viernes, 13 de febrero de 2009

El negocio del periodismo (1)

Me quedé pensando en el periodismo deportivo. Hace tiempo escribí sobre esta realidad que implica toda una definición del negocio del periodismo. La he utilizado muchas veces, pero me temo que no se entiende tan fácilmente, así que ahora lo intento con el pie que me da TP y los contertulios nocturnos del DF.

Ese post sobre las coberturas deportivas y la entrevista a Candido Canavò, antiguo director de La Gazzetta dello Sport, me hicieron acordar de uno sobre El Gráfico. En realidad no era sobre esa revista deportiva semanal, editada en Buenos Aires desde el año 1919, sino sobre el negocio del periodismo deportivo. Decía entonces que si la Argentina consigue una desproporcionada cantidad de buenos resultados deportivos se lo debe en gran medida a la revista El Gráfico (ahora aclaro que es desproporcionada respecto de su población y de sus crisis y también que TODOS los deportistas argentinos que destacan lo hacen en especialidades en las que se gana buen dinero).

Lo suelo explicar cuando en una empresa periodística se me quejan de que no hay información deportiva porque el país, la región o la ciudad, no producen resultados deportivos que merezcan la atención y le echan la culpa a las autoridades, a los dirigentes y hasta a la alimentación o la abulia de sus ciudadanos. ¡Pero si es culpa de ustedes! Les contesto y les cuento la historia de El Gráfico que alentaba el deporte y a la vez creaba la necesidad de periodismo deportivo. El Gráfico supo ser –en sus buenos tiempos- la revista imprescindible del deporte argentino.

El negocio de El Gráfico era cambiar el deporte argentino aunque quizá ellos no lo supieran. Y el negocio del periodismo es mejorar el mundo en el que vivimos. Lo demás no es periodismo, aunque se le parezca. Lo que buscan los lectores los lunes en el periódico no es información, es periodismo. Pero es lo mismo que buscan en la portada y en la primera sección y en política y en espectáculos y en economía y en cables y en cada foto que publicamos. Buscan algo que los remueva, que les impacte, que les corte el desayuno y el hipo, que los haga soñar o llorar, sufrir o disfrutar (la prueba del desayuno es veneno para el periodismo).

El negocio del periodismo no es ganar dinero aunque lo gane y el negocio de la información hace agua por todos lados porque information want’s to be free, como nos repitió hace un par de semanas Walter Isaacson en la revista Time (How to save your newspaper). No es una novedad: lo había escrito Steward Brand en 1987 y eso quiere decir que antes lo sabía el Media Lab del MIT. El negocio del periodismo es cambiar el mundo (ya lo he dicho tantas veces, por ejemplo aquí, aquí y aquí también…) Pero es un negocio complicado porque a los que quieren cambiar el mundo nunca les ha interesado el dinero y es bastante lógico porque da un placer tanto mayor (si es que el dinero lo da).

En el fondo, la clave del negocio del periodismo consiste en aprovechar la energía descomunal de los que quieren cambiar la realidad.

Pero hace falta una pasión tan grande como el periodismo.

Continuará… (negociodelperiodismo)

Revistas al piso

Las ventas de revistas en los quioscos de EEUU cayeron un 11% durante la segunda mitad del año pasado: 19 entre las 25 más vendidas perdieron circulación. Lo dice el Audit Bureau of Circulations.

Newsweek, Time y U.S. News, las tres grandes de noticias, sin embargo, aumentaron esas ventas más del 10%. Es la primera vez en cinco años que ocurre. La elección presidencial ayudó. O sea, las noticias, eso mismo.

En cambio, las celebridades, al piso: -32% para In Touch, -31% para Life & Style, -21% para Us Weekly y -11% para OK. Pero... People +3%.

Las ventas en quiosco de todas las revistas –incluidas las que no están registradas en la ABC– cayeron un 11.7% en 2008, según The New Single Copy, la newsletter de John Harrington. La primera mitad del año la caída era del 7.4%. En la segunda, del 14.9%.

