martes, 19 de febrero de 2013

El diario que lees es una basura


Es una campaña para que los pasajeros del Metro de Londres no dejen los diarios en los asientos o en el suelo de los vagones. El riesgo de que atasquen las puertas es grande. Provocadores, sí. Pero ¿se habrían atrevido a hacerlo hace diez o quince años, cuando se leían más diarios que ahora? Ya. No es culpa de los diarios sino de la educación de la gente, pero le estoy preguntando si se habría usado un eslógan tan agresivo. No somos nadie.

La foto viene de JSB*, uno de los promotores de Amics del Mèdia. Gràcies. Acá debajo viene otra del interior de un vagón sacada de aquí:


lunes, 18 de febrero de 2013

Escribir para no estar triste

Quizá este artículo de Leila Guerriero sirva para entender mejor la narrativa latinoamericana contemporánea (gracias a SSE). Cita a Daniel Titlinger, el periodista peruano cuyas crónicas puede encontrar en este blog que recoge crónicas de esas que valen la pena:
Yo trabajo 12 horas al día, y aun así quiero seguir escribiendo crónicas. Y no escribes por dinero ni por fama. Escribes para no estar triste.
Es que es así nomás: algunos para no estar tristes se van a Disneylandia y otros escriben. Como en el resto del mundo, en nuestra América las historias están ahí, solo hay que encontrarlas y contarlas. Eso se llama periodismo y el soporte nunca le importó a nadie.

viernes, 15 de febrero de 2013

Otra vez el drama ajeno gana en World Press Photo


Hoy se conocieron los premios del concurso World Press Photo correspondiente a 2012. El ganador es el sueco Paul Hansen con esta foto de Gaza. Alguien debería decirles que ya estamos hartos de los premios a suecos que toman fotos de palestinos.

jueves, 14 de febrero de 2013

Dos agujas en un pajar


Tuvieron todo un día para pensar, sin embargo me costó encontrar el título que realmente explica lo que pasó el lunes en el Vaticano cuando Benedicto XVI anunció su renuncia al pontificado: casi todos malísimos a mi entender. Pareciera que nadie consiguió explicarse lo que ocurrió esa histórica mañana en Roma, a pesar de las horas que pasaron sumadas a los husos horarios a favor. La mayoría de los diarios del mundo recurrieron a socorridas frases textuales, previsibles editoriales o localismos provincianos (abajo hay dos de los mejores). Entre los que pude ver se salvan USA Today y Le Monde, que les muestro mientras subo más abajo un slide-show con cuantos diarios del mundo.

domingo, 10 de febrero de 2013

Hecho en casa

Hoy apareció el nuevo suplemento deportivo de El Territorio de Posadas (Argentina). Hecho en casa, por la sección deportes y los diseñadores y diagramadores del diario... Cuando me pasen los PDF subo algo de mejor calidad.

sábado, 9 de febrero de 2013

Los editores usan al Estado francés para chantajear a Google

Hollande, derecha, presidente de un estado real, y Schmidt, presidente de otro virtual

¿Por que firma el presidente de Francia, François Hollande, con el de Google, Eric Schmidt, el acuerdo por el que el buscador se compromete a aportar 60 millones de euros a un fondo destinado a facilitar “la transición digital de la prensa”? ¿Por qué no firma el presidente de los editores de diarios franceses? ¿Es Google en un "Estado virtual", como lo denomina DG* en Clarín?

Firma Hollande –responde JA*– "porque la contrapartida de esos 60Meur de inversión es que no haya por ley una tasa Google. Y eso sólo lo puede firmar él, no los editores".

Deplorabilísimo.

Sencillamente, que firme Hollande le parece a uno una prueba clara de un chantaje mafioso disfrazado de acuerdo.

