domingo, 29 de junio de 2014

Periódicos institucionales y el negocio del periodismo


Lea la entrevista que le hace Ana Pastor a Antonio Caño, el nuevo director de El País de Madrid para Jot Down. Resalto esta idea con la que coincido:
Cuando menciono alguno de los principales periódicos del mundo son muy institucionales. Le Monde es un símbolo de Francia. Los periódicos importantes acaban convirtiéndose en instituciones de su sociedad. El New York Times es un símbolo de Nueva York y mucha gente que va a la ciudad hasta va a la tienda del periódico y se compra una camiseta y una gorra que pone NYT.
Eso decimos hace tiempo en El Territorio de Posadas, que es patrimonio cultural de los misioneros. Todos los periódicos con cierta trayectoria en sus ciudades, provincias o países son instituciones de las sociedades a las que sirven. Perder esa condición es una calamidad.

Lea también lo que dice cuando Ana Pastor insiste en pedirle autocrítica:
Estoy de acuerdo en que los periódicos hemos prestado poca atención a los ciudadanos. Incluido El País. A los temas que preocupan a los lectores. Los hemos descuidado. Pero no somos una ONG. Las necesidades de las ciudadanos son una cosa y los intereses de los lectores son otra. Nuestra responsabilidad no es atender sus necesidades sino tener información y datos sobre los asuntos que son relevantes para los lectores. Y es verdad que hemos estado más pendientes de los poderosos de todos los ámbitos. Los periódicos de calidad están más pendientes de lo que dice la gente y hay gente muy interesante en España que no sale en la prensa. Hay muy buenos médicos, investigadores, científicos, etc.
Y esto otro, que da el título de la entrevista:
Este país lo primero que necesita es información porque tenemos también un exceso de opinión desmedido. Hay hambre de información en la sociedad para modernizarse, para volver a conectar. Necesitamos hechos y datos y menos opinión. Quiero que en El País haya más información y menos opinión. Cuando hablaba de que falta autocrítica me refiero a eso. Los periodistas hemos devaluado los hechos. Hemos entrado en una deriva literaria contando las cosas de forma bonita más o menos acorde con los hechos, pero interesando más que el hecho. Otros dando más importancia a la opinión y a la interpretación que yo hago de los hechos, que pasan a un segundo plano. Los periodistas llevamos años en España despreciando los hechos. Es penoso que desde las ocho de la mañana en la radio estés escuchando opinión. ¡Desde las ocho de la mañana!
...lo que pasa es que la opinión es barata y los hechos son caros (Andrew Mango). Martín Barizo, que es quien me pasa la entrevista, me pregunta desde cuándo a los periódicos tienen que llevar menos opinión. Contesto que el negocio de los periódicos no es la opinión ni la información, es el periodismo. Ojalá Caño lo sepa. Más argumentos en estos posts de Paper Papers.
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