jueves, 9 de agosto de 2007

Oportunidad histórica para ADEPA

El próximo miércoles 16, en ADEPA se discutirá la inclusión de los llamado periódicos digitales como miembros activos. Los estatutos de ADEPA son bastante claros al referirse a quiénes pueden y quiénes no pueden ser miembros activos y adherentes. Desde su misma fundación, conviven diarios y revistas pero no canales de televisión ni emisoras de radio; tampoco las agencias de noticias, que están contempladas expresamente como miembros adherentes, aunque nadie dude de su condición de entidades periodísticas públicas o privadas.

Es que, de hecho y aunque tenga entre sus miembros a revistas, ADEPA funciona como la Asociación de Periódicos de la República Argentina y así lo entiende la opinión pública. ADEPA representa pacíficamente a los diarios en la SIP y en la WAN y se considera hermana de otras asociaciones nacionales de diarios. Esa ha sido su fortaleza y también su debilidad, debido a la división en cuatro instituciones que no terminan de distinguir sus competencias.

Es evidente que los artículos segundo y quinto de los estatutos se refieren a los medios gráficos independientes, que tengan como negocio central el periodismo, cuando establece que pueden ser miembros activos las “entidades editoras de publicaciones periodísticas de aparición regular y circulación general” y que no pueden serlo “las publicaciones editadas por reparticiones oficiales (…), por asociaciones u organizaciones estatales o que representen intereses gremiales o profesionales”. Tan claro se lo ha entendido que, en 45 años no se han incorporado ni emisoras de radio ni canales de televisión, ni se ha dejado entrar como miembros activos a las agencias de noticias, a pesar de haberlo intentado más de una vez. Se ha argumentado que los canales de televisión y las emisoras de radio no pueden ser asociados por depender de licencias públicas y no cumplir, por tanto, la condición de la independencia. Pero entonces no hay otra razón que no sea su condición no gráfica para las agencias noticiosas privadas argentinas como DYN o NA. También se ha dicho que, cuando se fundó ADEPA en 1962 (los estatutos son de 1966) no existía la televisión y la radio era a galena… La primera emisión de radio en la Argentina –y en el mundo– es del 27 de agosto 1920 (en 1962 ya existía el transistor), la de TV es del 17 de octubre de 1951 y Julius Reuter fundó la primera agencia privada en 1850.

En la palabra entidad puede caber de todo. Un diario lo es. También una emisora de radio y un canal de televisión, aunque parte importante de su espacio o de su tiempo lo dediquen al entretenimiento. Una newsmagazin o una revista deportiva son entidades periodísticas ¿pero lo es una revista infantil, una de modas, del corazón o pornográfica, no contempladas entre las técnicas, científicas o culturales del artículo segundo? Si las emisoras de radio o televisión no pueden ser miembros por depender de una licencia estatal ¿puede ser miembro de ADEPA un programa de TV? ¿es una entidad periodística? ¿no es más entidad periodística un programa de actualidad política que el canal emisor? La palabra entidad admite toda clase de personas jurídicas y físicas (cfr. Diccionario de la Real Academia Española). La única puntualización que hacen los estatutos es la condición de un solo voto por entidad, sin importar la cantidad de publicaciones que edite. Hay sitios de internet para todo: algunos son periodísticos y muy pocos tienen personería jurídica por depender de personas físicas que no serían entidades para ADEPA aunque sí lo son para el DRAE.

Quien otorga los dominios de internet argentinos (el sufijo .ar) es el estado nacional a través de la Cancillería. ¿Son entonces independientes los sitios de internet radicados en la Argentina o deben asimilarse a la condición de la radio y la TV? Hasta el sitio web de ADEPA depende de un registro del gobierno argentino que debe renovarse periódicamente y que puede ser revocado unilateralmente con un simple aviso:

Art. 15. NIC Argentina podrá revocar el registro de un nombre de dominio cuando, por razones técnicas o de servicio ello sea conveniente, notificando electrónicamente al registrante. En el caso de que la revocación se realice por orden judicial, será efectivizada en el plazo que en la misma se establezca.” (Reglamento de NIC Argentina)

Muchos diarios tienen también emisoras de radio o canales de televisión. Internet ya no es tan nuevo y sus sitios web se independizan del papel. Empezaron volcando la misma información que publicaban en la edición del día. Luego se fueron despegando con material y lenguaje propios que les permite aumentar el tráfico y vender publicidad para ese tráfico. Hace tiempo que han aparecido sitios independientes de los diarios: primero en el interior y después en Buenos Aires (en Misiones se da el contrasentido de un sitio web afín al gobierno que se pasó al papel e imprime el periódico Misiones On Line). Infobae.com y otros sitios parecidos se llaman a sí mismos “periódicos digitales” igual que en casi todo el mundo y en distintos idiomas se llama “carro” a los automóviles. Los diarios son un medio de papel (o de otro soporte) pero siempre en el modelo documental, suficientemente probado por más de 3.000 años. Un soporte portátil y cálido, propenso al análisis, completamente asimilado con el lector, que lo puede utilizar cómo y cuándo quiere (cfr. Mediamorphosis, por Roger Fidler, Pine Forge, 1997).