¿El gobierno de Francia deja de fabricar un hecho impositivo así nomás? Un impuesto –un gravamen sobre una actividad– se aprueba hace porque el Estado, que tiene el monopolio fiscal, quiere financiar algún servicio para la sociedad con la recaudación sobre el hecho gravado. ¿Qué ha ocurrido con Google entonces? ¿Han descubierto que no era necesario gravar al buscador porque los recursos para financiar lo que fuera vendrán de otra parte? ¿O la amenaza del "impuesto Google" era una simple medida de fuerza de un estado títere de los editores para sacarle los cuartos al buscador? ¿Estaban los editores usando el Estado para sus propios intereses y no para los de los ciudadanos? El presunto "daño" que hacía Google ¿se lo hacía a todos los consumidores y eso justificaba la intervención del Estado? ¿O es el acuerdo entre los editores y Google el que hace daño a los consumidores?

¿Qué pasará cuando 60 millones de euros les parezcan poco a los editores? ¿Volverán a hacer llamar llamar a Eric Schmidt al Palacio del Elíseo para que el Presidente de la República le haga una oferta que no pueda rechazar y obligarle a que se retrate por 80 millones, cien millones…? ¿Cuándo termina esto, si termina?

Este acuerdo es un apaño lamentable, del que son tan culpables Google –ceporros y aprovechados– como, sobre todo, los editores, que no han sabido innovar y ahora gravan al que lo hace.

Qué pena.

En un debate sobre la cosa, JAC* recordó esta frase de Thomas Sowell: "La política es el arte de conseguir que tus intereses egoístas parezcan intereses nacionales".

Este es el caso. Schmidt debe estar entrenado a estos tratos mafiosos, pues llegó a París, Francia, procedente de Pyongyang, Corea del Norte.

viernes, 8 de febrero de 2013

Aún quedan periodistas



Tenemos esta clase de políticos por todas partes. Pero ¿tenemos esta clase de periodistas o sólo aparecen en la BBC? [Las preguntas de la entrevista están acortadas para generar el "efecto cabreo" al espectador. Jeremy Paxman es un periodista contundente pero educado].

Via AP*.

martes, 5 de febrero de 2013

Publicidad contextual con el caso Bárcenas y Fidel Castro



Queda la duda de si la "cara" del báner de Euskaltel (una operadora celular) en la web se refiere a la cara de mejillón que se les ha quedado al Presidente y Secretaria General del Partido Popular español o insinúa que tienen la cara muy dura. O ambas. Queda esa duda.

La primera captura viene de CR*.

domingo, 3 de febrero de 2013

Las mejores portadas de hoy o el poder de la fotografía

Aquí está dicho todo:


Esa mirada de Rajoy a su propia frase… Vale más que mil editoriales. Aquí una edición peor de la misma fotografía:


…aunque a El País de hoy –y al de ayer y al de anteayer– no le hacía falta foto: llevan todos los papeles donde se muestra lo contrario de lo que dice el Presidente del Gobierno español. Enhorabuena, señores, por la exclusiva, mal que les pese a otros (qué mal perder). En una semana han pasado del infierno al cielo. Bravo.

Otra edición gráfica muy interesante en plan portada de novela negra (N. del B.: escribo una columna para este diario):

"Lo niega todo, no explica nada"

No se puede hacer periodismo sin periodistas

Se publicó en El Universo de Guayaquil del viernes. Solo digo otra cosa: los tramposos, como los estafadores, siempre se sirven de la codicia -de la angurria- de los que caen en las trampas.
No se puede hacer periodismo sin periodistas

Recuerdo que una vez, hace ya mucho tiempo, un grupo de periodistas escribió –escribimos, que yo también la firmé- una carta al diario
La Nación de Buenos Aires. Celebrábamos la inauguración de la sección de equivocaciones del diario. En esos días el viejo diario de Mitre (ya tiene 143 años) había decidido dar fe de sus errores en una pequeña sección de la página editorial: pequeña, claro, si los errores son pocos…

Suponía entonces
La Nación que podía cometer errores, es decir que después de más de 100 años se habían apeado de la infalibilidad pontificia que había regido su relación con los lectores y sobre todo con los protagonistas de sus historias. Se decía de La Nación lo que de otros periódicos de su género: si el diario dice que usted se murió cuando usted sigue vivo hay un solo modo de arreglarlo: publicar su resurrección.

