jueves, 10 de noviembre de 2016

Reflexiones con onda sobre las novedades de La Nación


El lunes 7 a las 19.30 se encendió la pantalla de LN+, el canal de televisión de La Nación (de la Sociedad Anónima La Nación, decíamos hace años para diferenciarla del mismísimo país y del diario La Nación). Todo bien, toda la onda y toda la suerte del mundo para el proyecto. Aquí unas interesantes reflexiones de Carlos Guyot.

El lunes 31 de octubre el diario apareció en formato compacto. Decía entonces que el formato es lo de menos porque lo importante es el periodismo. Lo que no dije entonces lo quiero decir ahora, con toda la onda del mundo para La Nación y para los cientos de amigos que tengo en esa empresa que hace tiempo no es un diario.

Casi un par de semanas después puedo volver a decir que el formato es lo de menos por estas cuatro razones:

1. El nuevo formato del diario La Nación no renunció a ser La Nación. Bien ahí.

2. Coincidiendo con el nuevo formato La Nación deja de ser un diario informativo. Supone que la gente sabe lo que pasó y trata de agregar lo que La Nación puede aportar. Esto se refleja especialmente en la nueva sección deportiva, y debería verse en todo el diario: buenas firmas, artículos bien escritos, historias que nadie cuenta y ángulos que nadie ve. Aquí la presentación de Claudio Jacquelin.

3. El formato compacto permitió a La Nación reducir su cantidad de papel. A esto no lo han dicho explícitamente, pero compacto también quería decir eso. Basta con pesar en las dos manos los ejemplares del jueves 27 de octubre y del jueves 3 de noviembre. El papel, ya se sabe, es caro y llenarlo de contenidos también.

4. Los cambios en La Nación coinciden en el tiempo con los de Clarín, que también ha reducido su paginación con la sección Spot, en la que han reagrupado toda la sección fría. Pero este post no es sobre Clarín sino sobre La Nación.

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Todo bien y como decía, toda la onda.

El problema es que es tarde, para el compacto y para la televisión.

Conozco proyectos del formato más pequeño para La Nación por lo menos hace unos 20 años. Por eso me sorprende que lo hayan sacado cuando ya no le mueve la aguja de las ventas. Perdieron mucho tiempo, gastaron dinero con las reformas que hicieron hace años a la impresora y después perdieron más tiempo y más dinero en un cambio ya inútil, pero que había que hacer por pura inercia y quizá para que no sean en vano (o equivocados) tantos años de proyectos y de inversiones.

Y lanzan un canal de televisión lineal justo cuando se muere la televisión lineal... Un canal al que hay que subirse y bajarse, cuando justamente lo que está en crisis en la televisión es la linealidad y la propuesta unidireccional, basada en el concepto de página, como diría Michel Serres.

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Hay una sola manera de saber si estas novedades tienen éxito: ¿mejora la ecuación económica de la empresa? ¿ganan más dinero? Entonces es buena. Pero a eso lo sabremos dentro de unos cuantos meses.
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