“La radio es primordialmente un medio de música y conversación. La televisión está dominada por el entretenimiento. Internet es un medio de búsqueda, sin seguridad acerca de la calidad o veracidad de los contenidos. Los periódicos siguen siendo el único medio dedicado primordialmente a las noticias: información que es generalmente verificable, precisa, imparcial y en busca de la verdad”. (Brian Steffen, Director de la Newspaper Association of America).

Two forms of free information have emerged over the last decade: free Internet news and free daily newspapers. Internet news is of course not free at all. People invest in hardware, connections and extra features like digital cameras, game consoles, webcams etc. But content is perceived as being free... the free daily has been around for more than 10 years now. In general, publishers of paid newspapers don't seem to like free papers that much, as this quote from the publisher of Bild Zeitung illustrates: "every day without a free newspaper is a good day". But in reality the relationship is more complicated: 50% of the total circulation of free newspapers is published by companies that publish paid newspapers as well. (Piett Baker, Universidad de Amsterdam, en el informe de la WAN 2006).

La decisión es política y no técnica y va a poner a ADEPA en la encrucijada de su existencia: o se decide a cumplir el papel corporativo de cámara empresaria de la industria de diarios de la Argentina o terminará en una institución que agrupa y defiende a los periodistas y sus libertades.

Para constituirse en corporación sólo tiene que reunirse en una sola asociación junto con las otras dos instituciones que agrupan a los periódicos: ADIRA para el interior y AEDBA para Buenos Aires (la CEMCI concentra las asociaciones de medios independientes: una división más, paradójica consecuencia de la falta de unidad entre las anteriores). Desde una sola entidad fuerte se puede y debe defender la industria con la convicción de que es el medio más eficaz para defender la libertad de expresión y de prensa.

Si, en cambio, ADEPA acepta los “diarios digitales”, se convertirá en una agrupación de periodistas. Es que luego deberá aceptar a los programas periodísticos de radio y televisión, las agencias, las editoriales que publican libros de actualidad... Después vendrán los periodistas que son una empresa o una marca y hasta una entidad unipersonal: Mariano Grondona, Alfredo Leuco, Marcelo Longobardi, Luis Majul, Joaquín Morales Solá, Magdalena Ruiz Guiñazú... (el orden es alfabético). Detrás de ellos llegarán sus empleados y los de todos los medios que exigirán su derecho: quién va a negar a cualquier persona física su condición de entidad como ente o ser (cuarta acepción del DRAE). También aparecerán en la lista los que cobran de los servicios de inteligencia, los que venden su pluma, los extorsionadores disfrazados, los operadores, los graduados en periodismo, los que se pasaron a las gerencias de comunicaciones de las empresas, los prenseros y toda la fauna del fantástico y apasionante mundo del periodismo: todos ellos tienen blogs, “periódicos digitales” o sitios de internet.

Pero si ADEPA se convirtiera en una asociación de periodistas, habría que fundar una nueva Asociación de la Prensa Argentina que resulte de la unión de las actuales ADIRA y AEDBA. Esa asociación sería similar a la ANJ de Brasil, la ANP de Chile, ANDIARIOS de Colombia, AEDEP del Ecuador o la NAA de los Estados Unidos. Deberá abocarse con determinación y urgencia a conjurar las graves amenazas a la libertad de prensa de las que escasamente se ocupa hasta ahora, como:

1. La insolvencia económica de muchos periódicos, que los lleva a perder su independencia y caer en las maniobras de extorsión con la publicidad pública o privada.

2. El sistema distribución y comercialización perverso y mafioso, amparado por leyes antiguas, injustas y poco republicanas, que asfixia a los diarios y les impide vender su producto con libertad.

3. La degradación cultural de la Argentina que aumenta cada año y hace difícil encontrar profesionales capaces de expresarse y público capaz de comprender los mensajes. Sin lenguaje no hay expresión posible, y la libertad de pensamiento se vuelve una quimera.

Los fines y los estatutos de ADEPA son perfectamente compatibles con una redefinición de sus tareas y el cumplimiento cabal de su misión en una agrupación fuerte y poderosa, enfocada al servicio de la libertad de información y opinión de los periódicos argentinos.

Esta redefinición implica dejar de actuar como una “iglesia” para convertirse en una verdadera cámara empresaria de la industria de los diarios argentinos, que defiende los intereses de sus asociados, empezando por la libertad de expresión, inseparable de su solvencia económica y financiera, que es su presupuesto indispensable. Por esta misma razón no debería pretender ADEPA ser la única ni la más importante institución defensora de la libertad de prensa: cuantas más haya, mejor.

ADEPA y la entidad periodística, en Paper Papers, 18/7/07
Entidad e identidad de ADEPA, en Paper Papers, 17/7/07
ADEPA tiene un problema de identidad, en Paper Papers, 16/7/07
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