sábado, 3 de junio de 2006

Los canillitas son socios de los diarios

Editores y canillitas son socios de una misma industria: juntos deben crear y distribuir riquezas en lugar de pelear por un negocio que se vuelve cada vez más ruinoso por no ocuparse de él.

Pueden y deben duplicar y hasta triplicar la circulación de diarios y revistas en una Argentina que está mostrando que puede crecer a buen ritmo en otras industrias, sobre todo en el interior. Solo lo conseguirán con una estrategia común, trabajando juntos editores y canal, en una acción agresiva y contundente para vender cada día más publicaciones: llegar a todos los puntos donde no llegan, enseñar a vender a los canillitas, establecer sistemas de suscripciones que cuenten con ellos, asociarlos a las ventas con premios, realizar promociones con su apoyo, asociarlos a negocios publicitarios, etc.

Aumentar las ventas significará multiplicar las ganancias de los canillitas, pero también la pluralidad informativa y la independencia de los medios, que podrán defender esa pluralidad contra las presiones y la extorsión de los poderes, que no son solos los políticos. Esto es necesario para que haya verdadera libertad de expresión y de prensa, pero también para la democratización definitiva de una Argentina plural.

Sin embargo, en lugar de esta cooperación, corren tiempos de confrontación entre los editores y el canal de distribución y venta. La razón de esta lucha es que la libertad para comercializar periódicos corre peligro debido al pedido de derogación del decreto 1.025 del año 2000 que desreguló la actividad, igualándola al resto de la economía argentina, basada en la libre competencia y en la libertad económica. La venta al público de publicaciones se rigió desde 1945 a 2000 por el decreto ley 29.045/45 que regulaba las paradas e impedía la venta de publicaciones por fuera del sistema territorial instaurado en el decreto ley 29.045/45. El decreto de 1945 establecía, además, privilegios poco republicanos y menos igualitarios para un sindicato que paradójicamente agrupa a pequeños y medianos empresarios que lucran con la venta de periódicos.