525 revistas cerraron durante 2008 en Estados Unidos –y otras 335 abrieron. En lo que va de año ya han desaparecido otras 40. Son datos de MediaFinder via 233Grados.

En 2007, la cifra de publicaciones extinguidas fue de 591. Es decir, que la causa de los cierres no puede atribuirse sólo ni principalmente a la crisis económica. La enfermedad viene de lejos.

Otros datos no invitan al optimismo. Una encuesta de la Association of National Advertisers (aquellos que protestaban por el Yahoo+Google) indica que el 77% de los departamentos de marketing planea reducir sus presupuestos de publicidad este año. El 68% exigirá a sus agencias que rebajen sus costes y otro 48% les pedirá mayores descuentos.

Esta encuesta es continuidad de otra publicada el pasado agosto.

Top 25 de revistas por suscripciones

Bob Liodice, presidente de la ANA comenta: "No hay ni una sola buena noticia en este informe. La incertidumbre en el sector es total"

Pues sí. Normalmente, el marketing recibe el impacto del crecimiento económico seis meses después de su arranque. Echen cuentas. En el mejor de los casos –o sea, si la recuperación arranca este verano–la publicidad no remonta hasta el 2010.

jueves, 12 de febrero de 2009

Tiene remedio

Reorganización del mercado de los medios, desinterés de los anunciantes, deserción de los jóvenes de la prensa, cultura del todo gratis, grandes grupos de comunicación en busca de beneficios gigantescos, la explosión de Internet... Bernard Poulet, Redactor Jefe de L'Expansion, retrata en La Fin des Journaux una industria devastada económicamente, cuyos beneficios no le bastan para ser viable y a la que abandonan público y anunciantes.

Para Poulet, la prensa ha entrado en un "período de caos". Los hechos son dolorosos para la prensa: altos costes, mala imagen, pérdida de lectores. "La era del poder de los medios de comunicación acaba comida por la banalidad y el exceso de oferta".

Al menos no insiste en que un mundo sin periódicos es inimaginable. También asume que los nuevos medios nunca han eliminado a sus predecesores.

Digo: ¿y por qué esta vez no debería ser la primera?

Sin embargo, para Poulet, Internet es similar al Lejano Oeste, donde "grupos de vaqueros fustigan a sus caballos para ganar territorio, es decir, público y servicios." Y sin embargo, Internet está llena de "gangas ideológicas: igualitarismo forzado, la democracia abierta y la llamada larga cola, The Long Tail".

En fin. Que vale la pena leerlo, dicen todas las reseñas respetables. Acaba de salir hoy.

Si es tan interesante como Le pouvoir du Monde ou les illusions perdues se lo recomiendo.

La prensa tiene un problema de halitosis

Varios ejecutivos de la prensa de EEUU están detrás de NewspaperProject.com. El sitio es parte de una campaña para combatir la percepción de que la prensa impresa está condenada al fracaso. Incluye anuncios en periódicos y webs como el que viene con este post.

Ken Doctor, periodista, veterano de Knight-Ridder y consultor, tiene razón: sólo el nombre ya revela un problema fundamental. "En 2009 habría esperado de los editores que advirtieran que ya no se trata de los diarios, sino de las noticias". Del periodismo, diría uno.

Uno de los primeros posts del sitio le da la razón. Se titula
Newspapers are Fact-Checked, Hand-Delivered, No Pop-up Ads. What's Not to Love? Ya ven, un canto al despiste y al tradicional paternalismo papelero: los lectores no compran los diarios porque son burros y no se dan cuenta de todas esas ventajas que tiene el impreso sobre internet.

¿No será que todas esas ventajas ya no son tales o ya no son competitivas? ¿Y que, además, ya hace tiempo que es así? Podían haber añadido que los diarios son portátiles –puedes llevarlos de aquí para allá sin gran esfuerzo– o que sirven para secar el suelo y envolver el pescado, etc. Es como decir al canceroso que su problema es el mal aliento. En fin.

