domingo, 22 de septiembre de 2013

La mudanza de La Nación (2)


Con el mismo criterio del post anterior estoy subiendo en este las fotos que consigo de la nueva redacción y cuarteles generales de La Nación de Buenos Aires (o de Vicente López...). Confieso que me impresiona el parecido con la vieja sede de la calle Bouchard. Van sueltos aquí abajo algunos pensamientos sobre esta mudanza y sus consecuencias. Advierto que supongo que hay razones de peso más que suficientes para la mudanza, pero encuentro que son todas económicas y no periodísticas.

1. Por lo pronto La Nación ha dejado la ciudad de Buenos Aires. Eso puede parecer poca cosa en tiempos de otras redes y otras autopistas (¿se acuerdan de las autopistas de la información?) que no son las pavimentadas. Pero es una señal geográfica que todavía tiene su significado y que -estoy seguro- lo seguirá teniendo mientras el ser humano mantenga su condición de animal territorial.

2. El centro de Buenos Aires puede ser incómodo, pero en todo caso lo es para todos. Vicente López es una elección clara por la zona norte del Gran Buenos Aires. Es más cómodo para los que viven o trabajan en el norte y mas incómodo para los que viven o trabajan en el sur, en Almagro, en Flores o en Caballito, incluyendo, claro, a los empleados del diario.

3. He dicho alguna vez hiperbólicamente que, en su pelea con el poder y en lugar de gastar tanto dinero en marketing político, Clarín debía abandonar el tugurio de la calle Tacuarí e instalarse en un edificio emblemático en la Plaza de Mayo. El día que el gobierno de la Nación, de la Ciudad, de la Iglesia y los dueños del dinero abandonen la Plaza de Mayo, los diarios se pueden ir tranquilos del centro de la ciudad.

4. Pero eso ya pasó. Ni Clarín, ni La Nación, ni La Prensa (ni muchísimos otros diarios del mundo) están ya en el centro de la ciudad. Ganaron los gerentes que -necesitados de dinero- vendieron sus antiguas sedes en Fleet Street, en el Loop de Chicago o en la Gran Vía de Madrid para irse a los suburbios donde todo es más barato. Perdieron sus edificios emblemáticos para instalarse en parques industriales de las periferias.

5. El diario La Nación está por fin en un edificio nuevo, acorde con los tiempos que corren. Su redacción es, seguro, una de las más modernas, más cómodas y más convergentes. Genial. Pero eso se puede hacer en Vicente López, en Avenida de Mayo o en Burzaco.

6. En La Nación tienen que evitar ahora el riesgo de enfriarse. Al estar lejos del centro neurálgico de la capital de la República tenderán a hacer periodismo por teléfono, adelantar las notas o a llegar tarde porque la redacción queda lejos de las notas o cubrir solo lo que pasa en el norte del Gran Buenos Aires. Y hasta corren el riesgo de convertirse en el diario local de Vicente López.

7. El desafío es la redacción ambulante: no hay ningún motivo para temer si usan las tecnologías que están al alcance de cualquier presupuesto. Las notas se pueden escribir y enviar en cualquier bar con wifi, pero tendrán que esforzarse en la fábrica de inteligencia colectiva que es una redacción funcionando: sus esquemas de reuniones, sus ritmos, procesos y flujos.

8. ¡Felicidades y buena suerte!


23 de septiembre, ya en Vicente López

Última foto en Bouchard

Anoto al final un dato curioso: hoy, día de la mudanza, es el aniversario 147º de la batalla de Curupaity

Fenómenos urbanos, en Paper Papers, 8/10/07
El bazar, la biblioteca y el periodismo, en Paper Papers, 2/11/11
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