miércoles, 30 de septiembre de 2015

POPULAR quiere decir para el PUEBLO


GENTE es lo que antes llamábamos PUEBLO, me dijo una vez un antiguo gobernador de Misiones a quien no le gusta nada que lo llame antiguo. Y es cierto que estamos perdiendo el término y el concepto, en la política y también en la industria.

Fuera del sentido de la Real Academia, la GENTE es un grupo más o menos grande de personas que podemos conocer e interactuar con ellos a través de las redes sociales y de internet. PUEBLO es un concepto más político, aunque algunos políticos también confunden PUEBLO con GENTE y no se explican por qué pierden las elecciones.

Al contrario de la GENTE, el PUEBLO es una masa de personas muy difícil de conocer y de interactuar con ellos en las redes sociales o con las nuevas tecnologías. Me estoy refiriendo a un número incontable de personas -millones- que no conocemos ni conoceremos nunca.

Un POPULAR es esencialmente un diario para el PUEBLO. Para esa masa que seducen -o manipulan- los políticos que ganan las elecciones. Esas personas, que quizá hace 50 años eran analfabetos y desheredados y hoy tienen sus propios hábitos de consumo: compran segundas marcas, siguen a sus equipos de fútbol, ven bastante televisión, tienen celular...

Para que sea POPULAR, un periódico debe cumplir tres condiciones:

1. Agenda popular: periodismo popular no significa de poca calidad. Es periodismo puro y duro, del bueno. El mejor sin ninguna duda. El que cuenta historias propias, que conmueven al público con las historias emocionantes que saben encontrar los buenos periodistas en nuestra América mágica. Periodismo popular no es cortar y pegar ni trabajo de data-entries.

2. Precio popular: cada ejemplar debe costar monedas, algo que no sea significativo en el presupuesto diario de nadie, el vuelto de la compra del pan o de la verdulería.

3. Circulación popular: millones de ejemplares que logran que sea negocio a pesar del precio popular.

Puede ser que un día finalmente lleguemos al PUEBLO con periodismo para dispositivos móviles, pero no es lo mismo: el periódico popular es papel impreso, en buen tamaño, atractivo y con impacto, que se compra, por ejemplo, en un semáforo porque atrae con sus títulos que vocea un canilla con ganas de vender. Nuestras ciudades americanas, llenas de vendedores ambulantes, son lugares muy propicios para esa venta. No es popular un periódico de 50 o 100.000 ejemplares y tampoco uno que espera a los lectores en el quiosco.

El gran descubrimiento de la prensa popular de los últimos años es el género familiar, que está superando a los antiguos populares de sangre y sexo que iban exclusivamente a los hombres y no entraban en las casas. Llegar a la mujer es indispensable, entre otras cosas porque es más de la mitad del PUEBLO, pero además es por la mujer por donde pasan bastante más de la mitad de las decisiones de consumo en cada grupo familiar.

Encuentro muy difícil hacer periodismo popular y monetizarlo en dispositivos móviles, por eso creo que estamos en un gran momento para la prensa popular. Los que dicen que los periódicos van a morir están pensando en periódicos para la GENTE y no para el PUEBLO.

NOTA: estas y otras ideas fueron parte de mi presentación en el 9º Congreso de Diarios Populares de la SIP (Río de Janeiro, 2 al 4 de septiembre).
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