domingo, 18 de enero de 2015

The home of world-changing journalism


El director de Wired envió un memo a todos sus empleados, pero se coló por alguna rendija del barracón hipóstilo de San Francisco y así lo publica The Awl (vale la pena leerlo). Lo bueno son las fotos, todas en la cuenta de Instagarm de Scott Dadich (aquí abajo con sus perritos):


Dadich empieza con la embarazosa descripción de la antigua redacción:
...coffee stains on walls (and countertops and desks), overflowing compost bins, abandoned drafts of stories and layouts (full of highly confidential content), day-old, half-eaten food, and, yes, I’m going to say it, action figures.
y lo que tiene que ser la nueva...
Please. WIRED is no longer a pirate ship. It’s the home of world-changing journalism. It’s the West Coast home of Condé Nast. And it’s increasingly a place where we, and our New York colleagues and owners, host artists, founders, CEOs, and advertisers.
Publicar un comentario en la entrada