viernes, 14 de diciembre de 2012

Una forma de cordura colectiva

La misión del periodismo es luchar contra la mentira. Es una misión imprescindible que está en el origen mismo de la democracia. 
La lealtad del periodista no es con los gobiernos, es con sus lectores. La lealtad del periodista es la crítica honrada y eso hay que pedirle al periodista: que sea un crítico informado y objetivo.  
Hay reaccionarios tanto de izquierda como de derecha, son los que conocen la verdad y dicen otra cosa.
La diferencia entre dictadura y democracia es que en la democracia es político todo el mundo.  
No se puede elegir entre gobiernos o periódicos, porque los gobiernos, aunque sea lamiéndose las heridas de las críticas, deben reconocer a los periódicos, que son los que tienen la imprescindible tarea de marcación de los límites de cordura de los gobiernos. Los periódicos están para eso, para ayudar a que los gobiernos no se vuelvan locos, a que mantengan la cordura, porque las democracias son una forma de cordura colectiva.
Son frases enteras de Fernando Savater en la presentación de anoche en la cena anual de ADEPA (la del cincuentenario) en el NH City de Buenos Aires. En cuanto tenga el video, lo subo.

3 comentarios:

Lucia Escapa Castro dijo...

Completamente de acuerdo. Cuando los periodistas abandonan la capacidad crítica se convierten en vasallos del poder. Y eso empieza cuando se antepone la ideología a los hechos.... luego todo lo demás (dogmatismo, intransigencia, demagogia..) viene solo.
Por eso Fernando Savater es tan impopular en tantos círculos y medios: porque les recuerda la obligación a la que faltan a diario.

Anónimo dijo...

¿Y cuándo la linertad de empresa no garantiza la libertad de prensa?

¿Y que decimos cuando, por ejemplo, las empresas periodísticas son parte del poder y buscan perpetuar sus privilegios empresariales?

¿Podría un periodista criticar a la empresa que ante pone sus intereses económicos a los de la democracia o los ciudadanos?

¿La manipulación informativa está "bien vista y necesaria" por los bienpensantes de la libertad de empresa si es ejercida por la empresa?

¿Y cuando el Sr. Murdoch hozo lo que hizo, no escuche, ni leí, ni ví que Savater y otros filósofos, perdón pero Savater no es periodista, digo si vamos a ser corporativos seamoslo siempre no cuando conviene, se arrancaran las vestiduras por eso?, ¿Tampoco vi la misma vehemencia en muchos periodistas en criticar aquello?

¿Y qué pasa cuando la empresa hace negocios con dictadores y genocidas y oculta información sobre muertes y desapariciones?

¿Dónde está la libertad en ese contexto?

¿No es esto abandonar la capacidad crítica y ser servil a los intereses de la empresa y ser dogmático y anteponer más que una ideología mercantilista a una idea de periodismo?

¿Y cuándo una empresa periodística viola o no cumple con una ley?

¿Y cuando una empresa no respeta los derechos sindicales de sus periodistas, nos callamos por que eso es ideología?

¿Cuándo despiden a periodistas es un escándalo y un ataque a la libertad de expresión pero cuándo despiden a obreros de una fábrica, es sólo "una medida que toma la empresa"?

¿Y cuándo la doble moral de un medio sea el que sea se antepone al deber de informar?¿Nos callamos?

Seammos un poquito menos hipócritas nosotros y creo seremos mejor valorados por los lectores.

Manuel Tirado dijo...

El cuento de nunca acabar http://histericapeninsula.blogspot.com.es/2013/03/el-cuento-de-nunca-acabar.html