer lo que pasa y a hacerse sus propios juicios. Se le puede ayudar con una interpretación, que tienda hacia la objetividad.
La interpretación desde el principio acaba cayendo en la prensa de partido (como la decimonónima... o La Razón de Marhuenda).
Y ante determinados acontecimientos, me parece lógico que la prensa coincida en los titulares. Es más, si uno no coincide, a veces, es síntoma de que no lo hace bien. Cuando yo escribo una crónica sobre un suceso y veo que coincide con lo de otros me quedo tranquilo: hemos valorado parecido. Quizá es un error...
Y lamento haber usado expresiones tan duras hacia un comentario del profesor Peltzer. No sabía que era el autor del texto (aunque me produce cierto gustirrinín discrepar de él).