martes, 11 de febrero de 2014

Para qué sirve un diario (CCCXLXXXII)


Se me ocurría el sábado al escribir este post que Javier Errea había dejado la semilla de la revolución en Libération. Tanto que iba a escribir que esperaba su opinión, pero no me animé a hacerlo para que no se entendiera mal. Aquí la tiene. Javier vehemente es lo más genial que hay en la industria.
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