Si hay un press killing gang son la gente de NewspaperProject. ¿Los ejecutivos que han llevado a las empresas informativas a este estado de cosas son quienes sacarán a esas empresas de la tormenta? No lo creo: no hay peor ciego que el que no quiere ver.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Los viejos que eran viejos

Aparece Slate.fr y lo primero que se les ocurre es publicar una crónica sobre la crisis del PS francés… ¡de François Hollande! Por favor, por favor, por favor. Es lo más rancio nunca visto como estreno de sitio web. Y nos prometían Valor Añadido Editorial, etc. Mi gozo en un pozo. Pero bueno. Demos otra oportunidad a este equipo. Son siete u ocho periodistas y unos 40 colaboradores.

El Washington Post –dueño de Slate.com– tiene un 15% de la empresa francesa, que espera equilibrar sus cuentas en 2012. El sitio es gratuito y pretende financiarse con publicidad y la venta de contenido a terceros. Por ejemplo la telefónica Orange, que ya ha firmado.

Para llevar la contraria

The Daily Telegraph –otro que tampoco es ya un diario– ha contratado tres periodistas para su área de deportes. Chincha y rabia. Se trata de un área integrada: los tres escribirán en el diario el dominical y el sitio (¿Hacía Falta Decirlo?). Se cubren así dos bajas y una vacante –no amplían plantilla, vamos.

Si a la cobertura de Política y Economía dedicaran la inteligencia que dedican a Deportes ayer uno no se habría aburrido tanto leyendo el Telegraph de papel. Qué insustancial todo. Y lo mejor era, en efecto, el tabloide Sport. Pero ¿se compra el Torygraph por la sección de deportes? ¿Será por la sección de deportes que ha caído su circulación por debajo del millón? Apaga y vámonos.

Y este es el mismo Telegraph que ha subcontratado o tercerizado la edición –o sea, la edición– del suplemento Money, el de motor, el de viajes y parte del Sunday Telegraph a Pagemasters una empresa australiana propiedad de Rupert Murdoch. Esta compañía emplea a 140 personas y edita cada semana 1.800 páginas de diversos medios.

El mismo Telegraph que ha recortado en un 40% los honorarios a sus freelances y stringers dentro y fuera del Reino Unido. El mismo que ha despedido a 50 periodistas más la pasada Navidad. El mismo que ha reducido un 12% su presupuesto de noticias para 2009.

El mismo Telegraph. Si las decisiones anteriores le parecen dudosas, ¿qué tal contratar tres periodistas más en Deportes?

Las fotos de deportes son muy bonitas, sí. Pero ya las he visto antes por la tele y en internet y en los sitios de los clubes, gracias.

[Además de editarlo parcialmente, también es Murdoch el que lo imprime: suya es la planta que produce el Telegraph. Chincha y rabia.]

¿El fin de la rueda de prensa?

Hace un par de años se pusieron de moda en esta península las ruedas de prensa donde no se permitían preguntas a los periodistas (o sea, a los ciudadanos). Hubo indignación y protestas, tertulias radiofónicas dedicadas a manosear el asunto, se invocó el deber de informar, el derecho a la información, la libertad de expresión, el artículo 20 de la Constitución Española, el Common Law y el código de Hammurabi.

Eso sí, ni un solo Redactor-Jefe, Subdirector, Director dejó de enviar periodistas a esas conferencias. Sólo faltaría. Luego se encuentran tomando copas con el político o ejecutivo agraviado y... menudo papelón.

A los ciudadanos y al periodismo, que le den morcilla. Otra vez.

Ahora todos los políticos tienen sus blogs, vídeoblogs, sitios web, etc... Este es el último que he visto. Son todos más o menos parecidos. Cualquiera, no sólo los periodistas, puede acceder a ellos. Los Hooligans 2.0 ven en este tipo de propaganda la nueva Alborada Digital que nos llevará (¡De Una Vez Por Todas!) a La Democracia Abierta y Participativa, al Crowdsourcing Perpetuo y a La Eliminación De Todas Las Mediaciones Entre Ciudadanos Libres.