Decíamos en esa carta que rectificar los errores es de sabios y que lejos de disminuir su credibilidad, cuando el periodismo acepta que lo cometió y se corrige, la mejora decididamente. Y la credibilidad, amigo lector, es el capital más valioso que tiene cualquier medio de comunicación o cualquier periodista que se dedica a este maravilloso negocio de mejorar el mundo con la verdad. Pero ya se ve que a los seres humanos nos cuesta mucho aceptar que cometemos errores.

Pasó otra vez en estos días aciagos en los que el diario
El País de Madrid publicó la foto del falso Chávez intubado: un error de acá a la China por el que vienen dando muchas explicaciones y pidiendo poco perdón. Ocurrió que les metieron un confite, pero del tamaño del Chimborazo. Una agencia desconocida les vendió bastante cara y como buena una foto tomada de un video de 2008 sobre el tratamiento a un acromegálico parecido a Hugo Chávez. Cualquiera podía encontrarlo en YouTube, pero en El País no lo supieron hacer. Los primeros que vieron esa foto que el diario dio como primicia con bombos y platillos en la parte más alta de la portada, tardaron segundos en morirse de risa por todas las redes sociales de la pifia del diario. Y al diario le costó 220.000 euros retirar de la calle lo que pudieron de la edición y mandar otra que llegó bien tarde a los lectores ya un poco cansados de esperar (nunca un diario debe darle a otro la oportunidad de ocupar su lugar).

Un error que no cometen ni los periodistas más novatos. Pero no los cometen porque nadie publica una foto de cuidados intensivos de un hospital: es evidente que ha sido tomada a hurtadillas, en contra de la voluntad del protagonista y de su familia, a quienes tendríamos que pedir permiso primero para tomarla y luego para publicarla. Y ya se ve que si lo hubieran hecho otro gallo cantaría, pero no lo hicieron porque decidieron que Chávez y el misterio en torno a su enfermedad y recuperación eran motivo suficiente para que la realidad no les arruine la noticia… Pero se las arruinó igual y con la contundencia exagerada por el error de la foto falsa.

¿Por qué un diario como
El País arriesgó tanto? Porque viene perdiendo hace semanas, meses, y casi todos los días por las palizas que le propina su principal competencia, el diario El Mundo, también de Madrid. Los dos son jóvenes: El País lleva apenas 36 años en la calle y El Mundo no llega a 25. Hace tiempo que es El Mundo, el diario de la derecha divertida, el que destapa los chanchullos de la derecha moderada y no El País, que es el diario de la izquierda solemne. También es El Mundo y no El País el que encuentra al rey donde no debiera estar y a su yerno haciendo los negocios que no debiera hacer. Cada uno de estos golpes deja más grogui a El País, le resta reacción y lo arrincona contra las cuerdas, sin reflejos y sin vista para el próximo golpe que en vez de darlo, lo recibe. Cuando en El País vieron la foto de Chávez se restregaron las manos y pudo la angurria sobre la prudencia y así les fue: otro golpe que es casi el de gracia. El Grupo Prisa, propietario del diario El País, acumula una deuda de más de 3.500 millones de euros por culpa de la soberbia de sus directivos que en lugar de bajarse sus exagerados salarios juegan al negocio del naufragio. En 2012 han echado a 130 periodistas y ya se ve que se está quedando con los baratos: trasladadores de datos y aprendices de efectos especiales. Y ya se sabe que no se puede hacer pasteles sin pasteleros ni periodismo sin periodistas.
Así se pide perdón en un diario (2), en Paper Papers, 28/1/2013
Así se pide perdón en un diario, en Paper Papers, 25/1/2013