sábado, 31 de mayo de 2014

Las redes sociales también amenazan a la TV


Cayó en mayo la audiencia de noticias por TV... y seguirá cayendo. O a la TV le pasará lo que a los diarios: las noticias ya son de otros, en este caso de las redes sociales, siempre más cercanas a los hechos. Lo que está por verse es para dónde rumbeará la televisión. Arriesgo que buscará más el entretenimiento -el show- que las noticias, incluso en los programas de actualidad política y económica.

miércoles, 28 de mayo de 2014

La manía de mandar gente al infierno


Es la portada de ayer de Primera Edición de Posadas (competencia de El Territorio, del que soy director). Un título tétrico sobre foto tetrificada. Terrible. Pero más terrible es mandar al infierno a las pobres víctimas. Esa era una especialidad reservada por Página 12 para sus enemigos.



Bueno. No solo Página 12...

martes, 27 de mayo de 2014

Coraje y sangre fría para cambiar


Carlos Guyot es el nuevo Secretario General de la Redacción del diario La Nación de Buenos Aires. Vale la pena. Lo encontré en el canal de Youtube de ADEPA. 

sábado, 24 de mayo de 2014

Sobreactuación de la estupidez (2)

Exageraron, salió mal y siguen sobreactuando la estupidez. El mismo Francisco se lo dijo al embajador argentino ante la Santa Sede con una metáfora de pocas palabras: "quisieron sacar agua de la tierra árida para generar conflictos, sin tener el rigor de informar con verdad a la sociedad". Aquí la explicación de La Nación a sus lectores y aquí la de Sergio Rubín en Clarín, que no aclaran por qué convirtieron un blooper sin importancia en un escándalo mundial. Quizá porque sería reconocer que intentaron sacar agua de la tierra árida.

Es relativamente fácil admitir un error. Reconocer la sobreactuación, en cambio, es muy difícil. Ahora la mantienen, mientras soportan el descrédito y la felicidad de los medios afines al gobierno que aprovechan la bolada y también sobreactúan, pero para el otro lado (ayer Tiempo Argentino había estado más equilibrado, pero hoy no se pudo contener).


Mire la diferencia entre la trinchera y el equilibrio (y perdone el ataque de autobombo). La noche del jueves llegué a la redacción de El Territorio. Hablamos un rato con Roberto Maack, el Jefe de Redacción. También tocamos este tema y vimos algo de lo que aparecía en los sitios web de los diarios de Buenos Aires. No dijimos nada más. La noticia aparece en un sueltito a una columna, en la parte baja de la página 16. Esta es la tapa de El Territorio de ayer:

viernes, 23 de mayo de 2014

Sobreactuación de la estupidez

El sitio del gobierno publicó el facsímil de una carta de Francisco a Cristina Fernández de Kirchner con motivo del aniversario de la Revolución de Mayo (25 de mayo de 1810). Como tenía algún error de concordancia y membrete de la nunciatura en Buenos Aires, algún suspicaz le preguntó por la carta a un secretario argentino del Papa (monseñor Guillermo Karcher), quien contestó que no era del Papa y que estaba hecha con mala leche. Anoche los medios necesitados de noticias contra el gobierno empezaron a dar el papelón y provocaron que el Secretario General de la Presidencia y el Secretario de Cultos salieran a mostrar la carta y explicar que llegó por los caminos habituales por lo que no había motivo para sospechar. Un blooper sin ninguna importancia que Clarín y La Nación calificaron de escándalo y publican, firmados en portada, análisis sobre ese escándalo, la perplejidad y el misterio. Página 12, mejor, pero pero también sobreactúa, solo que en defensa del gobierno.


Esta mañana el mismo Guillermo Karcher desmintió sus dichos y mostró que la mala leche era propia. La carta es un telegrama de salutación habitual que el Papa manda a todos los países para sus fiestas patrias. El de la Argentina -lógico- tiene cierta confianza.

Ganaron los diarios que no le dieron importancia a un error tonto de un monsignorino. Al final el papelón fue de los diarios que sobreactuaron una estupidez, como si no hubiera temas candentes de qué hablar en la agenda noticiosa argentina.

jueves, 22 de mayo de 2014

El asesinato del periodismo en portada


Agravado con alevosía y premeditación. "Datos contrastados y testimonios fiables" para una "entrevista imaginaria" que "podría haber tenido".  Encima le llaman "nuestra revista". Qué horror. Al menos no habrán tenido que pagar la "exclusiva". Digo.

Via J*, que nos quiere bien.

martes, 20 de mayo de 2014

Vanity Fair hace kremlinología en The New York Times


Cuando hay desavenencias entre el editor general y el dueño del periódico, tenga quien tenga la razón ya se sabe quien gana y quien pierde. Eso es lo que me queda de esta pieza de keremlinología (el término es de ellos) de Vanity Fair de hoy. Habla Arthur Sulzberger por primera vez desde que echara casi por la ventana a Jill Abramson el miércoles pasado. Saque sus conclusiones. Además de la de arriba le digo otra: tener carácter -mal carácter, acepto- no es una novedad y ni un defecto en un director de diarios.

lunes, 19 de mayo de 2014

She is right in the middle of one


David Carr es un grande (a eso ya lo saben los lectores de Paper Papers). Ayer se superó una vez más con la historia del final de Jill Abramson en The New York Times. ¿Dónde? En The New York Times, claro. Dice que lo que ocurrió el miércoles 14 en la Vieja Dama Gris fue surrealista, un episodio sangriento de Game of Thrones.
It is one thing to gossip or complain about your boss, but quite another to watch her head get chopped off in the cold light of day. The lack of decorum was stunning.
Según Carr lo que echó a Abramson del NYT fue algo así como el machismo de su cabecera. La envidia, al fin y al cabo, de una organización dominada por varones.
Jill rose as a woman in a patriarchal business and a male-dominated organization by being tough, by displaying superlative journalistic instincts and by never backing up for anyone.
Y arriesga que puede haber problemas con las mujeres que trabajan allí:
It has probably been fun to watch, but not for the people who work here. I heard from several talented young women who are a big part of The New York Times’s future. “I really don’t see a path for me here,” said one. “Are we O.K.?” 
Well, that depends on how the next few weeks go and whether The Times can convince female employees that it is a fair place to work, with ample opportunity to advance.
Aunque sigo a Carr en Twitter, encontré la nota gracias a un tuit de Nicolás Pérez.