Por supuesto que no y ojalá que no.

Uno solo espera que sea la muerte de la rueda de prensa y del control de asistencia victoriano que se ejerce sobre los periodistas –y que sus jefes toleran sin vergüenza.

martes, 10 de febrero de 2009

Lo que hay

Desesperada. Cuenta N*, Directora General Adjunta de un grupo europeo de diarios y revistas:

I just came from a meeting with these smart editors who want to do good business with their paper for less money and no one listens to them. Instead, they get a set of stupid saving measures. I liked what one of them said: “Don’t tell me on which items I should save. Give me a total amount you want to be saved on the yearly basis and I’ll find the way how to achieve it.” But no, our board is so smart: they tell you, for instance, to save 20% on company car expenses –and some of the editors don’t even have company cars, so how can they save it? Aghhhhhh!

En fin. Comprometer a tu gente con el proyecto. Aquella Gran Cosa.

Bien, Cándido Cannavò

Es lo de siempre. Y por eso hay que decirlo siempre. Y, además, a los periodistas nos gusta. A los de todas las edades –espero. Es una magnífica entrevista al ex director de la Gazzetta dello Sport:

:: ¿Qué le diría a un periodista de diario al que le han propuesto prejubilarse a los 57 años?
>>>Que si ama esta profesión, y seguro que la ama con pasión --de lo contrario no la hubiese escogido--, se aferre a ella, que continúe peleando por contar historias, por adaptarse a los nuevos tiempos, por seguir disfrutando del placer de escribir, de publicar. Solo se me ocurriría decirle que siga creyendo en lo que siempre creyó, en el periodismo.

:: Y a un novato, ¿qué le diría a un júnior de esos que aparecen en verano por las redacciones?
>>>Siento un gran cariño por ellos, pero, lamentablemente, al menos en Italia, suelen ser víctimas de contratos basura, paupérrimos. Siempre tengo la sensación de que están haciendo cola, esperando que se cree un hueco. Una cosa es que te vengan a pedir trabajo y otra muy distinta que te pidan consejo antes de decidirse por esta profesión.

:: Déme dos consejos, no más.
>>>Los periodistas actuales tienen muchas cualidades, pero tienen un gran defecto que les impide ser aún mejores: deberían gastar más los zapatos y olvidar el móvil. Hay que pisar la calle, salir, contactar con la gente, contar historias, acercarse al deportista, sí, pero también a lo que llamo la humanidad del deporte, todo aquello que no está en las vitrinas. […]

Sí, sí y sí

Luis Miguel González tiene razón. Y todo lo que dice, además, puede aplicarse a tantas empresas de tantos estados –también el español, no miren para otro lado. Dejo dos preguntas de la entrevista que aparece en El Comercio de Quito.

:: En Ecuador las frecuencias de radio y TV pertenecen al Estado, lo cual obliga a los empresarios a negociar con el Gobierno. ¿Qué consecuencias puede traer eso?
>>>El control. En México la cultura priista no era un ejercicio del poder exhaustivo de revisión de contenidos; era un sistema de control donde ritualmente todos los propietarios tenían que adherirse. Es decir, había ciertas coyunturas que el Gobierno no quería que se publiquen y no salían, y punto.

:: En Ecuador, el Consejo Nacional de Radiodifusión y Televisión estableció “que las estaciones de radio y televisión que dentro de sus programas incluyan encuestas eliminen apreciaciones que atenten contra la honra, dignidad y buen nombre de las personas”. ¿Es eso una violación a la libertad de expresión?
>>>Sí, evidentemente. Aun reconociendo que hay unas encuestas de muy baja calidad, con preguntas sesgadas, que terminan revelando una muestra de opinión pública, la censura o el control gubernamental no es la mejor forma de corregir. Además, no se debe utilizar como pretexto a las encuestas mal hechas para redefinir las relaciones entre la prensa y el gobierno.