domingo, 14 de julio de 2013

¿Se puede ser espía y periodista?

Los obituarios de The New York Times son tremendos. No se les escapa nada. Lean este de Austin Goodrich publicado el miércoles pasado. Un espía que curtía de periodista... ¿les suena? Bueno, lean:
In the 1950s and 1960s, Mr. Goodrich was far from the only journalist doubling as a secret agent. Several who did so, along with some top news executives, later said that during the cold war the separation between the news media and the government was considerably more negotiable than it subsequently became. […]
The Times reported that at least 22 American news organizations, including CBS News and Time, Life and Newsweek magazines, as well as The Times itself, “had employed, though sometimes only on a casual basis, American journalists who were also working for the C.I.A.,” and that “in a few instances the organizations were aware of the C.I.A. connection, but most of them appear not to have been.”
El periodismo es, por lejos, la profesión con más espías. ¿Qué hacemos cuando nos enteramos de que tenemos en la redacción un espía que curte de periodista? A Goodrich lo echaron discretamente de la CBS cuando se enteraron de que era espía. Hay otra solución que se enuncia más o menos así: mejor tener adentro y controlado a un espía que echarlo y que me entren tres topos que tendré que descubrir. Ustedes dirán...

Aquí abajo el testimonio del mismísimo Goodrich, grabado por su hija Kristina.

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